Por Loren Stein CONSUMER HEALTH INTERACTIVEAbajo: • Detección de enfermedades ocultas • ¿Cuándo debe evaluarse mi hijo? • ¿Debo elegir un médico antes de la adopción? • ¿Qué clase de médico debe tener mi hijo? • ¿Qué exámenes médicos debo asegurar que mi hijo se haga cuando volvamos a casa? • ¿Qué clase de exámenes de crecimiento y desarrollo debe hacerse mi hijo?
Si está preparándose para una adopción internacional, seguramente se ha metido hasta la coronilla en una montaña de papeles, y está esperando que encuentren un niño apropiado o preparándose para un vuelo a la China, Guatemala, Rusia u otro país para conocer a su nuevo hijo o hija. Con toda la emoción, los análisis médicos para su hijo después de la llegada probablemente no ocupan un primer plano. Sin embargo, una vez que lleguen a casa, eso debe ser una preocupación de alta prioridad, según los expertos. Aunque se ha dado una explosión en el número de niños adoptados en el extranjero, muchos médicos (sobre todo en las regiones en los Estados Unidos donde la inmigración no es muy común) pueden estar inconscientes de los análisis que requieren, según la doctora Laurie Miller, pediatra del New England Medical Center en Boston. “A pesar de que existen pruebas contundentes de lo contrario, algunos médicos piensan que los exámenes no son necesarios para los niños que parecen estar sanos”, escribió ella en el New England Journal of Medicine. “Algunos médicos suponen que los niños inmigrantes han recibido esos análisis en sus países de origen para poder recibir una visa para viajar”. Ya que son contados los padres adoptivos que cuentan con una historia completa de la salud de sus hijos, es importante llevarlos al consultorio para recibir sus análisis tan pronto lleguen a los Estados Unidos. Eso ayudará a que comiencen sus nuevas vidas preparado de la mejor manera. Detección de enfermedades ocultas Cuando Ann Hillen y su marido adoptaron niños en Rusia, sabían que una evaluación podría sacar a la luz algunos problemas ocultos. Así fue. Un pediatra en Palo Alto, California descubrió que Scott, de 22 meses, tenía giardia, un parásito. Melina, quien fue adoptada cuando tenía casi tres años, sufría de una anemia severa. También sufría de raquitismo, deficiencia de vitamina D en la sangre, y de falta de calcio y de luz solar. Ella rebasó la crisis en seis meses gracias a una combinación de buena alimentación y suplementos de hierro. Hoy en día los dos niños, de 8 y 7 años, respectivamente, están sanos y salvos. Antes de que ella y su esposo adoptaran a dos bebés de la China en 2003, la residente de San Francisco Linda Jue se preocupaba por el VIH, la hepatitis y cuestiones del desarrollo, entre otras cosas. Sin embargo, Jue sabía que los niños adoptados en la China, sobre todo en los orfanatos con los cuales suelen tratan las agencias internacionales, tienden a estar más sanos que los de otros países. Según Jue, estos centros “están mucho más al día acerca de cómo cuidar a los niños, y también saben que no pueden presentar a los niños para ser adoptados a no ser que se atengan a ciertas normas mínimas”. Las dos niñas pasaron sus exámenes médicos sin problemas cuando llegaron a casa. Katy, ahora de 6 años, y Claire, de 4, están felices y sanas. “La buena noticia es que la mayoría de los niños se adaptan muy bien”, dice Hillen, directora de adopciones internacionales para ACCEPT, una agencia de adopción en Los Altos, California. “Cuanto menos años tenga el niño, menos riesgos correrá de que se venga con algo de importancia médica, tanto en lo físico como en lo emocional”. ¿Cuándo debe evaluarse mi hijo? Nancy Curtis, MD, la directora médica de Children's Hospital International Adoption Clinic en Oakland, California, recomienda que los niños vayan al consultorio médico antes de que transcurran dos semanas de su llegada a casa. Algunos médicos quieren ver a los recién adoptados aún antes, pero Curtis tiene sus razones. El niño ya no sufre de jet-lag, o “desfasaje horario” y ha establecido un horario regular para comer y dormir. “Esto también brinda a los padres la oportunidad de evaluar el proceso de adaptación del niño a su nuevo ambiente y de que se presente un patrón de cuán bien o mal se adapta el niño a su nueva familia, sobre todo en cuanto al afecto por su nueva familia”, dice ella. Curtis ha atendido en su clínica a más de 200 niños adoptados internacionalmente. Allí hacen exámenes a los niños para asegurarse de que vayan por el buen camino, no porque presenten una enfermedad grave, dice Curtis. Incluso si padecen de condiciones contraídas en el extranjero, afirma ella, pueden ser tratados. Si su hijo padece de algunos síntomas sospechosos al llegar, tales como diarrea o calenturas, no espere: consulte a un médico de inmediato. ¿Debo elegir un médico antes de la adopción? Es una buena idea escoger un médico antes de viajar para traer a su niño, según los expertos. Una consulta previa a la adopción, o un encuentro “para conocerse” pueden también ser muy útiles. El médico puede aconsejarle acerca de qué vacunas usted y su cónyuge van a necesitar antes del viaje y recomendarle productos médicos útiles para llevar consigo, entre otros consejos de utilidad. Si usted trabaja, también es importante llenar los formularios del seguro médico tan pronto como lleguen a casa. Muchos empleados tienen muy poco tiempo para presentar los formularios, y, si no lo hace a tiempo, puede que tenga que esperar meses o hasta un año para conseguir el seguro. ¿Qué clase de médico debe tener mi hijo? Usted puede encontrar un buen médico de familia o un pediatra que se especialicen en lo que se conoce como la máquina de adopción. Él o ella podrán evaluar el expediente médico de su niño antes de que vuelva a casa, dando a los padres una perspectiva realista de lo que pueden esperar. En algunos casos, según el país de origen de su hijo, un médico con experiencia podría saber si hay que hacer análisis a su hijo para ciertas enfermedades. Por ejemplo, una investigación del año 2000 de 452 niños adoptados de la China aparecida en la revista Pediatrics, mostró que 14 por ciento de ellos tenían niveles de plomo en la sangre más altos que lo normal. Sin embargo los problemas médicos de los adoptados internacionales comprenden desde las cuestiones de desarrollo, la tuberculosis y la hepatitis hasta los problemas genéticos y las dificultades neurológicas. Un médico con mucha experiencia “puede fácilmente reconocer los limites de lo normal”, explica Curtis. A menos que un médico general vea los niños de los asilos o los hogares de grupo con regularidad, él o ella puede dar un diagnóstico equivocado de una condición anormal en un niño, dice Curtis. Las tasas de crecimiento para los niños adoptados internacionalmente, por ejemplo, no van a equivaler a las de los niños de los Estados Unidos. “Claro, no se puede esperar que un niño criado en un asilo goce de las mismas pautas de crecimiento y capacidad motriz que un niño criado en familia” dice ella. ¿Qué exámenes médicos debo asegurar que mi hijo se haga cuando volvamos a casa? A pesar del país de adopción, los médicos están de acuerdo que los niños adoptados internacionalmente deben recibir una serie de pruebas especificas. “Las diferencias entre países no están tan bien demarcadas como para que podamos depender de ningún gobierno para guiar las normas de los exámenes”, dice Curtis. “Cuando se empieza a ser demasiado selectivo es cuando se puede hacer caso omiso [al detectar las enfermedades y las condiciones]. Se debe ser minucioso con cada niño”. Su agencia de adopción debe brindarle cualesquiera archivos médicos de su hijo que hayan existido previamente a la adopción. Éstos incluyen cualquier cantidad de exámenes y vacunas contra enfermedades tales como la difteria y el tétano. Curtis cree que hay que repetir las inmunizaciones en Estados Unidos si el niño tiene menos de un año porque las pruebas para medir anticuerpos son menos confiables para esa edad. “Nosotros preferimos estar seguros al repetir las pruebas usando nuestros propios laboratorios y no tener que arrepentirnos luego”, dice ella. Si su niño es mayor de un año, hay que hacerle un análisis de anticuerpos para determinar si las inmunizaciones han sido efectivas. Si los archivos no están completos, repetir las vacunas puede darle más seguridad. A la vez, así satisfarán los requisitos de la escuela en cuanto a las inmunizaciones. Los análisis de laboratorio requeridos son: • Recuento sanguíneo completo (CBC por sus siglas en inglés) y electroforesis (un examen de los diferentes tipos de hemoglobina). Si su hijo parece anémico, haga también la prueba para anemia. |
• Análisis de orina para evaluar el funcionamiento de los riñones. No obstante, algunos médicos, incluyendo a Curtis, opinan que el análisis de orina no es muy sensible ni muy específico y que genera muchos resultados positivos falsos. |
• Prueba para detectar hepatitis B-- incluyendo antígenos superficiales de hepatitis B (HbsAg), anticuerpos disminuibles de hepatitis B (Anti-HBs o HbsAb) y anticuerpos superficiales de hepatitis B. |
• Su médico debería chequear los anticuerpos de hepatitis tipo A o VHA (Hep A IgG), puesto que el niño puede prescindir de la vacuna si ya ha sido expuesto. Repita el examen en seis meses. |
• Anticuerpos de hepatitis C. Repita el examen en seis meses. |
• Prueba de VIH. VIH 1 y VIH 2 a través de prueba directa o indirecta de inmunoabsorbencia ligada a enzimas (ELISA) o reacción de polimerasa en cadena (PCR) o cultura para todo niño. |
• Prueba para sífilis (RPR o VDRL). |
• Muestra de heces para detectar huevos o parásitos (tres muestras separadas por 48 horas) y otra muestra de heces para detectar el antigeno de giardia lamblia (un parásito de las vías digestivas). Si su hijo tiene diarrea u otros síntomas, hace falta una muestra de heces para detectar bacterias. |
• La prueba cutánea de la tuberculina por el método de Mantoux (PPD). Es preferible no hacer el examen de perforación múltiple (tine), la cual es menos sensible. Existen nuevas pruebas, así que consulte con su médico para ver si su niño las necesita o no. |
(En muchos países, a los niños les proporcionan una vacuna BCG en contra de la tuberculosis. El hecho de que la vacuna BCG no es muy eficaz, y porque la tuberculosis es muy común en algunos países, puede ser difícil para sus médicos determinar si una prueba positiva de tuberculosis es debido a la vacuna o al hecho de haber estado expuesto a la tuberculosis. Por lo tanto, el CDC recomienda que los médicos opten por el lado más seguro al suponer que cualquier prueba positiva de la tuberculosis es debido al haber estado expuesto a la tuberculosis, aun si existe una historia de BCG. Si la prueba es negativa, debe ser repetida otra vez en seis meses para asegurar que ningún contacto reciente con la tuberculosis ha sido pasado por alto.) • Exámenes de tiroides. Ver niveles de la hormona tiroestimulante (T4/TSH) |
• Niveles de vitamina D para asegurarse de que no haya raquitismo. |
• Pruebas sanguíneas rutinarias . Estas deben incluir fosfatasa alcalina, niveles de calcio y fosfato para detectar raquitismo y otras enfermedades, inflamación del hígado y enfermedades del hígado. |
• Niveles de plomo en la sangre. Cualquier resultado anormal debe ser investigado más profundamente. |
• Su médico debe revisar la piel y el pelo en busca de piojos y sarna. |
Pruebas adicionales recomendadas: • Audición y visión |
• Prueba metabólica neonatal. Cada estado tiene diferentes requisitos en cuanto a las evaluaciones de los recién nacidos, dice Curtis. Si su niño todavía no llega a un año de edad, se puede hacer un examen metabólico y mandarse a un laboratorio estatal como si su hijo fuera un recién nacido. Si es mayor de un año, debe hacerse un examen de cuantificación de aminoácidos en el suero, así como una electroforesis de hemoglobina, algo que debe hacerse a todo recién nacido, sea o no adoptivo. |
• Deficiencia de G6PD. G6PD es una enzima de los glóbulos rojos. Sin la enzima , es más difícil para el cuerpo absorber drogas con sulfatos, aspirina, y ciertos alimentos. Aunque esta prueba no es rutinaria para los niños estadounidenses, esta deficiencia de enzima es común en Asia, África y el Mediterráneo. Esta falta puede causar anemia. |
• Evaluación del síndrome de alcoholismo fetal. Cuando una madre bebe alcohol durante el embarazo, un niño puede presentar síntomas físicas y psicológicas que incluyen deficiencias del crecimiento, deformidades esqueléticas, anormalidades faciales, torpeza, comportamiento hiperactivo, discapacidades de aprendizaje y un cociente de inteligencia (CI) bajo. Es una condición difícil de diagnosticar, no obstante, aun para médicos de mucha experiencia. |
¿Qué clase de exámenes de crecimiento y desarrollo debe hacerse mi hijo? Su hijo deber ser examinado para asegurar que su desarrollo vaya a la par con su edad, lo cual incluye cuánto mide, cuánto pesa, su capacidad para aprender y los vínculos afectivos. Asegúrese que un profesional le proporcione una evaluación formal de desarrollo, dice Curtis. No existe un examen preciso que mida el desarrollo para los niños adoptados en el extranjero, por lo cual conseguir un médico con experiencia es muy importante. Ella recomienda que el niño sea examinado por un neuropsicólogo del desarrollo infantil o un pediatra del desarrollo infantil. Hable con su médico acerca de cuándo es el mejor momento para hacer una cita. La investigación y las estadísticas muestran que la mayoría de niños adoptados de otros países se adaptan bien a sus nuevos ambientes; de hecho, muchas veces sufren menos problemas de comportamiento que los niños adoptados en los Estados Unidos. “Queremos reducir lo más posible los riesgos de que no sientan un vínculo afectivo con su familia adoptada”, dice Curtis. La capacidad de sentirse parte de su familia “tiene el impacto más grave sobre la felicidad y salud del niño; todo lo demás se puede reparar. A largo plazo, esto es más difícil de cambiar que un caso de tuberculosis o de giardia”. Para terminar, lo más importante es que los niños empiecen bien en sus nuevas vidas, aun cuando han habido algunas dificultades al comienzo. “Si no fueran básicamente fuertes y sanos no habrían sobrevivido en estos ambientes”, añade Curtis. “La mayoría de los niños son tan fuertes que les irá muy bien en sus nuevos países. Se adaptan bien a su ambiente”. -- Loren Stein escribe sobre la salud desde Palo Alto, California.
Referencias Entrevista con Nancy Curtis, MD, director médico, International Adoption Clinic, Children's Hospital and Research Center, Oakland, California.
Entrevista con Ann Hillen, Director de adopciones internacionales, ACCEPT, Los Altos, California.
Entrevista con Linda Jue, madre de un niño adoptivo en San Francisco, California.
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Juffer, F et al, Behavior problems and mental health referrals of international adoptees, JAMA. 2005;293:2501-2515.
Revisado por Michael Potter, MD, médico asistente y profesor clínico asociado en la Universidad de California, San Francisco. Así mismo, es un profesional oficialmente certificado como médico de familia.
Publicado por primera vez 08 de diciembre de 2006
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