AHealthyMe AHealthyMe
_
_ _Buscar Este Sitio
En Inglés

Página Principal
Nutrición y el Buen Estado Físico
Salud Femenina
Salud Masculina
Salud Infantil
Cuidado Dental
Primeros Auxiliosl
Salud Emocional
Bienestar y Estilo de Vida
Males y Condiciones
Centro de Medicamentos
Herramientas Útiles
Enciclopedia
Recursos
-

 
Salud Emocional

Nexos Sociales Para Bajar el Estrés




Por Chris Woolston
CONSUMER HEALTH INTERACTIVE

Abajo:
 • Amigos en la adversidad
 • Crear un círculo social


Los amigos y la familia pueden salvarle la vida a uno, y no sólo cuando necesita a alguien que le cuide el niño o que le dé una mano durante una mudanza.

Aunque hacer ejercicio, no fumar, y mantener un peso saludable son imprescindibles, muchas investigaciones recientes sugieren que su entorno social puede prolongar la vida también. Una investigación de casi 3.000 holandeses entre 55 y 85 años de edad publicada en la American Journal of Epidemiology de 1997 divulgó que cantidades de apoyo social entre moderado y alto pueden cortar a la mitad el riesgo de morir antes de su tiempo. No importa si su mejor amigo es contable o experto en la alimentación, vale la pena pasar tiempo con él porque ese contacto en si puede mejorar su salud.

Amigos en la adversidad

¿Cómo es que la misma gente que nos vuelve locos a la vez puede ayudar a que mantengamos la salud? Por supuesto, puede ser que tomemos decisiones más saludables cuando sabemos que alguien nos brinda su apoyo y amor. Sin embargo, eso no es todo; muchas personas toman demasiado, fuman, y comen en exceso aunque tienen muchos amigos y mucha familia. De hecho, muchas personas toman demasiado, comen demasiado y fuman con sus amigos y familia.

Los científicos ven otra conexión aún más poderosa entre la buena salud y una vida social activa: los amigos y la familia parecen brindar protección en contra del estrés y las enfermedades que se asocian con el estrés. Como explica el informe semanal de morbosidad y mortalidad de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) del 6 de mayo del 2005, los tiempos difíciles no lo parecen tanto cuando sabemos que tenemos el apoyo de nuestros seres queridos.

En los últimos años, los científicos han encontrado muchas maneras de poner a prueba esta idea. Algunos experimentos son tan simples como medir el pulso de las personas que están dando discursos. Es lógico, entonces, que los interlocutores con amigos entre el público se sientan más relajados y mantengan un pulso menos acelerado que los que están rodeados de desconocidos. Pasa lo mismo con los babuinos, sin el discurso, claro. Las investigaciones muestran que los babuinos estresados de repente se vuelven más relajados al estar rodeados de compañeros babuinos conocidos.

Hasta los roedores conocen el valor de la amistad. Una investigación publicada en la revista Behavioral Neuroscience en el 2004 descubrió que al recibir choques eléctricos leves las ratas parecían menos estresadas si estaban con otra rata. Lo interesante es que la compañía era especialmente reconfortante cuando el compañero no recibía choques eléctricos.

Para ver los beneficios relajantes de los amigos y la familia – y para entender cómo socializar puede prevenir la enfermedad – los científicos tienen que seguir la pista del estrés en sus formas más básicas. Los humanos, las ratas, los monos y otras especies de animales responden a las situaciones peligrosas produciendo hormonas que preparan el cuerpo para una respuesta de pelear o huir. Estas hormonas, que incluyen la adrenalina y el cortisol, proporcionan energía a corto plazo y peligros a largo plazo. Si el estrés dura mucho, la abundancia de hormonas puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiacas, depresión y problemas estomacales, entre otras enfermedades.

Al vigilar varios niveles de estas hormonas en la sangre, los científicos pueden medir con precisión los niveles de estrés de los solitarios y la gente más gregaria. En investigación tras investigación, sean los sujetos humanos o roedores, la misma historia predomina: ayuda tener compañeros.

Hay que considerar el caso de 240 personas de edad mediana en Inglaterra. Como revelaron en la revista Psychoneuroendocrinology en 2004, los sujetos que se describían como solitarios tenían cortisol en abundancia que corría por las venas dentro de 30 minutos después de despertarse. Los solitarios también contaban con más problemas para dormir.

Cuando les pidieron hacer una tarea mentalmente estresante, los sujetos más solitarios mostraban otra señal del estrés: producían grandes cantidades de la proteína que coagula la sangre llamada fibrinógeno. El fibrinógeno puede ser útil cuando un predador le tiene agarrado, sin embargo no es de mucho valor cuando hay que aguantar otras formas de estrés. Como divulgaron los investigadores, altos niveles de este coagulante puede subir el riesgo de un ataque de corazón o un aneurisma.

Lo peor de todo esto es que los sujetos sin amigos íntimos y familia mostraban señales de un sistema inmunológico bajo estrés. Las células asesinas –los comandos del sistema inmunológico—supuestamente vienen al rescate durante los momentos duros. En los solitarios, estas células parecen menos dispuestas a librar la batalla.

Sin las células asesinas de su parte, las personas con poco apoyo social se vuelven vulnerables a una serie de infecciones. En 1997, investigadores de la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh editaron una investigación clásica mostrando lo muy importantes que son las amistades para el sistema inmunológico. Después de interrogar a 276 personas acerca de sus vidas sociales, los investigadores expusieron a cada persona a un virus que causa resfríos. Fue revelado en la revista de la Asociación Médica Americana que los sujetos con menos vínculos sociales fueron cuatro veces más propensos a resfriarse que la gente con muchos amigos, familia y conocidos.

Crear un círculo social

De hecho, ninguna relación humana es igual a otra. Un amigo íntimo que le lleva al médico cuando se enferma es más importante que una persona con la cual se topa muy de vez en cuando. No todos los vínculos sociales ayudan a suavizar el estrés tampoco. Una relación muy tormentosa y que requiere la inversión de muchas emociones puede subir el estrés en su vida y amenazar la salud. Después de la investigación famosa sobre el resfriado, los investigadores de Carnegie Mellon encontraron que las relaciones llenas de conflictos suben a más del doble la propensión de uno a pescar un resfriado.

Puesto que su médico no puede recetarle buenos amigos ni matrimonios felices, es mayormente su responsabilidad obtener el apoyo positivo que necesita. Para empezar, mantenga activos los vínculos con los amigos y con la familia por medio de comunicación activa. Si es posible, intente cenar en familia a diario. Si la semana es demasiado ocupada para invitar a un amigo o un pariente a cenar, opte por una solución creativa: invítalo a ir de compras, acompañarlo a hacer una larga caminata, o ir al parque con usted y los niños. Mantenga frecuente comunicación por correo electrónico, o inclusive—si comparten el mismo médico—piensa en ir juntos a la cita médicas para que pueden manejar juntos. Al mismo tiempo, trate de extender su base de apoyo al estrechar la mano a más personas. Convida a un socio a almorzar, afíliese a un grupo de lectura o siga algunas clases de baile—cualquier cosa para establecer más vínculos.

Cuando se enfrenta con una situación estresante, no dude en pedir ayuda. Si tiene conflicto con un amigo o un pariente, trate de permanecer calmado y escuchar la perspectiva de la otra persona. Escoja bien sus palabras y brinde apoyo y comprensión. La comunicación une a la gente. Si no estamos juntos la propensión a sufrir una crisis emocional es mayor.

- Chris Woolston, M.S., licenciado en biología, escribe sobre medicina y salud. Fue escritor de plantilla para Hippocrates, una revista para médicos de Time, Inc. y es redactor contribuyente para Consumer Health Interactive. Es uno de los autores del libro Generation Extra Large: Rescuing Our Children from the Epidemic of Obesity. (Perseus paperback, 2006)



Referencias


American Psychological Association. Friendlier ties to good health. October 2004. http://www.apa.org/monitor/oct04/goodhealth.html

Penninx BW et al. Effects of social support and personal coping resources on mortality in older age: The longitudinal Aging Study Amsterdam. American Journal of Epidemiology. 1997. 146: 510-519.

University of Florida. Stress and communication. April 2002. http://www.cdc.gov/nasd/docs/d000001-d000100/d000012/d000012.html

Colorado State University Cooperative Extension. Buffering stress through staying connected. January 2005. http://www.ext.colostate.edu/pubs/columncc/cc050118.html

Cohen S et al. Social ties and susceptibility to the common cold. Journal of the American Medical Association. 1997. 277(24): 1940-1944.

Steptoe A et al. Loneliness and neuroendocrine, cardiovascular, and inflammatory stress responses in middle-aged men and women. Psychoneuroendocrinology. 2004. 29: 593-611.

Loucks EB et al. Social integration is associated with fibrinogen concentration in elderly men. Psychosomatic Medicine. 2005. 67: 353-358.

Sapolsky RM. Why Zebras Don't Get Ulcers. Third Edition. Henry Holt and Co. New York. 2004.

Kiyokawa Y et al. Partner's stress status influences social buffering effects in rats. Behavioral Neuroscience. August 2004. 118(4): 798-804.

Centers for Disease Control and Prevention. Social support and health-related quality of life among older adults -- Missouri, 2000. Morbidity and Mortality Weekly Report, May 6, 2005. http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm5417a4.htm

Mayo Clinic. Stress: Why you have it and how it hurts your health. http://www.mayoclinic.com/health/stress/SR0000



Revisado por Michael Potter, MD, médico asistente y profesor clínico asociado en la Universidad de California, San Francisco. Así mismo, es un profesional oficialmente certificado como médico de familia.

Publicado por primera vez 13 de septiembre de 2006
Copyright © 2006 Consumer Health Interactive


o encuentre más en:

Subir



Sobre este sitio | Privacidad | Los términos de uso | Contáctenos
-