Relaciones Sexuales Después de un Ataque Cardiaco
Por Chris WoolstonCONSUMER HEALTH INTERACTIVEAl igual que la mayoría del resto de personas, los individuos que padecen de enfermedades cardiacas pasan bastante tiempo pensando en el sexo. Sin embargo, si su corazón está en problemas, esos pensamientos pueden volverse negativos. Es posible que le preocupe que el sexo pueda matarlo. Asimismo, puede que se pregunte qué sucedió con su deseo. Si los problemas cardiacos han proyectado una sombra sobre su vida sexual, hable con su médico. Con un poco de ayuda y tranquilidad, muchas personas con enfermedades cardiacas pueden llevar una vida plena y satisfactoria que incluya sexo. ¿Tener relaciones sexuales es seguro para las personas con enfermedades cardiacas?
Algunas personas han sufrido ataques cardiacos mientras estaban teniendo relaciones sexuales. Hay gente que también ha sufrido ataques cardiacos mientras conduce al supermercado, mientras mira televisión o mientras juega con sus nietos. Un ataque cardiaco puede ocurrir en cualquier momento y la mayoría de éstos tiene lugar sin siquiera realizar algún esfuerzo físico. Dicho en términos sencillos, la vida misma puede ponerlo en riesgo. Por fortuna, cuando se trata de sexo, el riesgo es increíblemente mínimo. Tener relaciones sexuales podría hacer que su corazón empiece a bombear con mayor rapidez, pero no más que una caminata ligera por la cuadra o al subir dos escalones. Según las mejores estimaciones, las relaciones sexuales provocan menos del 1 por ciento de todos los ataques cardiacos. Y entre las personas con enfermedades cardiacas, la probabilidad de sufrir un ataque cardiaco en un período de 2 horas después de haber tenido relaciones es de aproximadamente 1 en 50,000. Teniendo esto en cuenta, sería mucho mejor preocuparse por un rayo. Para una pequeña cantidad de pacientes, empero, tener relaciones sexuales puede convertirse en una verdadera amenaza. Según un reporte publicado en la edición del 20 de julio de 2000 de American Journal of Cardiology, es posible que tenga que abstenerse de tener relaciones sexuales (al menos temporalmente) si usted presenta cualquiera de las siguientes afecciones: | • | Angina de pecho inestable. Los médicos utilizan este término para referirse a la angina de pecho (dolor de pecho) que es severa, que se está volviendo frecuente o bien que ocurre mientras se está en reposo.
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| • | El comienzo de la angina de pecho (dolor de pecho causado por problemas cardiacos)
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| • | Hipertensión incontrolada (presión arterial alta)
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| • | Insuficiencia cardiaca avanzada (caracterizada por falta de aliento cuando se encuentra en reposo)
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| • | Un ataque cardiaco ocurrido dentro de las dos últimas semanas
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| • | Ciertas arritmias (ritmos cardiacos anormales, especialmente en los ventrículos del corazón)
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| • | Cardiomiopatía (músculo del corazón débil)
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Todas estas enfermedades pueden elevar el riesgo de sufrir un ataque cardiaco o de morir durante el acto sexual, pero no necesariamente tienen que interpretarse como el fin de su vida sexual. Con el tratamiento adecuado, por ejemplo, los medicamentos que sirven para controlar la presión arterial o para prevenir la angina, es posible que usted vuelva a estar lo suficientemente saludable como para tener relaciones sexuales. En menor medida, practicar el acto sexual también podría ser arriesgado si usted tiene una angina leve, insuficiencia cardiaca en sus primeras etapas, antecedentes de derrame cerebral, si tuvo un ataque cardiaco en un periodo comprendido entre las últimas dos y seis semanas o al menos tres factores de riesgo considerables para desarrollar enfermedades de las arterias coronarias (como la obesidad, el colesterol alto y la hipertensión). Si tiene alguna pregunta o inquietud acerca de su habilidad de soportar el acto sexual, su médico examinará minuciosamente su corazón y su estado de salud general. Él o ella podrían ordenar la realización de un examen de estrés, el cual monitorea la actividad de su corazón mientras realiza ejercicios en una caminadora o en una bicicleta estacionaria. Con la aprobación de su médico, es posible que usted pueda reanudar una vida sexual plena. Sin embargo, puede que necesite tomar algunas precauciones como practicar posiciones menos vigorosas o tomar medicamentos para el corazón justo antes de tener relaciones. Muy pocas personas se ven obligadas a detener las relaciones sexuales por completo, aunque todos pueden disfrutar de abrazarse, besarse y acariciarse. No hay motivo por el cual usted deba dejar de disfrutar de cercanía e intimidad por el resto de su vida. ¿Por qué ya no me siento con ganas de tener relaciones?
Tener relaciones sexuales podría ser seguro para la mayoría de pacientes del corazón, pero esto no siempre es fructífero o placentero. Una encuesta reciente entre 500 hombres y mujeres que sobrevivieron a ataques cardiacos descubrió que tanto la frecuencia como la satisfacción del acto sexual se redujeron considerablemente en los primeros meses después del ataque. Entre los pacientes con problemas en el corazón, una libido decaída a menudo proviene de una mente deprimida. La depresión afecta al 65 por ciento de todos los pacientes que se encuentran recuperándose de un ataque cardiaco, lo cual es una cifra muy alta. Esta afección en muchos casos socava el deseo sexual y, entre los hombres, puede contribuir al desarrollo de la disfunción eréctil. Para muchas personas, el tiempo es el mejor remedio. Después de unos meses, su estado de ánimo probablemente mejorará y su deseo regresará. Algunos pacientes, sin embargo, necesitan psicoterapia o medicamentos para librarse de su depresión. Recuerde que algunos antidepresivos como fluoxetine (Prozac) pueden apagar su impulso sexual. Si usted ya superó su depresión, pero todavía no se siente con deseos de tener relaciones sexuales, hable con su médico acerca de cambiar de fármaco o disminuir la dosis. ¿Pueden los medicamentos interferir con mi vida sexual?
Irónicamente, los fármacos que le hacen bien a su corazón pueden tener efectos negativos en su vida sexual. Muchos medicamentos para la presión arterial, incluidos los diuréticos (como hydrocholorothiazide y clortalidona) y los bloqueadores beta (como carvedilol y propanolol) pueden socavar el deseo tanto en hombres como en mujeres y causar problemas de disfunción eréctil en los hombres. La digoxina, utilizada para tratar insuficiencias cardiacas y algunas arritmias, puede tener los mismos efectos. Usted puede reducir el riesgo de experimentar efectos secundarios que afecten su sexualidad tomando la medicina como se le ha prescrito. Si usted todavía tiene problemas, hable con su médico. Es posible que él o ella puedan disminuir su dosis u ordenar cambiarle a un medicamento que tenga menos probabilidades de obstaculizar su vida sexual. Los inhibidores ACE como captopril (Capoten) o enalapril (Vasotec) pueden disminuir su presión arterial, aunque raras veces causan efectos secundarios que afecten su sexualidad. Valsartan (Diovan), un medicamento para la presión arterial similar a los inhibidores ACE, podría ser otra buena opción. Según un estudio que involucró a 120 hombres y que salió publicado en la edición de febrero de 2001 de American Journal of Hypertension, este fármaco de hecho pareció mejorar la vidas sexuales de los pacientes al cabo de unos cuantos meses. Para concluir, es importante permanecer activo. Hacer ejercicio no sólo puede mejorar la afección de su corazón sino que también podría contribuir de forma positiva en su vida sexual. -- Chris Woolston, M.S., es un escritor de temas médicos y de salud con una maestría en biología. Es editor colaborador de Consumer Health Interactive y fue redactor de planta de Hippocrates, una revista para médicos. También ha cubierto temas científicos para Time Inc. Health, WebMD y para Chronicle of Higher Education. Sus informes sobre salud ocupacional lo hicieron merecedor de un premio otorgado por Society of Professional Journalists del norte de California (Sociedad Periodistas Profesionales del norte de California).
Referencias Cromie, William J. Sex After a Heart Attack Called Safe. The Harvard University Gazette. May 9, 1996
Debusk, Robert, MD, et al. Management of Sexual Dysfunction in Patients with Cardiovascular Disease: Recommendations of the Princeton Consensus Panel. American Journal of Cardiology, Vol. 86(2):175-181
Drory, Yaacov, MD, et al. Comparison of Sexual Activity of Women and Men After a First Acute Myocardial Infarction. The American Journal of Cardiology, June 1, 2000
Sexual Activity and Heart Disease or Stroke. American Heart Association. www.americanheart.org
Stein, Richard A, MD. Cardiovascular Response to Sexual Activity. American Journal of Cardiology 2000; 86:27F-29F
Revisado por Revisado por el Dr. Matthew Sorrentino, FACC, cardiólogo y profesor adjunto de medicina clínica de University of Chicago. El Dr. Sorrentino también revisa para la Asociación Americana de Médicos publicaciones dirigidas a los consumidores sobre enfermedades cardiacas.
Publicado por primera vez 18 de mayo de 2001
Actualizado por última vez 24 de mayo de 2004
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