Por Kristin Kloberdanz CONSUMER HEALTH INTERACTIVEAbajo: • ¿Consumir ciertos alimentos disminuirá las posibilidades de tener cáncer? • ¿Cuánto debo consumir de estas comidas? • ¿ Por qué no puedo sacar los nutrientes que me hacen falta de los suplementos? • ¿Qué comidas debo evitar? • Si me da cáncer, ¿pueden los alimentos ayudar a tratarlo o curarlo??
¿Consumir ciertos alimentos disminuirá las posibilidades de tener cáncer? Claro que sí. Y puesto que un tercio de muertes de cáncer cada año son atribuidas a la mala nutrición, comer bien es una de las cosas más importantes que se puede hacer para protegerse. Empiece por comer frutas y verduras en abundancia. Las investigaciones indican que las personas que comen más frutas y verduras corren la mitad del riesgo de tener cáncer que personas que comen menos. Muchas comidas que vienen de la huerta contienen nutrientes como la vitamina C, E y el selenio, los cuales actúan como antioxidantes; atrapan y absorben radicales libres, moléculas de oxígeno inestables que se forman cuando las células queman energía durante el metabolismo normal. Dejados a lo suyo, los radicales libres pueden causar daño a las células y conducir al cáncer. El té también está lleno de antioxidantes. Una investigación sueca del año 2005 descubrió que entre más tazas de té negro o verde toma, menos riesgo corre de tener cáncer ovárico. Los epidemiólogos revisaron los datos de 61,057 mujeres entre las edades de 40 y 76 que habían completado un cuestionario de comidas frecuentes y habían sido vigiladas para incidencias de cáncer a lo largo de un promedio de 15 años. Las mujeres que tomaron una taza de té diariamente redujeron su riesgo de tener el cáncer ovárico por el 24 por ciento comparado con las mujeres que raramente o nunca tomaron té. Las mujeres que tomaban dos o más tazas de té por día redujeron su riesgo por el 46 por ciento, de acuerdo con la investigación en la revista Archives of Internal Medicine. Otras sustancias, llamadas fitoquímicos, pueden ayudar a impedir que los cancerígenos formen en el cuerpo. ¿Cuáles comidas son mejores para combatir el cáncer? Aquí están algunos de los luchadores más agresivos: • Verduras frondosas de color verde oscuro y verduras de colores amarillo oscuro y anaranjado como zanahorias, boniato (camote), y calabacín toman su pigmento soleado de los antioxidantes llamados carotenoides. |
• Verduras como el brócoli, la coliflor, el repollo, y las coles de Bruselas contienen el fitoquímico sulforafano. |
• El ajo, la cebolla, el puerro, y la chalota bloquean cancerígenos con organosulfurados, los químicos que dan a estos vegetales su olor acre. |
• Cocinados en una salsa, los tomates dispensan el licopeno, el cual parece reducir el riesgo de los cánceres del estómago, de la vesícula biliar, del colon, y de la próstata. |
• La capsaicina, que provee al chile su picante, puede proteger contra el cáncer de los pulmones porque ayuda a evitar el daño a los genes causado por los cancerígenos en la comida y el humo de cigarro. |
• Las cerezas, las ciruelas, las moras, las fresas, las frambuesas, y las uvas toman su color intenso de las antocianinas, químicos que pueden neutralizar los cancerígenos. |
• Los cítricos son ricos en limoneno, el cual parece estimular el sistema inmunológico a combatir las células del cáncer. |
• Las hojas del té (tanto del negro como del verde) contienen antioxidantes llamados polifenos. |
Su arsenal de comidas luchadoras también debe contener granos y legumbres. Los frijoles, las nueces y los panes y cereales integrales pueden protegerle de los cánceres del estómago y del páncreas. Están llenos de la fibra que le ayudan al cuerpo a eliminar los desechos, y de esa manera reducir el tiempo que tienen las sustancias dañinas para causar daño a las células del sistema digestivo. De hecho, dentro de la semilla de soja se encuentra un luchador potente llamado el genistein, que puede proteger contra los cánceres reproductivos porque interfieren con los efectos del estrógeno. ¿Cuánto debo consumir de estas comidas? Trate de comer unas 5 a 9 porciones de frutas y verduras por día – pueden ser frescas, congeladas, enlatadas, secas o en jugo. Para los granos y los frijoles, la meta es comer 6 a 11 porciones diarias. Puede parecer mucho pero la verdad es que una porción es bastante pequeña – media taza de verduras o una rebanada de pan. ¿ Por qué no puedo sacar los nutrientes que me hacen falta de los suplementos? El veredicto todavía es negativo cuando se trata del potencial de los suplementos para luchar contra el cáncer. Por otra parte, una investigación de suplementos de selenio encontró que pueden reducir el riesgo de enfermarse de cáncer de los pulmones, de la próstata y colorectal, y la vitamina E ha bajado la incidencia de cáncer de la próstata y de muerte entre fumadores. Pero otras investigaciones no son tan prometedoras. Unos científicos en los Estados Unidos y Europa se alarmaron al encontrar que dar suplementos de beta-caroteno a fumadores aumentó el riesgo de tener el cáncer de pulmón. El problema es que aunque investigadores han empezado a identificar varios compuestos dentro de varios tipos de comida que pueden desarmar las células de cáncer en el laboratorio, todavía no saben cómo es que estas sustancias se comportan dentro del cuerpo. Hasta ahora, no ha sido comprobado que ninguna comida o químico funciona solo. Hasta que se sepa más de los suplementos, es mejor conseguir la protección contra el cáncer de una variedad de frutas, verduras, y granos, que le proporcionarán una gran variedad de nutrientes e impedirán que ingiera una cantidad grande y posiblemente peligrosa de una sustancia. Lo mismo va para suplementos para la fibra. Los beneficios pueden venir de una combinación de elementos más que de la fibra sola, así que es mejor consumir la fibra de la comida verdadera. ¿Qué comidas debo evitar? Baje la cantidad de grasa que come. Una dieta alta en grasa ha sido vinculada a un aumento al riesgo de tener los cánceres de mama, del colon, y de la próstata. Menos del 30 por ciento de sus calorías diarias deben venir de la grasa. (En la dieta media americana, el 37 por ciento vienen de la grasa.) En especial, debe reducir la grasa saturada, la que se pone dura a la temperatura ambiente y que se encuentra en productos animales como la carne y la mantequilla. Tome el alcohol con moderación. Beber aumenta el riesgo de tener el cáncer de la boca, del laringe, del faringe, del esófago, de los pulmones, del hígado y del colon. Los hombres sólo deben tomar dos tragos por día. Las mujeres, como sus cuerpos metabolizan el alcohol de manera diferente, deben tomar como máximo una cerveza, una copa de vino o una bebida fuerte por día. Se debe comer las carnes procesadas en poca cantidad; comidas tales como perros calientes y embutidos contienen nitratos y nitritos. Estos conservantes han sido vinculados al cáncer del esófago y del estómago en países como Islandia, La China, y Japón, donde las personas comen cantidades grandes de carne ahumada o salada. No se debe comer mucho la carne cocinada en la barbacoa. Mientras más tiempo se deja la carne en la barbacoa, más cancerígenos se forman dentro de ella. Para reducir el tiempo que se toma para cocinar en la parrilla, primero se puede descongelar la carne en el horno microondas. Si me da cáncer, ¿pueden los alimentos ayudar a tratarlo o curarlo?? Existen pistas tentadoras de que la nutrición puede jugar una parte en el tratamiento de cáncer. Una pequeña investigación japonesa publicada en el año 1998, por ejemplo, encontró que el cáncer de mama tenía la mitad de probabilidades de recurrir en mujeres que tomaban cuatro o más tazas de té verde por día. Pero todavía no hay prueba segura de que una dieta o comida particular pueda curar el cáncer. Hasta que la haya, una de las mejores maneras de fortalecer el sistema inmunológico es asegurar que está recibiendo suficiente nutrientes a través de una gran variedad de frutas, vegetales, granos, y legumbres. Considere trabajar con un nutricionista profesional para encontrar un menú que le venga bien.
Otros Recursos Roberta Larson Duyuff, MS, RD, CFCS, The American Dietetic Association's Complete Food &Nutrition Guide. Chronimed Publishing, 1996, 1998. Varro E. Tyler, PhD. Herbs of Choice: The Therapeutic Use of Phytomedicinals. Pharmaceutical Products Press, 1994.
Referencias Larsson SC, Wolk A, "Tea consumption and ovarian cancer risk in a population-based cohort," Archives of Internal Medicine, 2005 Dec 12-26;165(22):2683-6
Heinonen OP, et al. Prostate cancer and supplementation with alpha-tocopherol and beta-carotene: incidence and mortality in a controlled trial. J Natl Cancer Inst 1998 Mar 18;90(6):440-6.
Clark LC, et al. Effects of selenium supplementation for cancer prevention in patients with carcinoma of the skin. A randomized controlled trial. Nutritional Prevention of Cancer Study Group. JAMA 1996 Dec 25;276(24):1957-63
American Institute for Cancer Research. Diet and Cancer Prevention. Newsletter 58, Winter 1997.
Samuel Waxman, M.D., et al. Nutrition and Cancer. Total Nutrition. Mt. Sinai Hospital
Revisado por Lisa Tartamella, MS, RD, especialista en nutrición ambulatoria en el hospital Yale-New Haven en Connecticut y coautora de The Yale Guide to Children's Nutrition (Guía Yale para la nutrición de los niños).
Publicado por primera vez 13 de marzo de 2007
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