Enfermedades Cardiacas: Disminuya su Nivel de Estrés
Por Chris WoolstonCONSUMER HEALTH INTERACTIVELos poetas no son los únicos que ven una conexión entre la mente y el cuerpo. Hoy en día, muchos científicos creen que el enojo, la depresión y otras formas de angustia mental pueden ayudar a desencadenar enfermedades del corazón. Si usted desea evitar complicaciones del corazón, hacer ejercicio y cuidar su dieta son un buen comienzo. Sin embargo, para asegurar su protección final, es posible que también necesite tranquilizar su mente. ¿De qué manera pueden las emociones afectar al corazón?
Los sentimientos negativos empiezan en el cerebro, pero éstos comienzan a propagarse por todo el cuerpo rápidamente. Cuando usted está enojado, triste o estresado, su cuerpo se inunda de adrenalina y otras hormonas del estrés. Estas hormonas (y otras sustancias liberadas por un organismo bajo el estrés) afectan el suministro de sangre a los músculos del corazón, incrementan la coagulación de las partículas sanguíneas y limitan el flujo sanguíneo en los vasos de las arterias coronarias, lo cual podría dar como resultado la acumulación de un coágulo de sangre. El estrés emocional también puede causar un aumento temporal de la presión arterial o provocar un espasmo en las arterias coronarias. Todas estas afecciones pueden dañar las paredes de los vasos sanguíneos al hacer que cualquier lesión preexistente -- cambios anormales en la estructura de las paredes de los vasos a causa de lesiones o enfermedades -- se vuelva más inestable. Algunos expertos también han formulado la teoría de que demasiado estrés puede acelerar la acumulación de placa grasosa en sus arterias grandes y medianas, una enfermedad llamada aterosclerosis. Aunque esto todavía se encuentra en debate, lo que es claro es que una vez que sus arterias se obstruyen, una respuesta furiosa al hecho de haber perdido un solo vuelo o una colisión vehicular puede traducirse en desastre. Si usted se enoja demasiado, sus arterias pueden estrujarse estrechamente; el avance de la sangre a un área repleta de placa frágil podría de ese modo "desgastar" la sustancia grasosa para que se desintegre, lo cual provoca la formación de un coágulo de sangre. Si uno de esos coágulos se aloja en una arteria que va directo a su corazón, usted sufrirá un ataque cardiaco. Esto no significa que deba atemorizarse por su salud cada vez que se ponga muy enojado. El enojo es natural; reprimirlo puede ser igual de perjudicial para usted que si sufriera un ataque fulminante en la autopista. Aprender cómo expresar su enojo de manera constructiva y dejarlo salir es la clave para mantener su corazón saludable. ¿Qué tan serio es el riesgo?
Varios estudios recientes han centrado más su atención en la conexión entre la mente y el cuerpo. Los investigadores de University of North Carolina midieron los niveles de enojo de casi 13,000 hombres y mujeres y luego les dieron seguimiento durante seis años. Según lo reportara la edición de The Lancet de mayo de 2000, las personas que eran más propensas a tener arrebatos de ira tenían casi tres veces la misma probabilidad de sufrir ataques cardiacos durante esos seis años que las personas que mantienen la cabeza fría. La depresión podría adjudicarse una cifra aun mayor. Un estudio realizado por Johns Hopkins University entre 1,500 personas durante 13 años descubrió que un episodio de depresión aumentaba en más de cuatro veces el riesgo de sufrir un ataque cardiaco. Aunque una persona sobreviva al ataque inicial, la depresión puede ser mortal. Investigadores de Montreal Heart Institute le dieron seguimiento a 222 sobrevivientes de ataques cardiacos y descubrieron que los que sufrían de depresión tenían aproximadamente seis veces más de probabilidades que otras personas de morir en un periodo de seis meses después del ataque. Aunque usted no se sienta deprimido y aunque pierda los estribos muy pocas veces, las tensiones de la vida diaria pueden afectar al corazón. Un estudio realizado durante 14 años de 3,575 trabajadores en los Estados Unidos y publicado en 1997 descubrió que las personas que tenían poco control sobre sus trabajos tenían un 40 por ciento más de probabilidades de sufrir un ataque cardiaco. ¿Cómo puedo protegerme?
Nadie puede aspirar a permanecer en calma 24 horas al día. Sin embargo, si el enojo, la depresión u otros sentimientos negativos consumen su vida, usted necesita tomar medidas. He aquí algunas recomendaciones que le ayudarán a tranquilizarse y proteger su corazón: | • | Cuando usted sienta que su enojo va en aumento, respire varias veces y profundamente desde el interior de su estómago y repita lentamente palabras tranquilizantes como "cálmate". De igual manera, puede tratar de imaginarse un escenario tranquilo y silencioso.
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| • | Evite situaciones que lo hagan sentirse enojado y hostil. Si usted no soporta el hecho de quedarse atascado en el tráfico, trate de modificar su horario para evitar la hora pico.
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| • | Encuentre una manera de liberar su enojo. En lugar de gritar, trate de desahogarse. Si tiene problemas para comunicar sus sentimientos a amigos o familiares, pero siente muchas emociones reprimidas, considere visitar a un profesional de la salud mental para explorar esos sentimientos. Es posible que usted también desee eliminar parte de ese exceso de adrenalina levantando pesas o saliendo a trotar por toda la cuadra si su médico lo aprueba.
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| • | Hacer ejercicios como salir a caminar, salir a trotar o pasear en bicicleta con regularidad es una de las formas más seguras de mitigar el estrés y evitar la depresión. Una buena rutina de ejercicios también puede fortalecer su corazón y ayudar a mantener sus arterias despejadas. Su médico puede ayudarle a encontrar un programa de ejercicio que sea apropiado para usted..
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| • | Si todavía se siente tenso, agregue algunos ejercicios lentos y de relajación como yoga o T'ai Chi a su rutina. Es posible que su centro comunitario local ofrezca clases en estas disciplinas a bajo precio.
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| • | Pruebe la meditación. Un estudio realizado entre afroamericanos con presión arterial alta descubrió que las personas que meditaban durante un período de seis a nueve meses tenían arterias más saludables que aquéllos que no lo hacían, según una publicación reciente de la revista Stroke.
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| • | Aunque trabajen en la casa o fuera de ella, los padres tienen sus propias sensaciones de estrés. Trate de no ser perfeccionista o no espere que los niños sean perfectos. Solicite a amigos o familiares que le den un descanso de los niños de modo que pueda hacer algo que disfruta y regresar a su casa con suficiente energía para su familia.
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| • | Si se siente impotente en su lugar de trabajo -- una de las causas principales que provoca tensiones en el trabajo -- trate de tomar la iniciativa y trabaje en un nuevo proyecto o solicítele a su jefe que le dé un horario flexible. Se sentirá mucho mejor con un poco más de control. Si usted forma parte de un sindicato, hable con el enlace sindical acerca de formas en que el sindicato o la administración pueden mejorar las condiciones de trabajo.
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| • | Conozca los signos de alerta de la depresión y no los tome a la ligera. Algunos de los signos más peligrosos incluyen un sentimiento abrumador de tristeza o de vacío, la sensación de que la vida ya no tiene sentido, pérdida de interés en actividades que antes eran placenteras, patrones alimenticios o de sueño inusuales, el hecho de llorar excesivamente o pensamientos de suicidio y muerte. Si se siente deprimido, visite a su médico o a un profesional de la salud mental para que le brinde su ayuda tan pronto como sea posible. El asesoramiento psicológico y los antidepresivos recetados, usados separada o combinadamente, pueden estimular su estado de ánimo y, quizá, proteger su corazón.
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| • | Tenga especial cuidado con la depresión si ya sufrió un ataque cardiaco. Según el Instituto Nacional de Salud Mental, uno de cada tres sobrevivientes de ataques cardiacos cae víctima de la depresión cada año. Si su mente está angustiada, su corazón podría tardar en sanar.
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-- Chris Woolston, M.S., es un escritor de temas médicos y de salud con una maestría en biología. Es editor colaborador de Consumer Health Interactive y fue el redactor de planta de Hippocrates, una revista para médicos. . También ha cubierto temas científicos para Time Inc. Health, WebMD y para Chronicle of Higher Education. Sus informes sobre la salud ocupacional lo hicieron merecedor de un premio otorgado por la Sociedad de Periodistas Profesionales del norte de California (north California Society of Professional Journalists).
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Amparo Castillo, Richard, MD. Effects of Stress Reduction on Carotid Atherosclerosis in Hypertensive African Americans. Stroke 200;31:568-73.
Williams JE et al. Anger proneness predicts coronary heart risk.
Circulation. May 2 2000. 101:2034-2039
Hemmingway H, M Marmot. Psychological factors in the aetiology and prognosis of coronary heart disease: Systematic revision of prospective cohort studies. British Medical Journal. 1999. 318: 1460-1467.
Revisado por Revisado por George Sopko, MD, cardiólogo del National Heart, Lung, and Blood Institute de los Institutos Nacionales de Salud
Publicado por primera vez 14 de mayo de 2001
Actualizado por última vez 13 de mayo de 2004
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