AHealthyMe AHealthyMe
_
_ _Buscar Este Sitio
En Inglés

Página Principal
Nutrición y el Buen Estado Físico
Salud Femenina
Salud Masculina
Salud Infantil
Cuidado Dental
Primeros Auxiliosl
Salud Emocional
Bienestar y Estilo de Vida
Males y Condiciones
Centro de Medicamentos
Herramientas Útiles
Enciclopedia
Recursos
-

 
Bienestar y Estilo de Vida

¿Lo Enferma su Trabajo?




Por Chris Woolston
CONSUMER HEALTH INTERACTIVE

Abajo:
 • Efectos asombrosos
 • Peligros diversos
 • Un cambio en la economía


Se solicita ayuda. El pago no es fantástico. Excelente oportunidad de lesionarse. Posiblemente mortal. No se aceptan llamadas telefónicas.

Nunca se vería un anuncio como éste en la sección de clasificados, pero esta descripción corresponde a muchos de los empleos que se ofrecen hoy en día. El National Safety Council (Consejo de Seguridad Nacional) calcula que todos los días en el trabajo más de diez mil trabajadores sufren lesiones que los dejan inválidos. Y todos los días aproximadamente 14 trabajadores mueren en el trabajo. Las lesiones no son los únicos problemas: Un estudio reciente costeado por el National Institute for Occupational Safety and Health (Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional), o NIOSH por sus siglas en inglés, encontró que más de 60.000 estadounidenses mueren cada año como resultado de enfermedades relacionadas con el trabajo: cáncer, SIDA, u otras enfermedades.

Efectos asombrosos

Los efectos económicos son asombrosos. Solo en 1992 (el año más reciente de información disponible) las cuentas médicas, pérdidas de productividad y otros costos de enfermedades ocupacionales y lesiones a los trabajadores estadounidenses sumaron $171 mil millones, según Paul Leigh, Ph.D, economista en la Universidad Estatal de San Jose y líder del estudio de NIOSH.

A pesar de las cifras desalentadoras, la mayoría de la gente considera su trabajo seguro. Razonan, después de todo, que son los trabajadores de construcción subiéndose sobre andamios y mineros de carbón excavando por debajo de la tierra los que tienen que preocuparse de enfermedades y lesiones. Esta sensación de seguridad no solo es falsa, sino es un gran obstáculo para la seguridad en el trabajo, dice David Amos, asesor de alto nivel con la unidad de Seguridad y Salud Ocupacional del Consejo de Seguridad Nacional. "Todo trabajo tiene sus riesgos", dice él. "Y hasta que los empleados y los empleadores tomen en serio esos riesgos, habrá gente que seguirá lesionándose".

Peligros diversos

Los peligros son tan diversos como los empleos. Los programadores de computación sufren dolencias en las manos y brazos en el uso del teclado. Los agentes de policía desarrollan dolencias cardiacas por el estrés constante. Los que pintan casas rozan cables eléctricos. Los que trabajan en guarderías infantiles se infectan de hepatitis A al tocar pañales sucios. Los veterinarios pierden la punta de dedos por los mordiscos de Dobermans. Inspectores de seguridad son atropellados en un cruce mientras van en camino a un sitio de construcción.

Si bien los presidentes ejecutivos de compañías no son inmunes, son los trabajadores quien están en los niveles inferiores de la organización que sufren más lesiones ocupacionales de las que les corresponde, dice Amos. Es más probable que el estrés laboral afecte gravemente a un ejecutivo que a una asistente administrativa con poco o nada de control sobre su empleo. La seguridad generalmente no es algo de prioridad para ellos ni para sus jefes. "Los trabajadores no calificados frecuentemente son considerados prescindibles", dice él. "Esa es una actitud que tenemos que cambiar en este país".

Hay un mito que a Amos le gustaría ver desaparecer: Contrariamente a lo que la mayoría de la gente cree, las lesiones y las enfermedades no tienen que formar parte integral de las actividades comerciales normales. El National Safety Council calcula que casi el 99 por ciento de las lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo son evitables. El otro 1 por ciento corresponden a "actos de Dios". Y aunque no se puede proteger a la gente contra rayos ocasionales, tampoco hay que arriesgarnos la vida ni la buena salud para un cheque de sueldo.

Muchos trabajadores y compañías ya están recibiendo el mensaje. La Secretaria de Trabajo Alexis Herman anunció recientemente que en 1998 hubo 200.000 lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo menos que en 1997 a pesar de que se produjo un aumento del 3 por ciento en empleos. La tendencia a largo plazo es dramática. Comparado con trabajadores en 1973, los trabajadores de hoy tienen 40 por ciento menos probabilidad de enfermarse o lesionarse en el trabajo.

Un cambio en la economía

En cierta medida, estos números reflejan el cambio a una economía de alta tecnología, dice Amos. El trabajar todo el día usando un teclado sí tiene sus riesgos, pero es mucho mejor que pasarse el día ajustando tornillos en una cadena de montaje. Y hoy en día, es más probable que un percance en una fábrica de maquinaria pesada dañe un robot que a una persona. Pero Amos ve un motivo aún más de fondo para el avance: La seguridad empieza a tener importancia. Son más los empleadores que la ponen e n su plan de negocio y son más los empleadores que la están manteniendo en mente.

Ese reconocimiento de la importancia de la seguridad se remonta a la ley de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970. Esta legislación le dio a los empleados nuevos derechos y a los empleadores nuevas responsabilidades. Gracias a esta ley, cualquier empleado puede preguntarle a su jefe acerca de los peligros potenciales en el lugar del trabajo y estos pueden notificar anónimamente cualquier peligro a la Occupational Safety and Health Administration (Administración de Seguridad y Salud Ocupacional), o OSHA por sus siglas en inglés, sin miedo de represalia. Y hoy, los empleadores saben que una serie de lesiones o enfermedades en su compañía podría resultar en una visita de inspectores de la OSHA, con multas potencialmente cuantiosas.

Desgraciadamente, la OSHA no tiene suficientes inspectores para investigar con regularidad a los 5 millones de trabajos que están bajo su ámbito. En Canadá y en muchos países europeos, el número de inspectores es 10 veces mayor que en los Estados Unidos.

Por estas razones, la OSHA alienta a compañías que realicen sus propias inspecciones internas antes de que lleguen los inspectores. Según un sondeo de la OSHA en 1999, más del 85 por ciento de todas las compañías sondeadas dijeron que ellas realizan sus propias inspecciones de seguridad todos los años. En 1981, el número fue apenas de 51 por ciento. Tales inspecciones, si se realizan tal como se reportan, pueden ser muy buenas para los empleados. "La seguridad depende de la participación de todos, pero también comienza desde arriba", dice Amos.

Por supuesto hay mucho que avanzar. Según el National Safety Council, aun no hemos creado una "cultura de seguridad" en la cual la salud viene primero y cualquier lesión es inaceptable. Si más gente adopta esa actitud, el National Safety Council tiene la esperanza de que el número de lesiones anuales baje a 800.000 para el 2010.

Ochocientos mil personas lesionadas puede parecer un número verdaderamente elevado, pero conseguir que el total se reduzca a ese número sería un gran logro. Y también sería un pequeño paso en la dirección correcta.

-- Chris Wooston, MS, es un escritor de salud y medicina con una maestría en biología. Es un editor contribuyente para Consumer Health Interactive y fue un escritor de planta para Hippocrates, una revista para médicos. También ha escrito sobre temas de ciencia para Time Inc., Health, WebMD, y el Chronicle of Higher Education. Sus reportajes acerca de la salud ocupacional fueron premiados por la Sociedad de Periodistas Profesionales del Norte de California.



Otros Recursos

National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH)

800/35-NIOSH

fax-on-demand: 888/232-3299

http://www.cdc.gov/niosh

National Safety Council

1121 Spring Lake Drive

Itasca, IL

60143-3201

630/285-1121

Fax: 630/285-1315

http://www.nsc.org

Department of Labor, Office of Public Affairs

200 Constitution Ave., NW

Room S-1032

Washington, DC 20210

202/693-4650

http://www.dol.gov

Occupational Safety and Health Administration (OSHA)

800/321-OSHA (6742).

http://www.osha.gov



Referencias


Barry S. Levy and David H. Wegman, Eds. Occupational Health: Recognizing and Preventing Work-Related Disease and Injury, fourth ed. Lippincott Williams &Wilkins, 2000.

Arthur C. Upton, M.D. Staying Healthy in a Risky Environment. Simon &Schuster, 1993.

J. Paul Leish, PhD; Steven B. Markowitz, et. al. Occupational Injury and Illness in the United States: Estimates of Costs, Morbidity and Mortality. Arch Intern Med. July 28, 1997.



Revisado por Robert L. Goldberg, MD, FACOEM, el 84to presidente del Colegio Americano de Medicina Ocupacional y del Medio Ambiente y un profesor clínico auxiliar de medicina en la Universidad de California en San Francisco.


o encuentre más en:

Subir



Sobre este sitio | Privacidad | Los términos de uso | Contáctenos
-