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Bienestar y Estilo de Vida

Idioma por Prescripción: Aprender Inglés Es Bueno Para su Salud




Por Diana Reiss-Koncar
CONSUMER HEALTH INTERACTIVE

Abajo:
 • Aprendiendo en la tercera edad
 • Defendiendo su derecho a servicios
 • Creando una vida hogareña saludable
 • Una herramienta en contra de la depresión


Imagínese que a los 70 años se viene a vivir a los Estados Unidos. Ahora no solo tiene que comunicarse con el farmacéutico en inglés sino también tiene que rellenar los formularios médicos y leer las recetas en un idioma que no conoce. Incluso, lograr llevar a cabo las tareas más simples puede ser una hazaña hercúlea cuando no se sabe comunicar en inglés.

Ésta es una realidad para miles de personas en la tercera edad nacidas en otros países quienes han inmigrado a los Estados Unidos. Si han venido para escapar la persecución, para trabajar, o simplemente para vivir con familia, la mayoría de ellos no solo tendrán que lidiar con conceptos ajenos de medicina, sino también con sistemas de seguro y atención médica que desconocen. Para ellos, el poder adquirir conocimientos en inglés, más las referencias culturales en el idioma, puede significar la diferencia entre poder obtener cuidado médico de calidad y no tener la oportunidad de obtener servicios importantes.

Aprendiendo en la tercera edad

En una escuela de adultos en Richmond, California, cuatro ancianas laosianas con anteojos y tocados se acomodan en sus puestos para su clase matutina de inglés. "¡Buenos días clase! ¿Qué día es hoy?", llama la profesora en inglés. "¡Buenos días, profesora! Hoy es lunes", canta una estudiante alzando la mano. "¿Hoy no es domingo?" bromea la profesora. "¡No es domingo, profesora! No hay escuela el domingo", dice otra estudiante. Las estudiantes miran atentamente a la cara de la profesora. Ella al fin sonríe admitiendo su broma. Con alivio la clase se suelta a reír.

Cerca de allí en la cuidad de Berkeley, donde los salarios de las compañías del internet han resultado en el dramático aumento del costo de alquileres, una pareja anciana de chinos se une al coro de estudiantes leyendo una lección en la pizarra llamada "problemas de vivienda", o como alquilar un apartamento en la zona de la Bahía de San Francisco. Los estudiantes recitan en armonía en inglés: "Si puede leer el periódico en inglés, es más fácil encontrar un apartamento. Entonces necesita visitar la casa o apartamento. Si le gusta, necesita hablar con el dueño. Puede que tenga que firmar un contrato de arrendamiento y pagar más de $500 al mes, y puede que tenga que pagar más de $1.500 para poder instalarse. ¡Esto puede ser un problema!"

En los programas de English as a Second Language, (Inglés como Segundo Idioma)m, o ESL por sus siglas en inglés a través de los Estados Unidos, personas en la tercera edad como estas están aprendiendo el vocabulario que les ayudara a hacer compras, tomar transporte público, y tomar exámenes físicos. Con el tiempo también aprenderán a entender a sus nietos nacidos en los Estados Unidos. Estas clases también les provee a los ancianos una comunidad fuera de casa. En los salones de clase pueden desarrollar amistades, resolver problemas comunes, y hacerse más independientes tomando un descanso de la familia.

Hoy, gran parte de los estudiantes mayores asisten a clases "mixtas" que incluyen tanto estudiantes jóvenes como ancianos, y la mayoría así lo prefiere. "Los ancianos no quieren estar segregados", dice Andrea Toth, una especialista en el aprendizaje del inglés por inmigrantes en la tercera edad quien trabaja en Mills College en Oakland, California. "Y a los adultos jóvenes les gusta tenerlos en el salón de clase". Las amistades que se desarrollan durante la clase, frecuentemente cruzando barreras étnicas y de generación, sacan a los ancianos de su aislamiento, integrándolos en la sociedad multicultural americana. Y mientras los estudiantes más jóvenes a veces están nerviosos y son competitivos, según Toth, los estudiantes en la tercera edad tienden a contribuir al salón de clase un sentido de humor relajado.

Aunque las pruebas muestran que personas en la tercera edad son totalmente capaces de absorber nueva información, sí tienen retos al aprender inglés. La vista u oído afectado podría interferir con la concentración. Y la memoria de corto plazo, tan importante para la adquisición del idioma, a veces disminuye con la edad. Sin embargo, la sintaxis, la comprensión, y la gramática no son afectadas por la edad y además la memoria a largo plazo y el poder resolver problemas podrían en realidad mejorarse. Otra ventaja: los estudiantes en la tercera edad tienden a tener más dedicación y ser más pacientes. "Los ancianos son algunos de los estudiantes más trabajadores que tengo", dice Toth.

Algunos de los estudiantes de Toth, por ejemplo, son refugiados de las montañas de Laos y Camboya cuya lengua materna ni siquiera tiene un alfabeto escrito. Estos estudiantes tienen por primera vez que aprender a leer y escribir en la clase de ESL. Otros, como los estudiantes ancianos chinos de Toth, tienen que pelear para superar los tabúes tradicionales de su cultura. En los salones de clase de su niñez el respeto a la autoridad era lo normal: El profesor dictaba clase, los estudiantes hablaban solo cuando se les hablaba y jamás entre ellos mismos. Ahora, décadas después en las clases de ESL estos estudiantes ancianos encuentran humillante el sistema americano de trabajar en pareja o hacer ejercicios de compartir cuentos.

"Estos ejercicios desobedecen todos los aspectos de su educación. Pueden pasar meses antes de que sean capaces de participar en el grupo", dice Toth. Sin embargo, una vez que los estudiantes ancianos se sienten cómodos en un medio ambiente de enseñanza menos autoritaria se sienten liberados, añade Toth. En las clases de ESL donde los profesores promueven el pensamiento crítico, los estudiantes también aprenden que en los Estados Unidos interrogar a los expertos, desde periodistas hasta médicos, no solo es esperado sino valorado.

Defendiendo su derecho a servicios

Tanto los médicos como los profesores están de acuerdo que el aprender el inglés es crucial para los pacientes que tienen que aprender como navegar el complicado sistema de atención médica. Los pacientes que hablan un poco de inglés tienden a recibir mejor cuidado, dice Alan Fitzpatrick, enfermero de cuidados intensivos en el Hospital de St. Mary's en San Francisco. "Es muy importante para los pacientes poder describir las funciones básicas del cuerpo e indicar dolor en inglés a las enfermeras y médicos", dice él. Sin estas claves, el personal médico a veces tiene que confiar en su intuición: ¿Está en realidad el paciente sufriendo dolor o solamente nervioso tratando de hacerse entender en una lengua extraña?

En situaciones de emergencia como en un ataque cardíaco, unas pocas palabras críticas pueden ayudar mucho al personal hacer un diagnóstico apropiado. "Cuando tengo a un paciente señalando a su corazón y oigo la palabra 'dolor' o ' presión', llamo inmediatamente para un electrocardiograma", dice Fitzpatrick. "Ordeno los análisis de sangre pertinentes y doy medicación para prevenir otro ataque". El dice que el personal del hospital debe de aprender como elogiar las tentativas de hablar inglés hechas por pacientes tímidos, quienes por lo general conocen un poco de inglés pero temen cometer errores.

Creando una vida hogareña saludable

Las clases de ESL para ancianos también pueden ayudar a padres y abuelos inmigrantes a escapar la difícil dinámica del "cambio de papeles" con sus hijos que hablan inglés. "Los hijos resultan a cargo de la familia", explica un profesor, sea negociando con el dueño de la casa, actuando como chofer, o interpretando para sus padres o abuelos en el hospital. "Psicológicamente, es dañino para los ancianos perder su autoridad. Para los hijos es una enorme carga".

A pesar de los beneficios a la familia, no siempre se le elogia a los abuelos por acudir a clases de inglés. "Desgraciadamente, miembros de la familia a veces desaniman a mis estudiantes", dice Eunice Lew, profesora de ESL en el distrito de Chinatown de San Francisco. "Les preguntan, '¿Por qué toma clases? Usted no trabaja. Y usted tiene una familia a quien le debe hablar'. Yo trato de responder recordándoles a mis estudiantes lo importante que es para su bienestar". Además, entre familias donde hay mas de dos generaciones, puede haber dos conflictos en metas lingüísticas: Padres quienes quieren que sus hijos nacidos en los Estados Unidos aprendan inglés en la escuela, y su idioma natal en la casa hablando exclusivamente con sus abuelos. Semejante arreglos le da poca oportunidad a los ancianos de practicar su inglés. Para ellos, las clases de ESL son su único medio de contacto con la cultura e idioma de su nuevo país.

Una herramienta en contra de la depresión

Al cruzar fronteras e inmensos océanos, los inmigrantes en la tercera edad pierden más que su patria. En sus comunidades tradicionales los ancianos son a veces venerados y frecuentemente puestos en posiciones de alto aprecio: Además de mantener influencia sobre una extensa red social de vecinos y familiares, los ancianos se encargaban de cuidar a los niños y ser los profesores de tradiciones y valores culturales.

En los Estados Unidos donde dichas estructuras sociales han desaparecido, los inmigrantes en la tercera edad se enfrentan a la tarea de reconstruir una vida empezando desde cero. Sin poder navegar las actividades diarias del mundo exterior o hablar con sus nietos nacidos en los Estados Unidos, los ancianos sufren una descenso de categoría y pierden auto-estima que a menudo resulta en depresión crónica. "Mientras el respeto a los mayores se deteriora", explica Lotter Marcus, un psicólogo del norte de California, "incrementa su auto-medicación tal como bebiendo más alcohol y fumando más, reduciendo aun más el respeto entre la familia".

Para los ancianos desarraigados de su cultura y tratando de establecerse en este país, aprendiendo inglés puede tener beneficios insospechados. "Aprendiendo tan solo un poco de inglés, las personas en la tercera edad se encuentran con cambio positivo y progresivo. Tienen la sensación de que puede haber un mejor mañana", dice Dorothy Lemberger, profesora de ESL en Berkeley, California.

Entre los que más son afectados por la depresión son aquellas personas en la tercera edad que han llegado aquí como refugiados, huyendo la guerra y el trauma. "Para los supervivientes, aprendiendo inglés puede ser el primer paso hacía el regreso a la salud mental", dice Meredith Larson, investigadora de la rehabilitación de tortura. Pueden ser más afectados aquellos ancianos quienes han perdido un estilo total de vida y que a menudo no pueden imaginarse comenzando de nuevo. Algunos, al comienzo, resisten aprender el inglés con la esperanza de regresar a su tierra: Para ellos el aprender inglés puede significar aceptando una vida en el exilio.

Pero aprendiendo el inglés es crítico para hacerse miembro de una sociedad más grande, y lograr obtener acceso a todo desde comida y vivienda hasta atención médica y ayuda psicológica, dice Larson. "Los interpretes no siempre están disponibles y los supervivientes de trauma no siempre les tiene confianza", dice ella. "Cuando yo les pregunto a los supervivientes de tortura cuales son los servicios que necesitan, la enseñanza del inglés siempre está en la cima de la lista. Es una herramienta que pueden usar para tomar control de su medio ambiente".

-- Diana Reiss-Koncar es periodista independiente en Berkeley, California. Ha escrito para Hippocrates, Vibe, y muchas publicaciónes más.



Referencias


Bryan K, Binder J, Funnell E, Ramsey V, Stevens S, Dann C. A screening instrument for language in older people (Barnes Language Assessment). Int J Lang Commun Disord. 2001;36 Suppl:188-93.

Alwin DF, McCammon RJ. Aging, cohorts, and verbal ability. J Gerontol B Psychol Sci Soc Sci. 2001 May;56(3):S151-61.



Revisado por Revisado por Peter Pompei, MD, especialista en geriatría y profesor asociado de medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford.

Publicado por primera vez 22 de agosto de 2003
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