Cómo Cuidar Su Relación Intima
Cómo mejorar la comunicación en sus relaciones íntimas: Una guía en cinco etapas para crear mejores métodos de comunicación con miembros de la familia, con amigos, y amantes  Por John M. Gottman y Joan DeClaire Crown Publishers 304 páginas $24
Reseña por Connie Matthiessen
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En las primeras palabras del clásico de la literatura rusa , Ana Karenina por Leo Tolstoy, el narrador de la misma recalca el hecho de que mientras todas las familias felices se parecen, las que son infelices lo son a su manera. En su nuevo libro, The Relationship Cure, el experto en matrimonios John Guttman escudriña las complejidades de la conexión humana tanto dentro como fuera de la relación familiar. Las relaciones exitosas prosperan por una razón clave, afirma él: Las partes saben descifrar y responder a los intentos más sutiles de la comunicación y llamados al enlace mutuo. Gottman mismo es una fuente más que confiable en estos asuntos. Se ganó el apodo "The Marriage Doctor", en las trincheras donde ha brindado sus consejos por más de 20 años. Como resultado, sus teorías son basadas en investigaciones concretas y exhaustivas. En su papel como profesor de psicología en el University de Washington en la ciudad de Seattle, él ha escrito ampliamente sobre el matrimonio y las familias. Sus libros comprenden Why Marriages Succeed or Fail y The Seven Principles for Makng Marriage Work. Basado en su experiencia, Gottman asevera que con hasta un 90 por ciento de precisión él puede pronosticar cuáles matrimonios perseverán y cuáles no. La comunicación por medio de las 'ofertas'
En The Relationship Cure, Gottman aborda tanto los enlaces románticos como los platónicos -- en el trabajo, en la familia, y con las amistades -- e investiga todos los posibles factores que alimentan o amenazan aquellas uniones. Su premisa se centra en la idea de la "oferta", un vocablo que Gottman inventó para así hacer referencia a lo fundamental de la comunicación emocional. Según Gottman, "Una oferta puede ser una pregunta, un gesto, una mirada, un toque -- cualquier expresión que invita sin equivocaciones a la intimidad: "Yo quiero sentirme cerca de ti". La oferta, en su esencia, es un alfabeto Morse que nosotros enviamos y recibimos en el transcurso de toda comunicación humana. Estamos tan acostumbrados a traficar en esta divisa básica del intercambio humano que apenas estamos conscientes de ella. Asimismo, asevera Gottman, nuestra destreza en manipular las ofertas y responder a las mismas puede determinar nuestro éxito como esposo, empleado, jefe, amigo, o padres. Gottman derriba teorías de mucha vigencia acerca de cómo funcionan las parejas -- hecho que le sorprendió a él mismo. En 1990 Gottman y sus socios lanzaron una investigación llamada El Laboratorio del Amor en el campus de la Universidad de Washington. Las parejas se pusieron de acuerdo -- de forma estrictamente voluntaria -- a funcionar como los sujetos de un estudio en un ambiente no clínico, o sea, en un apartamento donde vivían y donde los investigadores podían observar sus comunicaciones en todo momento. La meta de Gottman era sencillo: enterarse del por qué algunos matrimonios tenían éxito y otros no. "Muchos psicólogos en ese entonces estuvieron de acuerdo con el científico Sydney Jourard que plantea que la clave a toda relación buena se trataba de la auto-revelacíon—la disponibilidad de una persona a revelar los secretos más personales, más estrechamente guardados, a otra persona", escribe Gottman. "Ahora que iba a pasar horas y horas en la observación libre de nuestras parejas de estudio por detrás de espejos de una vía en un ambiente natural y hogareño, sentía seguro que iba a presenciar mucho ejemplos significativos de este tipo de comunicación. Pero el proyecto de Gottman no produjo los resultados que él esperaba. Después de reunir un sinfin de horas en una cinta de vídeo, él halló que incluso las parejas felices, las que gozaban de una intimidad profunda, no intercambiaban confianzas de gran peso. Lo que Gottman captó en la cinta de vídeo resultó ser lo siguiente: conversaciones rutinarias acerca de pagar las hipotecas de la casa, planificar la cena, y los últimos resultados de béisbol. Mientras más continuaba sus observaciones, más se le ocurría que el éxito de un matrimonio no tenía mucho que ver con importantes revelaciones, ni siquiera de que las partes se ponían de acuerdo la mayoría del tiempo. Lo que sí era tajante -- al fin y al cabo -- tenía que ver con como los individuos respondieron a las peticiones de initimidad -- lo que él llama "las ofertas". Escuchar con compasión
Para ilustrar esta idea, Gottman describe una serie de interacciones en las que dos personas pasaban por alto a las ofertas. En una de ellas, una mujer no hacía caso del todo a su esposo al contarle acerca de un golpe de estado aterrador que había presenciado en España. En otro ejemplo, una de los voluntarios de Gottman en el laboratorio apartamento hizo un llamado transparente a que su esposo le hiciera caso: Ella pidió cortesmente que desistiera de leer su periódico para así poder hablar con ella. A regañadientes él le preguntó acerca de que quería hablar. Cuando ella planteó que quería conversar sobre el plan de ellos de comprar un nuevo televisor, él contestó agresivamente, "Qué sabe Ud. acerca de los televisores?" Después de este intercambio entre los dos no es nada difícil entender por qué se rindió ella y ya no hizo ningún otro esfuerzo para comunicar. "Al elegir hacer caso, no hacer caso, o pasar por alto a una oferta por intimidad -- no importa cuán rutinaria, o tan trivial -- ellos plantearon la base que podría determinar el éxito o la derrota futura de sus relaciones intimas", concluye Gottman. La conclusión que plantea Gottman parece a la vez tan obvia como reveladora tal como muchas de las verdades que rigen en nuestras vidas cotidianas. En su obra él enfoca en los elementos esenciales de la comunicación humana y los nombra. Una vez que se haya familiarizado con el concepto de la oferta, Ud. empezará a fijarse en ellas por todos lados—desde los cumplidos de rigor que uno intercambia con los socios en el trabajo hasta las conversaciones con su pareja al terminar el día laboral. Además Ud. se volverá intensamente consciente de sus ofertas—y las respuestas a las mismas -- y como estos momentos efímeros, de costumbre pasados por alto, determinan el rumbo de su día. En circunstancias profesionales, una oferta puede resultar tan sutil como el invitar a un colega a almorzar. Aunque este gesto es nimio, la respuesta a ello puede influenciar la relación, o sea, si crece o no. Para demostrar este punto, Gottman da dos respuestas a la misma oferta: "Qué haces para el almuerzo hoy?" Respuesta No. 1: "¿Quíen tiene el tiempo para almorzar?" Repuesta No. 2 "Me encantaría tener tiempo para almorzar, sin embargo necesito terminar este informe.". En los dos casos la invitación no es correspondida; sin embargo en el segundo caso la oferta es aceptada. No importa si se conversa acerca de las ofertas entre amigos y socios, Gottman y su co-autora Joan DeClaire escriben bien y con mucha compasíon. El libro refleja el optimismo genuino de Gottman que cree que tenemos la capacidad para mejorar nuestras relaciones íntimas. Resulta que su libro es un mapa excelente para guiar a aquellos que estén preparados a embarcar en ese viaje. El clasificar a su pareja
Una queja menor sería que los autores han rellenado el libro con varias herramientas de auto-ayuda que son una molestia más que otra cosa. En un capitulo, por ejemplo, Gottman esboza varios tipos de personalidad para describir nuestro circuito cerebral interno: "Comandante-en-jefe", "Constructor de nidos", y "Payaso". (Un/a comandante-en-jefe tiene la necesidad fuerte de dominar su ambiente. Un constructor de nidos prospera por la conexión, tiende a ser una pareja, o amigo, o colega generoso y acogedor. El Payaso valora el jugar y la diversión y asegura que las actividades de cada día se llenan de humor y regocijo.) A los lectores se les ruega tomar una encuesta para enterarse en qué categoría caben, sin embargo las encuestas parecen poco interesantes, tanto simplistas como medio forzados, como si fueran cápsulas de un libro de astrología. Además, la mayoría de los capítulos son salpicados con encuestas de auto-ayuda y ejercicios. En este aspecto sobran las encuestas y ejercicios hasta lo absurdo. Por ejemplo, uno encuentra en una lista que pretende mejorar un matrimonio lo siguiente: "De cumplidos a su pareja por sus esfuerzos, sus logros, y su belleza; "Bésense al volverse a ver" y "Tómense unas vacaciones". Aún una pareja con casi nada de intuición romántica pensaría en eso. Estas características pueden agregar un poco de interactividad al libro, pero a la vez tiendan a diluir lo agudo de su premisa básica. A pesar de todo este libro resulta ser de una utilidad y de una satisfaccíon inusitada. Si Ud. trabaja con, o es casado con, alguien que no tiene oídos para interpretar las sutilezas del intercambio humano Ud. va a querer deslizar este libro en su bultillo de libros de inmediato. -- Connie Matthiessen es una escritora de San Francisco, California.
Publicado por primera vez 27 de agosto de 2003
Actualizado por última vez 15 de diciembre de 2005
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