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Alimentación saludable para niños




Por Carrie Henley

Contenidos del tema
¿Qué es una alimentación saludable?
¿Qué proporción de alimentos es adecuada para mi hijo?
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a que coma bien y a que esté saludable?
¿Qué causa los malos hábitos alimentisios?
¿Cuáles son los riesgos de una mala alimentación?
Créditos

¿Qué es una alimentación saludable?

Una alimentación saludable significa comer una variedad de alimentos que haga posible que su hijo reciba las proteínas, los carbohidratos, las grasas, las vitaminas y otros nutrientes que necesita para un crecimiento normal. Su hijo puede consumir todo tipo de alimentos, siempre que el consumo semanal sea balanceado y variado.

¿Qué proporción de alimentos es adecuada para mi hijo?

Desde el nacimiento, los niños tienen un indicador interno del hambre que les dice la cantidad de alimentos que necesitan y el momento en que deben comerlos. Cuando están satisfechos, dejan de comer. Los bebés lloran para hacernos saber que tienen hambre. Dejan de llorar cuando están satisfechos. Los niños continúan con este comportamiento a medida que crecen y comen la proporción que su cuerpo necesite.

Cuando usted está cuidando a un niño en crecimiento, puede que le resulte preocupante verlo morder unas cuantas porciones de comida en el almuerzo, y que luego diga que está lleno. Recuerde que es el indicador interno del hambre de su hijo quien habla. Piense en lo que su hijo comió durante toda la semana. Puede que haya comido más comida ayer y menos hoy. Es casi seguro que la cantidad de alimentos consumidos se equilibra a lo largo de la semana.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a que coma bien y a que esté saludable?

Muchos padres se preocupan de que sus hijos están comiendo demasiado o muy poco. Quizás su hijo sólo quiera comer un solo tipo de alimento, como por ejemplo, sándwiches de mantequilla de maní y jalea. Una forma de ayudar a su hijo a alimentarse bien y a que usted se preocupe menos, es sabiendo cuál es su responsabilidad y la de su hijo al momento de comer. Algunos expertos en alimentación lo denominan división de responsabilidades

    Su responsabilidad es ofrecer una variedad de alimentos nutritivos a la hora de las comidas y del refrigerio. Usted decide qué, dónde, y cuándo comer.
    La responsabilidad de su hijo es elegir qué cantidad de alimentos comerá de los que usted sirva. Su hijo decide qué cantidad o incluso si comerá.

Si esta idea es nueva para usted, puede que tanto a usted como a su hijo les cueste un poco de tiempo acostumbrarse. Con el tiempo, su hijo aprenderá que puede comer la cantidad que desee en cada comida o refrigerio. Esto motivará a que su hijo confíe en su indicador interno del hambre.

Usted puede ayudar a que su hijo mantenga hábitos alimentisios y niveles de actividad física saludables.

    Elija alimentos saludables para sus propias comidas. Los niños se dan cuenta de las elecciones que usted hace y siguen su ejemplo.
    Controle el tiempo diario que su hijo dedica a la televisión y a la computadora. Algunos expertos recomiendan limitar el tiempo a 1 ó 2 horas diarias. Siéntese con su hijo y elabore un plan sobre cómo usará el tiempo disponible.
    Haga de la actividad física parte de su vida diaria familiar. Camine después de la cena. Trate que su niño dedique 15 minutos de juego activo por cada 15 minutos de televisión.
    Coman en familia tantas veces como les sea posible. Ocúpese de que las comidas familiares sean placenteras y positivas. Evite hacer comentarios sobre la cantidad y el tipo de alimentos que su hijo come. Por regla general, presionar a los niños a comer reduce la aceptación de alimentos nuevos y diferentes.
    Lleve a su hijo a todas las revisiones médicas recomendadas. Usted puede utilizar este momento para conversar con el profesional de atención médica sobre el crecimiento, nivel de actividad y los hábitos alimentisios de su hijo.
¿Qué causa los malos hábitos alimentisios?

Los malos hábitos alimentisios en niños sanos pueden desarrollarse por varias razones.

Una razón es las opciones de disponibilidad de alimentos. Si los dulces y los refrescos siempre están disponibles, la mayoría de los niños los elegirán en vez de un refrigerio más nutritivo. Pero la prohibición de estas opciones puede hacer que su hijo las prefiera aún más.

Usted puede incluir algunos alimentos menos nutritivos como parte de las comidas de su hijo, de tal forma que aprenda a disfrutarlos con otros alimentos. Aunque en la división de responsabilidades es tarea de su hijo decidir qué cantidad de alimentos comerá en cada comida, es adecuado limitar a una porción el postre que se sirve. Es su responsabilidad como padre decidir qué, cuándo y dónde se ofrecen las comidas y los refrigerios.

Trate de tener disponible una variedad de alimentos nutritivos y atractivos. Las ideas de refrigerios saludables y apetecibles incluyen:

    Barritas de queso.
    Galletas integrales y mantequilla de maní.
    Palomitas de maíz bajas en grasa, al aire, o bajas en calorías, hechas en el microondas.
    Barras de jugo congelado hechas de frutas 100% naturales.
    Frutas y frutas secas.
    Zanahorias frescas con salsa de frijoles o hummus.
    Yogurt bajo en grasa.

Otra razón de los malos hábitos alimentisios es la necesidad de hacer elecciones personales. Los problemas de autoridad entre padres e hijos pueden afectar la conducta alimentisia. Si a los niños se les presiona para que coman ciertos alimentos, suelen negarse a hacerlo, aunque sea algo que por lo general disfruten. Recuerde que su responsabilidad consiste en proveer una variedad de alimentos nutritivos. La responsabilidad del niño es decidir qué y cuánto comer de lo que usted le ofrezca.

Una tercera razón para los malos hábitos alimentisios son las emociones. La tristeza, ansiedad y problemas familiares pueden causar un consumo de alimentos insuficiente o excesivo en el niño. Si usted piensa que el estado emocional de su hijo está afectando su alimentación, céntrese en la resolución del problema en vez de enfocarse en la conducta alimentisia.

Si su hijo es saludable y está comiendo alimentos nutritivos y variados, aunque sea poco, es probable que necesite menos energía o calorías que otros niños. De igual manera, algunos niños necesitan más calorías diarias que otros de su misma edad o tamaño, y comen más de lo que usted podría esperar. Cada niño tiene una necesidad de calorías diferente.

En raros casos, un niño puede comer más o menos de lo usual debido a que un problema médico le afecta su apetito. Si su hijo tiene un problema médico que le afecta cómo está comiendo, hable con el médico del niño para que le diga cómo ayudarlo a comer la proporción adecuada de alimentos.

¿Cuáles son los riesgos de una mala alimentación?

Los malos hábitos alimentisios pueden provocar que su hijo no reciba la cantidad de nutrientes necesarios para crecer y desarrollarse con normalidad. Esto puede hacer que tenga sobrepeso o que pese menos de lo normal. Los malos hábitos alimentisios implican no comer lo suficiente, tener muy poca variedad de alimentos, o comer más de lo que el cuerpo necesita, de manera habitual.

    Los niños desnutridos tienden a tener un sistema inmunológico más débil y una mayor probabilidad de contraer enfermedades.
    Las restricciones alimentisias provocan que los niños ignoren su indicador interno del hambre. A los niños que se les restringe los alimentos con frecuencia terminan con sobrepeso, ya que se vuelven ansiosos por la alimentación y el comer. La ansiedad de no comer lo suficiente a menudo provocará que el niño coma en exceso cuando tenga la oportunidad. Esto conlleva a que el niño desconozca qué tanta hambre tiene o qué tan satisfecho está, y a una mayor probabilidad de comer más de lo que su cuerpo necesita. Esto también puede pasar cuando los niños o adolescentes siguen dietas para perder peso.
Créditos
Autor(a)Carrie Henley
Editor(a)Sydney Youngerman-Cole, RN, BSN, RNC
Revisor(a) médico(a) especialistaEleazar Lara-Pantin, MD, MSc
- Internal Medicine
Última revisiónJune 8, 2006

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