Por Kristin Kloberdanz CONSUMER HEALTH INTERACTIVEAbajo: • ¿Tengo que renunciar a la grasa para protegerme el corazón? • ¿Qué más puedo hacer?

¿Tengo que renunciar a la grasa para protegerme el corazón? No. Pero usted probablemente sí tiene que reducir la grasa saturada, el tipo de grasa que proviene principalmente de los alimentos animales. El objetivo es reducir su nivel de LDL o colesterol malo, que puede hacer que se acumule una placa viscosa en las arterias, estrechándolas y endureciéndolas de tal forma que la sangre no puede fluir apropiadamente. La Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association, AHA) recomienda que usted se proponga tener un conteo de colesterol total por debajo de 200, incluyendo su colesterol LDL y HDL (el colesterol bueno). Pero la clave real es mantener el LDL bajo: si usted presenta al menos dos factores de riesgo para enfermedad cardíaca, tales como presión sanguínea alta, consumo de tabaco o antecedentes familiares de problemas cardíacos, necesita tener su nivel de colesterol LDL por debajo de 130. Si usted tiene sólo un factor de riesgo o ninguno en absoluto, cualquier conteo por debajo de 160 debería ser lo suficientemente seguro. Hable con su médico acerca de la meta apropiada para usted con relación al colesterol. La mejor forma de hacerlo es mantener las calorías que usted obtiene de todas las grasas hasta no más de un 30 por ciento de las calorías totales para el día y mantener las calorías de grasa saturada por debajo del 10 por ciento. (Algunas personas que ya presentan enfermedad cardíaca necesitarán reducir incluso más, aunque no todo mundo se beneficia de una dieta extremadamente baja en grasa. Verifique esto con su médico.) Usted no tiene que dejar de consumir por completo la carne de res, de aves y los productos lácteos. Simplemente, trate de escoger cortes magros, retire la piel del pollo y utilice leche, queso y yogur bajos en grasa o libres de ella. Otras grasas que se deben evitar incluyen los aceites parcialmente hidrogenados y los tropicales como el de coco y de palma. Usted los encontrará principalmente en la margarina, los bizcochos, postres y galletas, al igual que en algunas mantequillas de maní. Verifique la lista de ingredientes en la etiqueta. Trate de obtener la mayor parte de las calorías de la grasa a partir de grasas poli o monoinsaturadas, ya que son realmente buenas para su corazón, debido a que pueden disminuir el LDL y aumentar el HDL. Intercambie la mantequilla y la crema ácida por aceite de oliva y guacamole y le estará haciendo una gran favor a su corazón. Igualmente, algunos pescados contienen ácidos grasos saludables para el corazón llamados omega-3. En un estudio, sobrevivientes de ataques cardíacos que empezaron a comer pescado grasoso como el salmón, caballa o sardinas una vez a la semana redujeron a la mitad el riesgo de otro ataque cardíaco. ¿Qué más puedo hacer? Coma más frutas, hortalizas, legumbres y granos enteros. Muchos de estos alimentos, especialmente manzanas, salvado de avena, arvejas y fríjoles, contienen fibra soluble, que evita que el colesterol sea absorbido por el torrente sanguíneo. La proteína de soya también parece reducir el colesterol. Los investigadores aún no están seguros por qué, pero en un estudio prometedor, personas que comieron pan y otros productos horneados que contenían proteína de soya agregada disminuyeron su nivel de colesterol en 12 por ciento comparados con aquellos que no lo hicieron. Si usted desea probar la soya, rocíe polvo de proteína de soya sin sabor en dulces de frutas, sopas, cazuelas y salsas, o prepare un pastel en cubo de tofu y fría con verduras moviéndolo rápidamente unas cuantas veces a la semana. Igualmente, vigile su peso, particularmente si la mayor parte de éste lo lleva alrededor de la parte media del cuerpo (es decir, si usted tiene forma de manzana), ya que esto lo pone en mayor riesgo de enfermedad cardíaca que a las personas que son más grandes alrededor de las caderas (o que tienen forma de pera). -- Kristin Kloberdanz, M.A., ex editora asociada de Consumer Health Interactive, es actualmente una editora de la revista Time en Chicago.
Referencias Masley, S.C. Dietary therapy for preventing and treating coronary artery disease. American Family Physician. March 15, 1998.
American Academy of Family Physicians. Good nutrition can prevent and treat coronary artery disease. American Family Physician. March 15, 1998.
Cholesterol Levels. AHA Recommendation. http://216.185.112.5/presenter.jhtml?identifier=4500
Revisado por Lisa Tartamella, M.S., R.D., especialista en nutrición ambulatoria en el hospital Yale-New Haven en Connecticut y coautora de "The Yale Guide to Children's Nutrition" (Guía Yale para la nutrición de los niños).
Publicado por primera vez 17 de mayo de 2001
Actualizado por última vez 15 de diciembre de 2005
Copyright © 1999 Consumer Health Interactive
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