Por Chris Woolston CONSUMER HEALTH INTERACTIVEAbajo: • Demasiada azúcar • El camino a la diabetes • Una condición silenciosa
Loren Stein, periodista de 44 años que vive en Palo Alto, California, nunca tuvo relación con la diabetes. "Mi idea de un diabético era la de alguien que comía toneladas de azúcar y muy gordo", dice. "Nunca me incluí en esa categoría". Stein recibió una llamada el año pasado para hacerse una revisión médica de rutina. Su nivel de azúcar en la sangre fue de 119 miligramos de glucosa por decilitro de sangre, muy superior al nivel normal que se sitúa entre 70 y 99. No tenía diabetes, pero se encaminaba en esa dirección. "Estaba sorprendida", dice. "Pensé que había sido un error". Demasiada azúcar Según un informe de 2004 del Department of Health and Human Services de Estados Unidos, 41 millones de estadounidenses tiene demasiada azúcar en su sangre, condición que les sitúa como blanco número uno de la diabetes de tipo 2. En términos médicos, estas personas tienen "tolerancia alterada a la glucosa", una frase muy dicha entre médicos pero que no tiene efecto sobre muchos pacientes. Como parte de un nuevo esfuerzo por controlar la epidemia de la diabetes en este país, el National Institutes of Health (NIH) y la American Diabetes Association (ADA) han optado por un nuevo término que recoge mejor la urgencia de la situación: "prediabetes". La prediabetes se definió en primer lugar como la presencia de entre 110 y 125 miligramos de glucosa por decilitro de sangre, pero en noviembre de 2003 se decidió bajar el listón a 100 miligramos de glucosa por decilitro. Sin importar el término que se use para la prediabetes, lo importante es que se llama a la acción. Varios estudios recientes han demostrado que un estilo de vida saludable puede ayudar a que la prediabetes no se desarrolle. Si Usted ha sido diagnosticado con esta condición, es su turno para actuar. El camino a la diabetes Dejando a un lado la grasa y la proteína, casi todo lo que come es descompuesto en azúcares (la glucosa es el azúcar más simple). Tras una comida, el azúcar es absorbida por el torrente sanguíneo, que la lleva a las células hambrientas de energía. La hormona llamada insulina ayuda a mantener un sano equilibrio del azúcar en su sangre. Si los niveles de glucosa empiezan a subir, la insulina avisa a sus células de que tomen una cantidad extra de azúcar. Desgraciadamente, la insulina no siempre trabaja tan bien como debería. Muchas personas empiezan a perder sensibilidad a la hormona, condición que se llama resistencia a la insulina. Esta condición es especialmente común en personas que tienen sobrepeso o son inactivas. A medida que la insulina empieza a perder su efectividad, la cantidad de azúcar en la sangre crece lentamente. Las personas con niveles de azúcar por encima de los normales pero que no entran en los niveles designados para la diabetes, tienen tolerancia alterada a la glucosa, o, usando el nuevo término, prediabetes. Según un panel de expertos formado por la ADA y el Department of Health and Human Services de Estados Unidos, la mayoría de las personas con prediabetes desarrollarán la enfermedad en los próximos 10 años, a menos que tomen medidas para evitarlo. La prediabetes es también peligrosa por sí sola. En marzo de 2002, el panel informó que los niveles de azúcar ligeramente por encima del normal aumentan el riesgo de un ataque al corazón en un 50 por ciento. Una condición silenciosa La prediabetes no presenta síntomas. Usted nunca sabrá que la tiene a no ser que se le practique un análisis de sangre. Ya que los niveles de azúcar suben y bajan de forma natural según lo que se coma, su médico le pedirá que ayune toda la noche para hacer la prueba (esta fue la prueba que se hizo Stein). Otra opción es comprobar los niveles de azúcar dos horas después de tomar una cierta cantidad de glucosa. Ambas pruebas darán una idea de la capacidad de su cuerpo para controlar el azúcar. La asociación de diabéticos aconseja que todo adulto mayor de 45 años debería hacerse una prueba para saber su nivel de glucosa (azúcar) en la sangre. A medida que el riesgo de desarrollar diabetes aumenta, también lo hace la necesidad de hacerse la prueba. Si Usted es mayor de 45 y tiene sobrepeso, el sólo considerar hacer la prueba no es suficiente. Si Usted no lo ha hecho ya, concierte una cita para un análisis de sangre. Como norma general, usted tendrá diabetes si la lectura, después de haber ayunado, confirmada por una segunda prueba, es 126 o superior, o si tiene un nivel de 200 dos horas después de haber comido. Según la ADA, la prueba es también recomendable para todo aquel que sin tener 45 años tenga sobrepeso y otro factor de riesgo para tener diabetes o sufrir una enfermedad cardiaca. Aquí se incluye un nivel alto de colesterol, alta presión sanguínea, antecedentes de diabetes o de diabetes gestacional (durante el embarazo) en la familia, haber dado a luz a un hijo de más de 9 libras de peso, o pertenecer a un grupo racial no caucásico (los caucásicos tienen el menor índice de riesgo de desarrollar diabetes). Si los resultados de las pruebas son normales, puede esperar hasta tres años para hacérselas de nuevo. Cuando Stein fue diagnosticada con tolerancia alterada a la glucosa, su médico estableció un programa de acción. En primer lugar, necesitó añadir la práctica de ejercicio a su rutina diaria (el ejercicio ayuda a quemar el azúcar que sobra). Y aunque no era obesa, aprendió que tampoco estaba mal con unas pocas libras de menos. "Me he casado recién y a mi esposo le encanta cocinar", dice. Stein siguió al pie de la letra las recomendaciones. Se unió a Weight Watchers, mejoró su dieta y empezó a ir al gimnasio. En pocos meses perdió 15 libras. Como muestran dos recientes proyectos de investigación, tales cambios en el estilo de vida se convierten en una protección poderosa contra la diabetes. Un estudio llevado a cabo sobre 3,234 pacientes publicado el 7 de febrero de 2002 en la revista New England Journal of Medicine, reveló que un estilo de vida saludable (150 minutos de ejercicio moderado cada semana y una dieta baja en grasa y alta en fibra) reduce el riesgo de desarrollar diabetes en un 58 por ciento. Un estudio de tres años sobre 522 hombres finlandeses publicado el 3 de mayo de 2001 en la revista New England Journal of Medicine, mostró también resultados igual de interesantes. En este grupo, la dieta y el ejercicio redujo también el riesgo en un 58 por ciento. Si usted tiene prediabetes, hay una receta bien sencilla para tener buena salud. La ADA recomienda 30 minutos diarios de actividad física moderada (como caminar o correr), y una dieta baja en grasa y rica en cereales. Si tiene sobrepeso, perder entre un 5 y un 10 por ciento de su peso puede hacer una gran diferencia. Desgraciadamente, los cambios en el estilo de vida no son siempre fáciles. Después de comenzar un nuevo trabajo a principios de este año, Stein tuvo dificultades para encontrar el tiempo para el ejercicio. A medida que los meses pasaban, la preocupación por la diabetes volvió. De hecho, tenía miedo de regresar al médico y hacerse un nuevo análisis de sangre. En abril decidió que no podía retrasar más tiempo los análisis. Cuando los resultados llegaron unos pocos días más tarde, sus miedos se transformaron en alegría: no sólo su nivel de glucosa estaba dentro de la normalidad, sino que el colesterol había mejorado desde su último análisis. Las buenas noticias como ésta pueden tener dos efectos. Algunas personas deciden seguir con su tarea, y otras se toman unas vacaciones. También Stein se debatía entre los dos caminos. "Una parte de mí decía que no quería nuevos sustos de nuevo", explica. Por ahora, ha decidido vigilar lo que come y su peso. Y si alguna vez recibe de nuevo otra llamada telefónica inesperada, ahora sabe lo que debe hacer. -- Chris Woolston, M.S., es escritor de temas médicos y relacionados con la salud con una maestría en biología. Es editor colaborador de Consumer Health Interactive, y formó parte del personal redactor de Hippocrates, una revista para médicos. También ha escrito sobre asuntos médicos para Time Inc. Health, WebMD, y Chronicle of Higher Education. Sus informes sobre salud ocupacional le hicieron merecedor de un premio por parte de la Northern California Society of Professional Journalists.
Referencias Entrevista con Loren Stein
American Diabetes Association. The prevention or delay of type 2 diabetes. Diabetes Care. April 2002. 25: 742-749.
American Diabetes Association. In the news: HHS, ADA warn Americans of "pre-diabetes," encourage people to take healthy steps to reduce risk. March 27, 2002.
Tuomilehto, J. et al. Prevention of type 2 diabetes mellitus by changes in lifestyle among subjects with impaired glucose tolerance. New England Journal of Medicine. May 3, 2001. 344 (18): 1343-1350.
Diabetes Care. November 2003.
Revised Definition Means Millions More Have Pre-Diabetes. HHS Press Release. April 29, 2004
Revisado por Charles E. McLaughlin, MD, especialista en medicina del deporte quien enseña en la universidad de California en Berkeley.
Publicado por primera vez 23 de marzo de 2005
Actualizado por última vez 15 de diciembre de 2005
Copyright © 2002 Consumer Health Interactive
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