Al igual que se le aísla a un niño con rabieta, a veces los adultos en una situación tensa necesitan retroceder y examinar su situación, sobre todo cuando hay emociones muy fuertes. Una estrategia consiste en tomar un respiro -- un descanso momentáneo de una situación tensa que le permitirá calmarse. La clave para poder actuar es reconocer las señales de aviso -- físicas y emocionales -- que podría advertir que un ataque de rabia está a punto de estallar. ¿Sabe Ud. reconocer las señales?