Depresión: Hombres y Mujeres
A más mujeres se les diagnostica depresión, pero son más los hombres que cometen suicidio. Y eso no es todo: las mujeres deprimidas incluso pueden soñar diferente que los hombres deprimidos.
Por Laurie UdeskyCONSUMER HEALTH INTERACTIVE En una reciente reunión familiar en Atlanta, Janis Sellers* aprendió algo poco común. Sentada alrededor de la mesa en Navidad con varios familiares, por alguna razón, el tema de conversación cambió al de la depresión. "Resultó que mis cuatro primas, por parte de mi mamá, estaban tomando antidepresivos, al igual que sus madres", recuerda Sellers, quien también ha recibido tratamiento por depresión. "Siempre supe que la depresión corría en la familia, pero esto era muy sorprendente. Terminamos hablando al respecto durante horas". Lo que Sellers sí sabía, y que otros familiares desconocían, es que su hermano también había experimentado depresión severa: sencillamente él no había buscado tratamiento para eso. "Mi hermano tenía cambios bruscos en el estado de ánimo y brotes de depresión en los cuales él permanecía en cama durante varios días seguidos, llorando y sin poder moverse", dice ella. "Pero él rechazaba tajantemente consultar a un terapeuta". Esta diferencia entre los sexos es, aparentemente, bastante típica. "Es mucho más difícil que los hombres reconozcan que están deprimidos y que necesitan ayuda, porque lo ven como vergonzoso y como un signo de debilidad", explica Hilary Robison, una terapeuta de San Francisco. Diferencias en los diagnósticos
Las mujeres se inclinan más por buscar ayuda para tratar la depresión, lo cual puede explicar, en parte, por qué superan a los hombres en lo que respecta a esta enfermedad. Por ejemplo, en cualquier momento dado en Estados Unidos, unos 19 millones de personas están luchando con la depresión mayor, una enfermedad seria asociada con la desesperanza y desesperación, indiferencia emocional, dificultad para dormir o comer normalmente, inercia, baja autoestima y, en algunos casos, intentos o pensamientos de suicidio. Y, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental, la depresión afecta dos veces más a las mujeres que a los hombres. Si una mujer ha tenido brotes de depresión antes del embarazo, es más probable que experimente depresión postparto, que ocurre al mes del nacimiento e incluye síntomas de depresión mayor. El riesgo de que las mujeres padezcan la enfermedad durante el curso de su vida es de 21.3 por ciento, mientras que el de los hombres es de solamente 12.7 por ciento. Esas cifras provienen del estudio sobre trastornos psiquiátricos más difundido hasta la fecha, el Estudio nacional de comorbilidad (NCS, por sus siglas en inglés) de 8,000 estadounidenses entre las edades de 15 y 54 años realizado a principios de la década del 90. Estas diferencias se manifiestan tempranamente. Antes de la pubertad, los niños son igual o un poco más propensos a la depresión que las niñas, según un artículo de la revista médica Sex Roles. Pero cuando las niñas llegan a la pubertad, señala el artículo, la probabilidad de de sufrir depresión ya es dos veces más alta que en los niños. Actualmente las niñas llegan a la mayoría de edad "en una cultura mucho más peligrosa, sexualizada y saturada por los medios de comunicación" que la de de sus padres, escribe la psicóloga Mary Pipher, PhD, en Reviving Ophelia: Saving the Selves of Adolescent Girls. "Ellas enfrentan presiones increíbles para ser hermosas y sofisticadas, lo cual, en el primer ciclo de secundaria, significa usar sustancias químicas y ser sexualmente activas". Muchas caen presas de la depresión, dice ella, tras destruir su auténtico yo en un esfuerzo por ser femeninas y ser aceptadas por sus compañeros. Las cifras aumentan de manera diferente para hombres y mujeres , también en otras áreas. Aunque a una menor cantidad de hombres se les diagnostica depresión, tienen cuatro veces más probabilidades de suicidarse que las mujeres, según el Centro nacional para prevención y control de lesiones de los Centros para el control y prevención de enfermedades. ¿Es el enojo un síntoma de depresión en los hombres?
Las mujeres se inclinan más por buscar ayuda para tratar la depresión, lo cual puede explicar, en parte, por qué superan a los hombres en lo que respecta a esta enfermedad. Por ejemplo, en cualquier momento dado en Estados Unidos, unos 19 millones de personas están luchando con la depresión mayor, una enfermedad seria asociada con la desesperanza y desesperación, indiferencia emocional, dificultad para dormir o comer normalmente, inercia, baja autoestima y, en algunos casos, intentos o pensamientos de suicidio. Y, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health, NIMS), la depresión afecta dos veces más a las mujeres que a los hombres. Si una mujer ha tenido brotes de depresión antes del embarazo, es más probable que experimente depresión postparto, que ocurre al mes del nacimiento e incluye síntomas de depresión mayor. El riesgo de que las mujeres padezcan la enfermedad durante el curso de su vida es de 21.3 por ciento, mientras que el de los hombres es de solamente 12.7 por ciento. Esas cifras provienen del estudio sobre trastornos psiquiátricos más difundido hasta la fecha, el Estudio nacional de comorbilidad (NCS, por sus siglas en inglés) de 8,000 estadounidenses entre las edades de 15 y 54 años realizado a principios de la década del 90. Estas diferencias se manifiestan tempranamente. Antes de la pubertad, los niños son igual o un poco más propensos a la depresión que las niñas, según un artículo de la revista médica Sex Roles. Pero cuando las niñas llegan a la pubertad, señala el artículo, la probabilidad de de sufrir depresión ya es dos veces más alta que en los niños. Actualmente las niñas llegan a la mayoría de edad "en una cultura mucho más peligrosa, sexualizada y saturada por los medios de comunicación" que la de de sus padres, escribe la psicóloga Mary Pipher, PhD, en Reviving Ophelia: Saving the Selves of Adolescent Girls. "Ellas enfrentan presiones increíbles para ser hermosas y sofisticadas, lo cual, en el primer ciclo de secundaria, significa usar sustancias químicas y ser sexualmente activas". Muchas caen presas de la depresión, dice ella, tras destruir su auténtico yo en un esfuerzo por ser femeninas y ser aceptadas por sus compañeros. Las cifras aumentan de manera diferente para hombres y mujeres , también en otras áreas. Aunque a una menor cantidad de hombres se les diagnostica depresión, tienen cuatro veces más probabilidades de suicidarse que las mujeres, según el Centro nacional para prevención y control de lesiones (National Center for Injury Prevention and Control) de los Centros para el control y prevención de enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC). ¿Es el enojo un síntoma de depresión en los hombres?
Los signos de depresión también pueden ser diferentes en los hombres, quienes tienen más probabilidades de sentirse víctimas de otras personas y exteriorizar su angustia, según los expertos. "Hay algunos hombres que experimentan el mismo tipo de síndrome depresivo que las mujeres: tristeza, ganas de llorar y pérdida del sueño, pero hay hombres en los que se ve un cuadro muy distinto", dice Sam Cochran, presidente de la Sociedad para el estudio psicológico de los hombres y la masculinidad (Society for the Psychological Study of Men and Masculinity) de la Asociación psicológica americana (American Psychological Association). "Usted observará problemas de alcoholismo, irritabilidad y enojo, especialmente en las relaciones. Yo creo que la depresión tiende a ser escasamente diagnosticada en los hombres". Como ejemplo, dice Cochran, "un terapeuta puede atender a un hombre que llega a su consultorio y dice: 'no estoy desempeñándome bien en el trabajo; estoy bebiendo demasiado y sigo peleando con mi cónyuge y mis amigos', y no detectar en absoluto la depresión ahí. Creo que es importante que los terapeutas se familiaricen con la investigación que vincula la depresión con el alcohol y el enojo". Para Rachel Rabinowitz* de San Francisco, este aspecto la afecta personalmente. Su padre nunca ha admitido que tiene depresión, pero se ha enojado y ha sido abusivo con su esposa e hijos desde que ella lo recuerda. "A mi padre no le gusta hablar sobre lo que le molesta y cuando lo manifiesta, es en forma de ira", dice ella. "También tiene por lo menos 50 libras de sobrepeso. Cuando todos se van a dormir, se atraca de comida chatarra. Esa es su forma de reprimir esos sentimientos no deseados". Preocupada por la salud de su madre, y sospechando que los arranques de furia de su padre fueran realmente síntomas de depresión, Rabinowitz se reunió en privado con el médico de su padre. "Le dije al médico de mi padre: 'mi padre tiene presión alta, un genio horrible y abusa verbalmente de su esposa, que también es su paciente. ¿Cree usted que él podría usar antidepresivos?' El médico estuvo de acuerdo y sacó a colación el tema en la forma que creyó que el padre de Rabinowitz podría ser responder mejor. En vez de hablar sobre depresión, dijo Rabinowitz, "El médico le preguntó, '¿usted se enoja?' Él dijo que sí. ¿Qué hace? 'Grito'. ¿Cómo le hace sentirse? 'Mal'. ¿Cuándo fue la última vez que se enojó? ‘Ayer’. El médico recetó medicamentos para el "enojo" de su padre, pero él, un inmigrante que no hablaba inglés, descubrió que las pastillas eran antidepresivos cuando compró el medicamento recetado. "Él estaba avergonzado", dijo Rabinowitz. "Él dijo: 'yo no estoy deprimido, estoy enojado'. Tuve que decírselo de una forma sutil, por lo que le dije: no se trata de depresión. Es por tu presión alta. De esta forma estarás menos enojado y tendrás la presión arterial más baja y al no estar tan enojado, no recurrirás a los alimentos para llenar el vacío'". Su padre estuvo de acuerdo en tomar los antidepresivos y Rabinowitz espera que éstos tengan efecto. Algunos investigadores creen que más hombres como el padre de Rabinowitz serían clasificados como deprimidos, y tal vez recibirían un tratamiento que pudiera salvar sus vidas, si se cambiaran los criterios para el diagnóstico de la depresión y se incluyeran el enojo y la hostilidad. Pero esta idea, y la de un "subtipo" masculino de depresión, ha encontrado resistencia entre muchos expertos. Los criterios actuales para diagnosticar la depresión "le sientan bastante bien a ambos sexos", dice Myrna M. Weissman, epidemióloga y profesora de psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Columbia en Nueva York. En lo que respecta a agregar un subtipo de depresión en los hombres, dice ella, "no existen datos que la respalden". Sueños diferentes
Sin embargo, los investigadores coinciden en que la forma en la que los hombres y mujeres se adaptan al medio social, con frecuencia influye en su respuesta a la depresión y el dolor emocional. En un estudio longitudinal que está supervisando en un centro médico de Chicago, la Dra. Rosalind Cartwright ha visto diferencias relevantes en la forma en que las mujeres y los hombres enfrentan la depresión. Su estudio implica llevar un registro de los patrones de descanso y sueños de hombres y mujeres clínicamente deprimidosque han experimentado la ruptura de un primer matrimonio. Ninguna de estas personas está tomando medicamentos. En términos generales, dice Cartwright, los hombres se recuperan más rápido y se consiguen otra esposa, mientras que las mujeres dicen que nunca más quieren volver a casarse. Los sueños reflejan las diferencias en la manera de enfrentar el dolor emocional en los hombres y en las mujeres. "Si los hombres sueñan con la exesposa, ellos dirán, 'sí, ella estaba ahí, pero ya no me importaba más; ella estaba en segundo plano, o en el aeropuerto, o en una mesa de picnic, pero era irrelevante'". Por otro lado, explica Cartwright, los sueños de las mujeres que participan de su estudio están cargados de enojo y tristeza. Ellas pueden soñar que su exesposo está embarrando de lodo su alfombra blanca y quieren arrojarle cosas o pueden sentirse celosas de verlo en el sueño con otras mujeres, dice Cartwright. "Ellas están todavía involucradas y eso es lo que parece retrasar la recuperación", dice Cartwright, una profesora que preside el departamento de psicología de Rush Presbyterian St. Luke's Medical Center en Chicago. Cartwright ha descubierto que una de las claves de la curación es cambiar los aspectos negativos de un sueño a lo opuesto. Ella describe a una mujer que participó del estudio, quien se sintió pisoteada por su esposo que la abandonó y menospreciada por un compañero de trabajo. La mujer repetidas veces soñaba encontrarse yaciendo indefensa y aterrorizada en un ascensor sin paredes. En la terapia, la mujer decidió probar pararse en el pozo del ascensor; cuando finalmente lo hizo, alrededor de ella se levantaron paredes protectoras. "Ella se dio cuenta de que en cuanto se puso de pie, se protegió a sí misma y empezó a defenderse sola en su trabajo", explica Cartwright. Por supuesto que para la mayoría de las personas, la salida del dolor y la depresión consiste, primero, en admitirlos. Después de que su hermano faltara al trabajo y a reuniones familiares importantes cuando estaba paralizado por otro episodio de depresión, Janis Sellers descubrió que él era receptivo a tener una charla sincera. Después de que él estuvo de acuerdo en buscar ayuda, consultó a un psiquiatra que le diagnosticó trastorno maníaco depresivo y le recetó antidepresivos. "Él está mucho más tranquilo", dice Sellers en cuanto a su hermano. "Todavía tiene bastante energía, pero no ha experimentado los cambios repentinos en el estado de ánimo y los terribles periodos depresivos que estaba atravesando. Y eso es algo por lo que ambos estamos increíblemente agradecidos". -- Laurie Udesky es una periodista de San Francisco que escribe sobre temas de salud y una colaboradora asidua de Consumer Health Interactive. * Rachel Rabinowitz y Janis Sellers son seudónimos.
Otros Recursos National Institute of Mental Health (Instituto Nacional de Salud Mental) Publicaciones en español http://www.nimh.nih.gov/publicat/SpanishPubs.cfm
Referencias Entrevista con Hilary Robison, trabajadora social clínica con licencia, LCSW
Correspondencia con Myrna Weissman, profesora de psiquiatría de Columbia University
Correspondencia con Sam Cochran, presidente de la Sociedad de la asociación psicológica americana para el estudio psicológico de los hombres y la masculinidad y profesor clínico de consejería psicológica en University of Iowa
"Recurrent Depression: It's overwhelming burden." Psychiatric Review, Greden, John, F., DSM-IV,
"Suicide in the United States," Centers for Disease Control, National Center for Injury Prevention & Control. Page updated June 11, 2002. http://www.cdc.gov/ncipc/factsheets/suifacts.htm.
"Women Hold Up Half the Sky," National Institute of Mental Health (NIMH), http://www.nih.gov.nimh.htm
Kessler, RC, McGonagle KA, et al, "Lifetime and 12-month prevalence of DSM-III-R psychiatric disorders in the United States: results from the National Comorbidity Survey," Arch Gen Psychiatry 51:8-19, 1994. Para obtener información sobre la Encuesta Nacional de Comorbidad, visite: http://www.icpsr.umich.edu/SAMHDA/STUDIES/ncs.html.
"Premenstrual Dysphoric Disorder," Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fourth Edition, Text Revision, American Psychiatric Association, Washington, D.C. 2000
DSM-IV-TR, Postpartum Onset Specifier, p.423.
Marcotte, Diane, "Gender Differences in Adolescent Depression: Gender-Typed Characteristics or Problem-Solving Skills Deficits?" Sex Roles, A Journal of Research, July 1999
Revisado por Lynn Cohen, MA, MFT, terapeuta matrimonial y familiar con consultorio privado en Vacaville, California.
Publicado por primera vez 07 de junio de 2006
Copyright © 2006 Consumer Health Interactive
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