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Hepatitis B




Por Carrie Henley

Contenidos del tema
¿Qué es la hepatitis B y qué la causa?
¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis B?
¿Cómo se propagaba la hepatitis B?
¿Cómo se diagnostica la hepatitis B?
¿Cómo se trata la hepatitis B?
Créditos

¿Qué es la hepatitis B y qué la causa?

La hepatitis B es una enfermedad del hígado causada por la infección con el virus de la hepatitis B. Es una de las formas de hepatitis viral, entre las que se encuentran la A, B, C, D y E, que se propaga con más facilidad. Sin embargo, la hepatitis tiene muchas otras causas tales como algunos medicamentos, el consumo prolongado de alcohol, los depósitos grasos en el hígado y la exposición a ciertas sustancias químicas industriales.

Todos los tipos de hepatitis causan daño a las células del hígado y pueden hacer que el hígado se inflame y se vuelva más sensible. Algunos tipos pueden causar un daño permanente al hígado.

La hepatitis B aguda es una infección a corto plazo. La hepatitis B crónica es una infección a largo plazo.

    Por lo general, una infección aguda desaparece por sí misma sin tratamiento. Algunas personas no tienen síntomas. La mayoría de personas que desarrolla síntomas se siente mejor a las 2 ó 3 semanas y se recupera por completo después de 4 a 8 semanas. Otras personas podrían tardar más tiempo en recuperarse. Una vez que desaparece la infección aguda, ya no es contagiosa. Usted también desarrolla anticuerpos contra la hepatitis B que le ofrecen protección de por vida contra una infección futura. La mayoría de personas con hepatitis B tiene la hepatitis B aguda y no desarrolla la forma crónica de la enfermedad.
    Una infección crónica ocurre cuando el virus de la hepatitis B permanece en su hígado y sangre por 6 meses o más. La hepatitis B crónica le pone en mayor riesgo de desarrollar enfermedades graves del hígado como la cirrosis y un determinado tipo de cáncer de hígado. Cuando sufre de hepatitis B crónica, puede propagar la enfermedad con facilidad.

En Estados Unidos, la hepatitis B aguda es más común en adolescentes y adultos jóvenes.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis B?

Menos de la mitad de los que padecen hepatitis B aguda tienen síntomas. Los síntomas pueden comprender:

    Cansancio extremo.
    Fiebre leve.
    Dolor de cabeza.
    Pérdida del apetito.
    Náuseas y vómitos.
    Diarrea o estreñimiento.
    Dolor muscular y en las articulaciones.
    Salpullido.
    Molestia constante en el lado derecho del abdomen debajo de las costillas, donde está ubicado el hígado. En la mayoría de las personas, esta molestia empeora si sus cuerpos están fatigados o si trabajan en exceso.
    Ictericia, que es cuando la piel y la parte blanca de los ojos tienen un aspecto amarillento. Aunque la ictericia es la señal evidente de hepatitis B, no aparece en la mayoría de casos. La ictericia aparece por lo normal después de que otros síntomas han empezado a desaparecer.

La mayoría de las personas con hepatitis B crónica no presenta síntomas.

¿Cómo se propagaba la hepatitis B?

El virus de la hepatitis B se transmite de una persona a otra por medio de fluidos corporales como la sangre, semen y fluidos vaginales, incluida la menstruación. Entrar en contacto con un fluido corporal puede ocurrir por medio del contacto sexual, compartir agujas u otro equipo para inyectar medicamentos ilegales, manipular sangre o instrumentos usados para extraer sangre, compartir afeitadoras o cepillos de dientes, y hacerse tatuajes o perforaciones corporales con agujas que no fueron limpiadas de manera adecuada. El virus también puede transmitirse de una madre a su bebé recién nacido durante el parto; esto se conoce como transmisión perinatal.

La vacunacíon es muy efectiva para prevenir la propagación de la infección de hepatitis B. Tres inyecciones ofrecen una inmunidad duradera. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan que todos los bebés saludables que pesen más de 4.4 libras (2000 gramos), reciban la primera dosis de la vacuna al nacer, antes de dejar el hospital.

Aunque la vacuna no se use de manera extensa entre adultos, aquéllos en riesgo de infección, como el personal médico que trabaja con fluidos corporales o personas con varios compañeros sexuales, deberían ser vacunados.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis B?

Si su profesional de atención médica sospecha que usted está infectado con hepatitis B tras un examen físico e historial médico, serán necesarios análisis de sangre para confirmar el diagnóstico y determinar si usted ha estado en realidad expuesto al virus, si su hígado ha sufrido daños y si tiene una infección crónica. Las pruebas mostrarán también si el virus está activo o multiplicándose.

Usted podría estar infectado con hepatitis B, pero no tener síntomas. En este caso, es posible que no sepa que tuvo alguna vez hepatitis B, o que padece actualmente una infección crónica de hepatitis B, hasta que no se haga un análisis de sangre, o done sangre, o hasta que un miembro de la familia o alguien con quien viva resulte infectado. Algunas personas nunca llegan a saber que tienen hepatitis B hasta que un profesional de atención médica halla que tienen una enfermedad grave del hígado como la cirrosis o cáncer de hígado. Sin embargo, esto es poco común.

¿Cómo se trata la hepatitis B?

En la mayoría de los casos, la hepatitis B aguda desaparece por sí sola. Puede aliviar sus síntomas en casa reduciendo su nivel de actividad, comiendo alimentos saludables, evitando la deshidratación y el uso de alcohol y medicamentos.

El tratamiento para la hepatitis B crónica depende de si el virus se está multiplicando o si existe o podría producirse un daño en el hígado. Su profesional de atención médica podría controlar la enfermedad durante las revisiones y observar el deterioro del hígado, o usted podría usar un medicamento antiviral para impedir que el virus se replique y prevenir de esa manera el daño al hígado. Si su hígado está gravemente dañado, podría considerarse un trasplante de hígado.

Créditos
Autor(a)Carrie Henley
Editor(a)Sydney Youngerman-Cole, RN, BSN, RNC
Revisor(a) médico(a) especialistaDavid L. Causey, MBA, MHA, MD
- Internal Medicine
Revisor(a) médico(a) especialistaEleazar Lara-Pantin, MD, MSc
- Internal Medicine
Última revisiónJune 8, 2006

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