AHealthyMe AHealthyMe
_
_ _Buscar Este Sitio
En Inglés

Página Principal
Nutrición y el Buen Estado Físico
Salud Femenina
Salud Masculina
Salud Infantil
Cuidado Dental
Primeros Auxiliosl
Salud Emocional
Bienestar y Estilo de Vida
Males y Condiciones
Centro de Medicamentos
Herramientas Útiles
Enciclopedia
Recursos
-

 
Enfermedades y Trastornos

Cuidado de Fin de Vida a los Pacientes Oncológicos




Por Chris Woolston
CONSUMER HEALTH INTERACTIVE

Abajo:
 • Tiempos difíciles, decisiones difíciles
 • ¿Cómo puede un programa de hospicio ayudarle a un paciente de cáncer?
 • ¿Cómo pueden los miembros de la familia ayudar a pacientes al fin de sus vidas?
 • ¿En qué momento debe un miembro de la familia llamar al médico?
 • ¿Cuándo es el momento oportuno para parar el tratamiento de cáncer?


Tiempos difíciles, decisiones difíciles

Para los pacientes oncológicos y sus familias, los últimos meses, semanas, o días de vida pueden ser un tiempo de emociones profundas, inseguridades preocupantes, y decisiones difíciles. Es muy probable que todos los que están involucrados -- incluyendo los médicos -- deseen luchar en contra de la enfermedad hasta el último momento. A la vez, la mayoría de las personas estarían de acuerdo que en sus últimos días, un paciente oncológico debe estar lo más cómodo posible.

Muchos pacientes no logran encontrar el equilibrio apropiado al final de sus vidas, según información publicada en la edición de 2008 del Journal of Clinical Oncology. Los investigadores señalan dos tendencias preocupantes. Un número creciente de pacientes reciben quimioterapia durante las dos semanas previas a la muerte, es decir, sufren innecesariamente los efectos de la quimioterapia en sus últimos días. Al mismo tiempo, un número cada vez mayor inicia el cuidado de hospicio sólo en los últimos tres días de vida, lo cual indica que en muchas instancias, se reconoce la necesidad del cuidado de hospicio mucho más tarde que lo debido.

Hacen falta el compromiso y la cooperación para afrontar lo mejor posible una situación trágica. Siempre y cuando un diagnóstico sea terminal, los médicos, la familia, y la paciente deben hablar de sus prioridades y desarrollar un plan apropiado.

¿Cómo puede un programa de hospicio ayudarle a un paciente de cáncer?

Si se prevé que a un paciente le quedan menos de seis meses de vida, y todo parece indicar que los tratamientos ya no ayudan, es el momento de contemplar inscribirse en un programa de hospicio. Tales programas están diseñados para proporcionarles comodidad y cuidado a los pacientes moribundos. Los trabajadores entrenados visitarán al paciente casi en cualquier momento del día o de la noche. El cuidado puede tener lugar en un asilo o en un hospital, aunque en la mayoría de los casos, el paciente recibe el cuidado de hospicio en su propia casa. Entre otras cosas, los trabajadores de hospicio pueden ayudar a aliviar el dolor, pueden proporcionar apoyo emocional y espiritual, además de darles a los cuidadores de la familia una oportunidad para descansar. Los trabajadores de hospicio también pueden ayudar a las familias a prepararse para la muerte del paciente. Los pacientes y las familias muchas veces encuentran que los trabajadores de hospicio aportan una sensación de calma y seguridad a la casa.

Algunos pacientes, miembros de la familia, y hasta los médicos, pueden mostrarse reticentes a sugerir el cuidado de hospicio porque consideran que equivale a rendirse, pero no es cierto. Si un paciente se mejora o la enfermedad entra en remisión, (o si en cualquier momento el paciente decide no permanecer en el programa), puede dejar el programa para luego reanudar el tratamiento activo en contra del cáncer. Si su condición se vuelve a agravar o si así lo desea, el paciente puede regresar al cuidado de hospicio. Para más información acerca del cuidado de hospicio o para encontrar un programa en su localidad, visite la Asociación Nacional para los Cuidados Hogareños y los Cuidados de Hospicio (ANCH) http://www.nahc.org/.

¿Cómo pueden los miembros de la familia ayudar a pacientes al fin de sus vidas?

Cuando sea posible, el paciente moribundo debe estar en su propia casa o en la casa de un ser querido (si así lo desea el paciente). El cuidado en casa implica menos costos que el cuidado en un hospital, claro, pero también suele ser más cómodo. El paciente a menudo se siente más relajado en casa y menos ansioso que en un cuarto de hospital. Cuando un paciente moribundo se queda en casa, a los miembros de la familia les tocará realizar múltiples funciones. Con la ayuda de médicos, enfermeras, o trabajadores de hospicio, los miembros de la familiar pueden suministrarle al paciente el medicamento contra el dolor y desempeñar cuidados de enfermería básicos. Estos trabajos pueden causar mucho estrés y los miembros de la familiar deben sentirse siempre capaces de desempeñar el trabajo. Una charla con un médico o con los trabajadores de hospicio puede aliviar estas preocupaciones y mejorar el cuidado; si un miembro de la familia no puede cuidar a un ser querido moribundo, ya sea por motivos emocionales o físicos, debe solicitar ayuda del equipo de cuidado del paciente.

Más que nada, los pacientes que se acercan al fin de la vida pueden necesitar el apoyo emocional. Simplemente pasar el tiempo con un paciente puede brindarle un sentido de comodidad enorme, incluso si sólo se sientan a mirar la televisión juntos. Es posible que quiera hablar de su vida y de la muerte que se acerca. El tema puede ser difícil, claro está. Lo más probable es que no haga falta más que prestarle atención. Tome el tiempo de hablar con él acerca de cuestiones prácticas tales como el testamento y los funerales. Si puede confiar en que todo marche bien y que la familia respetará sus deseos, podrá acercarse a sus días finales con más calma y menos ansiedad.

¿En qué momento debe un miembro de la familia llamar al médico?

Si bien los miembros de la familia desempeñan el importante papel de cuidadores hacia el final de la vida del paciente, no hay que esperar que puedan con todos los vaivenes de la enfermedad. A medida que el cáncer se agrava, al paciente le puede hacer falta un nuevo medicamento o un tratamiento inmediato para mejorar su comodidad y lograr tener un poco más de tiempo. Según el Instituto Nacional del Cáncer, los miembros de la familia deben buscar ayuda de un profesional médico si el paciente parece sentir un dolor considerable aun después de tomar medicamentos para el dolor. (Los hospicios por lo general cuentan con profesionales médicos que pueden hacer una visita de emergencia a la casa de noche o de día.) Los cuidadores deben a la vez conseguir ayuda profesional si el paciente tiene problemas para controlar la vejiga o los intestinos, muestra señales severas de depresión, ha sufrido una caída, o tiene problemas para respirar. Naturalmente, los cuidadores deben contactar a los profesionales si se sienten abrumados o simplemente no pueden más con el trabajo.

¿Cuándo es el momento oportuno para parar el tratamiento de cáncer?

No existe una respuesta sencilla a esta pregunta. Lo ideal sería que no recibiera quimioterapia u otros tratamientos agresivos si ya es demasiado tarde para que surtan algún efecto positivo. Los efectos secundarios y las complicaciones de algunos tratamientos pueden ser tales que hay que llevar al paciente a la sala de emergencia o a la unidad de cuidados intensivos cuando podría estar mucho más cómodo en casa. Sin embargo, los pacientes y sus familias tal vez no quieran abandonar la fe en los tratamientos si existe alguna esperanza de frenar el curso de la enfermedad o prolongar la vida. En este momento incierto, la comunicación se hace extremadamente importante. Los pacientes y los miembros de la familiar deben explicar sus prioridades a los médicos y deben comprender los riesgos y beneficios de los tratamientos para el cáncer cuando ya se acerca el fin de la vida.

Por supuesto, el fin de la vida será siempre un momento de tristeza y pérdida. Pero con la ayuda de médicos, enfermeros, amigos y familiares, los pacientes pueden encontrar dignidad, comodidad, y cierta paz durante sus últimos días.

-- Chris Woolston, MS, es un editor contribuyente para Consumer Health Interactive y fue un escritor de planta para la revista Hippocrates. Ha escrito para las revistas Health, y Prevention, entre otras. Escribe The Healthy Skeptic (El Escéptico Sano), una columna en el periódico Los Angeles Times. Es co-autor de Generation Extra Large: Rescuing Our Children from the Epidemic of Obesity (Perseus paperback, 2006).



Referencias


Earle CE. Aggressiveness of cancer treatment near the end of life: Is it a quality-of-care issue? Journal of Clinical Oncology. 2008. 26(23): 3860-3866.

American Cancer Society. What is hospice care? 2008. http://www.cancer.org/docroot/eto/content/eto_2_5x_what_is_hospice_care.asp

National Cancer Institute. End-of-life care. Questions and answers. 2002. http://www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/Support/end-of-life-care

American Cancer Society. When death is approaching. 2008. http://www.cancer.org/docroot/MLT/content/MLT_5_1x_When_Death_Is_Approaching.asp?sitearea=MLT

National Cancer Institute. Hospice. 2006. http://www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/Support/hospice

World Health Organization. Barriers and benefits of managing cancer pain at home. 1997. http://whocancerpain.bcg.wisc.edu/?q=node/265



Revisado por Michael Potter, MD, médico asistente y profesor clínico asociado en la Universidad de California, San Francisco. Así mismo, es un profesional oficialmente certificado como médico de familia.

Publicado por primera vez 08 de diciembre de 2008
Copyright © 2008 Consumer Health Interactive


o encuentre más en:

Subir



Sobre este sitio | Privacidad | Los términos de uso | Contáctenos
-