Las Infecciones de Estafilococos Resistentes a las Drogas: Una Epidemia Emergente
Por Chris WoolstonCONSUMER HEALTH INTERACTIVE Los problemas de Constanza Bermeo* empezaron con un grano pequeño, al parecer insignificante, y terminaron en una estancia de cuatro días en la unidad de aislamiento del hospital. En el momento de estrenar unos pantalones en una tienda, la mujer de 42 años de edad originaria de Berkeley, California, se fijó en lo que le parecía un grano en los glúteos. Lo rasgó sin pensarlo más. De hecho, ni siquiera mencionó a su médico durante una visita rutinaria pocos días después. Sin embargo al pasar varios días, apareció otra mancha— en realidad un forúnculo – y la zona entera tenía un dolor palpitante. Ella fue a ver un médico que mandó unos análisis de sangre y la refirió a un cirujano para drenar los furúnculos. Para aquel entonces el dolor era tan intenso que lloraba. "Yo di a luz en la casa sin usar drogas, y esto era mucho más doloroso,’ dice ella. "En algún momento, me senté y empecé a llorar." El médico de Bermeo le recetó antibióticos, sin embargo la infección no se amenguó. Otros análisis mostraron que estaba infectada con estafilococo dorado resistente a la meticilina o MRSA (por sus siglas en inglés), una variedad fuerte de estafilococos inmunes a los antibióticos comunes como meticilina y penicilina. Después de la diagnóstica, los problemas de Bermeo redoblaron. Le recetaron una dosis más fuerte que lo común de antibióticos y, después de que empezó a tomarlos, presentó una calentura que le duró varios días. Pruebas adicionales de sangre dejaron a sus médicos tan alarmados que le ingresaron al hospital. El conteo de células blancas en su cuerpo había bajado al nivel de muchos pacientes con cáncer. De hecho, su condición merecía tratamiento por un especialista de cáncer. Su sistema inmunológico estaba tan debilitado que le internaron en un cuarto aislado en que las visitas solamente podían entrar al poner máscaras y batas. Con tratamiento intravenoso de antibióticos, finalmente se recuperó. Propagación alarmante
Los estafilococos son notoriamente traviesos y su evolución es fascinante –claro que no para las víctimas. Un par de décadas después del descubrimiento de los antibióticos, algunas variedades de estafilococo desarrollaron una resistencia a la penicilina, entre otras drogas “milagrosas”. Los gérmenes encontraron su hogar en los hospitales, donde infectaban las heridas quirúrgicas y atacaban a los enfermos con sistemas inmunológicos debilitados. A fines de los años 90, la bacteria estafilococo había dado otro paso peligrosísimo. Las variedades de estafilococos resistentes a los antibióticos empezaron a atacar a las personas saludables que no habían estado ni cerca de un hospital –la gente como Constanza Bermeo. En los últimos años, esta nueva clase de la bacteria (MRSA) adquirido en la comunidad se ha convertido rápidamente en una amenaza seria. En septiembre de 2005, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) divulgó que el germen se está propagando peligrosamente y está causando enfermedades que varían de infecciones leves de la piel a infecciones mortíferas de la sangre, el corazón, o los pulmones. Recientemente falleció Ricky Lannetti, un futbolista universitario de 21 años oriundo de Pensilvana, así como varios niños que parecían completamente sanos antes de contraer la infección. “Desafortunadamente es cada vez más común”, dice Chad Roghair, MD, un médico familiar del equipo de la Universidad de California en Berkeley, y de St. Mary's College en el pueblo cercano de Moraga. Los brotes de MRSA son muy comunes entre los jugadores de fútbol americano y otros deportistas que tienen frecuentes rasguños y cortes y pasan mucho tiempo en los vestuarios repletos de bacterias, dice él. Sin embargo, en su consultorio a Roghair le tocan cada vez más pacientes como Constanza Bermeo que se contagió misteriosamente, al parecer de la nada. Uno de los problemas mayores es que esta clase de bacteria resistente a múltiples drogas es cada vez más común. A estas alturas, la bacteria se ha colocado en las fosas nasales de alrededor de 2 millones de norteamericanos, según una investigación editada en el número de enero 15, 2006 de la Revista de Enfermedades Infecciosas. Estos portadores son más propensos que los demás de contraer una infección de MRSA, y también pueden contagiar sin querer a las personas con las cuales entran en contacto. Al rasgar la nariz y estrechar la mano sin lavarse primero, existe la oportunidad de que otra persona terminará recibiendo la bacteria. La propagación cada vez mayor de MRSA fuera de los hospitales denota un gigantesco paso atrás en nuestra lucha eterna contra las bacterias que causan enfermedades, y los expertos temen que la bacteria se volverá aun más común. “Va a empeorarse antes de que se mejore”, dice Frank DeLeo, PhD, un científico de NIAID con los laboratorios Rocky Mountain en Hamilton, Montana. Es imposible saber cuántas personas se enferman con infecciones de MRSA. Sin embargo, las investigaciones preliminares son alarmantes. En junio de 2005, los investigadores de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) divulgaron los resultados del primer intento en la historia de medir el impacto nacional de MRSA. Al revisar los archivos hospitalarios entre los años 1999 a 2000, los investigadores calcularon que más de 125,000 norteamericanos fueron internados con MRSA cada año. La investigación no examinaba la fuente de las infecciones, pero otras investigaciones señalan que alrededor del 12 por ciento de infecciones de MRSA se contagian fuera de los hospitales. Los gérmenes que nos rodean
Los distintos tipos de MRSA encontrados en los hogares, en las escuelas, y en los vestuarios son diferentes de las variedades con las cuales la gente se contagia en los hospitales. Por lo tanto, el MRSA adquirido en la comunidad tiende a ser sensible a varios antibióticos que no afectan para nada a la clase que se encuentra en el hospital. Aun así, el MRSA adquirido en la comunidad no es ninguna bacteria inocua. Las investigaciones con los animales llevadas a cabo por DeLeo y sus colegas han confirmado lo que los médicos ya han observado: el MRSA adquirido en la comunidad tiende a ser mucho más agresivo y puede propagarse mucho más rápido que la variedad hospitalaria. Según un informe de la Alianza para el Uso Prudente de Antibióticos, uno de cada cinco pacientes que desarrolla el MRSA adquirido en la comunidad tiene que ser internado tarde o temprano. En septiembre del 2005, DeLeo y sus colegas publicaron un estudio que desenmascaró uno de los métodos del germen. El estudio encontró que el MRSA adquirido en la comunidad tiene una capacidad especial para esquivar a las células blancas, la defensa natural del cuerpo contra la enfermedad. “El MRSA adquirido en la comunidad infecta a las personas sanas”, dice DeLeo. “Tiene que tener un mecanismo para evadir el sistema inmunológico”. Como descubrió Bermeo, un caso de MRSA tiene un principio simple. La bacteria suele atacar la piel, donde puede formar un forúnculo o una úlcera parecida a un grano. La úlcera suele ser roja, inflamada, hinchada, y dolorosa y puede rezumar pus. Claro está que no todo grano o mancha merece una visita al médico. “Todos deben tener conciencia de sus propios cuerpos,” dice Roghair. "Si algo se pone más grande o se extiende más rápido de lo normal, vale la pena investigarlo.” En los casos más severos, partes de la piel pueden volverse rojizas, hinchadas, dolorosas, y calientes al tocarlas. Esta condición, llamada celulitis, puede entrar al sistema sanguíneo si no se controla rápidamente. El MRSA adquirido en la comunidad también puede infectar a las articulaciones (la artritis séptica), los huesos (osteomielitis), los pulmones (neumonía) y hasta el corazón (endocarditis). En 2005, los investigadores de UCLA se fijaron en que el MRSA adquirido en la comunidad estaba involucrado en un número creciente de casos de fascitis necrotizante –conocido por “comer la carne” de la cara. Los familiares son vulnerables
El MRSA puede pasar de una persona a otra a través de las toallas y las máquinas de afeitar, entre otros productos personales, pero el contacto físico con una persona infectada es la manera más eficaz de contagiarse. Aparte de los atletas, ha habido brotes entre los encarcelados, los militares, los niños en las guarderías, entre otros grupos que mantienen mucho contacto físico. No es ninguna sorpresa, por lo tanto, que la bacteria puede pasar de un miembro de la familia a otro. Cinco meses después de la recuperación de Bermeo, su esposo desarrolló una infección MRSA en la piel alrededor de la rodilla. Él también sufrió un dolor espeluznante, y existía la posibilidad de que la infección pudiera entrar en la rodilla misma y dañar la articulación. Afortunadamente, su médico—el mismo Chad Roghair – había tratado antes muchas infecciones de MRSA. De un golpe, puso al marido de Bermeo en una silla de ruedas y lo empujó a la sala de emergencia de un hospital de Berkeley, California para un tratamiento con antibióticos intravenosos. Él también se recuperó, pero pasó un mes antes de que pudiera doblar la rodilla. La mayoría de las infecciones de MRSA adquiridas en la comunidad son todavía fáciles de tratar si se las diagnostican a tiempo, dice Roghair. El germen es sensible a varios tipos de antibióticos, incluyendo la tetraciclina y la clindamicina. Por lo tanto, en muchos casos, los médicos no necesitan hacer otra cosa que mandar el paciente a casa con una receta para pastillas. Según Roghair, los médicos muchas veces son reacios a recetar estas drogas que matan el MRSA a no ser que tengan fuertes sospechas que se trata de una infección MRSA. Si empiezan a recetar tetraciclina o clindamicina de forma indiscriminada, la infección podría también desarrollar una resistencia a estas drogas. Una historia parecida ya se narró en los hospitales: Varias clases de MRSA adquiridas en el hospital son resistentes a la vancomicina, antaño el tratamiento codiciado e infalible para las infecciones de estafilococo. Es por eso que algunos expertos recomiendan que los médicos hagan cultivos de piel o de sangre que detecten el MRSA antes de recetar antibióticos que puedan ayudar a desarrollar una resistencia a los medicamentos. De hecho, una infección de MRSA puede extenderse rápidamente si un paciente termina por tomar el antibiótico equivocado, como fue el caso de Bermeo. Por esta razón, los médicos tratan de crear cultivos de bacteria para localizar la causa de la infección. Este proceso puede llevar días, dando al germen la oportunidad de propagarse. Infecciones menores a lo mejor no necesitan ningún tratamiento. Bermeo ha sufrido cuatro brotes más desde que se le infectó por primera vez. En cada caso, le salió una erupción rojiza, y dolorosa en la piel. En vez de rascarse e irritarlo, ella en seguida les aplicaba a los sitios una compresa caliente y acabaron por esfumarse sin causar mayores problemas. Cómo protegerse
Bermeo sabe que la bacteria todavía vive en su piel, por lo que detener futuros brotes en la misma se ha convertido en su prioridad número uno. Ni ella ni su esposo quieren experimentar el dolor y la preocupación de otra infección de MRSA. Más que nada, harán cualquier cosa para alejar la bacteria de su hijo de dos años. Evitan compartir los productos personales. “Todos nosotros tenemos nuestras propias toallas”, dice Bermeo, y se lavan las manos religiosamente. La devoción a la limpieza es la mejor manera de evitar una infección de MRSA, dice Roghair. “Si se cae mientras está corriendo, por ejemplo, lave de inmediato la herida con agua y jabón”." También se recomienda mantener todas las heridas y los rasguños cubiertos con vendas limpias y no compartir los artículos de uso personal tales como las toallas, las máquinas de afeitar y los vasos. El CDC recomienda que los miembros de gimnasios tomen precauciones adicionales para evitar la bacteria, incluyendo ducharse después del ejercicio y limpiar todo el equipo compartido antes y después del uso. Asimismo, es una buena idea para los miembros de un gimnasio colocar una toalla limpia entre ellos y cualquier equipo de ejercicio. - Chris Woolston, M.S., licenciado en biología, escribe sobre medicina y salud. Es redactor contribuyente para Consumer Health Interactive. Es uno de los autores del libro del año 2005 Generation Extra Large: Rescuing Our Children from the Epidemic of Obesity *Constanza Bermeo es un pseudónimo.
Referencias Entrevista con Constanza Bermeo
Entrevista con Frank DeLeo, PhD, un científico con NIAID's Rocky Mountain Laboratories in Hamilton, Montana.
Entrevsita con Chad Roghair, MD, médico familiar y de equipo para la University of California at Berkeley and St. Mary's College in Moraga, California.
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Revisado por Michael Potter, MD, médico asistente y profesor clínico asociado en la Universidad de California, San Francisco. Así mismo, es un profesional oficialmente certificado como médico de familia.
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