Por
Katy E. Magee, MA Contenidos del tema
IntroducciónA lo largo de toda la vida, usted tendrá que tomar decisiones en lo
referente a su salud y a la de su familia. Las decisiones que tome afectarán su
bienestar en general, al igual que la calidad y el costo de la atención que
reciba. En general, las personas que participan con sus médicos en la adopción
de decisiones quedan más satisfechas con la atención que reciben y con los
resultados que obtienen. Pero, ¿por qué ha de ayudarle a su médico a tomar las decisiones?
¿No le está pagando para que sepa qué hacer? La realidad es que las opciones no
siempre son obvias. Muchas veces hay diferentes maneras de diagnosticar y
tratar un problema. Es más probable que usted quede satisfecho con el método
que se escoja si es el que se adapta más a sus necesidades y a sus
valores. La mejor forma de tomar decisiones es uniendo la información médica
más confiable con sus valores personales. Al decir valores personales nos
referimos a sus creencias, temores, hábitos y experiencias. Todas esas cosas
influirán en las decisiones que usted tome en lo referente a su salud. En otras
palabras: La información médica + su información = Decisiones
sensatas Técnicas para tomar decisiones médicas sensatasLos siguientes son algunos pasos sencillos que puede seguir cuando
tenga que tomar una decisión en lo referente a su salud. Dependiendo de la
decisión, el proceso podría tomar unos cuantos minutos, varias horas o incluso
varias semanas. Tómese todo el tiempo que necesite para adoptar la decisión que
sea la mejor para usted. • | ¿Cuáles son sus opciones? Dígale
a su médico que desea participar en la adopción de decisiones. Pídale que le
explique claramente cuál es la decisión que es necesario tomar y cuáles son las
opciones. |
• | Infórmese. Entérese bien de cada opción
utilizando recursos como la biblioteca, la Internet y su médico. Asegúrese de
que la información que obtenga esté basada en investigaciones médicas válidas y
razonables. No se fíe de los resultados de una sola investigación o de datos
que haya publicado una compañía que se beneficiará si usted usa su
producto. |
• | ¿Usted qué piensa? Considere sus propios
valores y necesidades y piense en cuál sería el mejor resultado posible. Hable
con los miembros de su familia y con otras personas que podrían verse afectadas
por su decisión. Luego, organice la información que haya obtenido en una lista
de ventajas y desventajas para cada opción. Sería conveniente enseñarle la
lista a su médico para asegurarse de que tiene toda la información que
necesita. |
• | Imagínese que ha tomado una decisión. Apunte
lo que espera que sucederá en vista de la opción que ha escogido. Pregúntele a
su médico si sus esperanzas son razonables. Vuelva a hacer preguntas acerca de
los efectos secundarios, el dolor, el tiempo de recuperación y los efectos a
largo plazo de esa opción. Luego fíjese si aún siente que ésa es su mejor
opción. |
• | Haga un plan. Una vez que usted y su médico
hayan tomado una decisión, entérese de qué es lo que puede hacer para obtener
los mejores resultados posibles. Apunte los pasos que necesite tomar. Piense en
su decisión de una forma positiva y, para que tenga éxito, siga las
recomendaciones de su médico. Recuerde que, cuando uno es en parte responsable
de una decisión, también necesita hacerse responsable—por lo menos en parte—de
los resultados de la misma. |
Trabaje en colaboración con su médicoLa relación que tenga con su médico influirá mucho en su capacidad
de tomar decisiones sensatas y en los resultados de la atención que reciba.
Dígale a su médico que quiere participar en la adopción de las decisiones
referentes a su salud. Lo más probable es que a su médico le dé mucho gusto.
Para que ustedes tengan una colaboración exitosa, deberán compartir las mismas
metas, esforzarse por lograrlas y comunicarse bien. Cómo ser un buen colaboradorÉstas son algunas de las cosas que usted puede hacer y que ayudarán
a su médico a atenderlo mejor: • | Cuídese. Usted y su familia
podrán evitar muchos problemas si se protegen vacunándose, haciéndose pruebas
de detección con regularidad y adoptando hábitos
sanos. |
• | Atienda sus propios problemas cuando sea
posible. Usted podrá encargarse de muchos problemas leves por sí mismo.
Simplemente necesita confiar en su sentido común y vigilar los resultados de
sus esfuerzos. Utilice este libro, su propia experiencia y los consejos de
otras personas para crear un plan de tratamiento propio.
• | Use la “Lista de control de Healthwise para el cuidado
propio”. Apunte si parece que el tratamiento en casa está dando
resultado. Si a fin de cuentas termina hablándole a su médico o a la enfermera
consejera, ellos querrán saber cuáles son sus síntomas, qué es lo que ha
intentado para tratar el problema y cuáles fueron los
resultados. |
• | Decida cuándo va a llamar a un profesional de salud si
el problema no se le quita. Si el problema parece estar empeorando, no se tarde
mucho en llamar. |
|
• | Prepárese para las consultas. La
mayoría de las citas con el médico sólo duran 10 ó 15 minutos. Usted podrá
aprovechar mejor las consultas mientras más organizado esté.
• | Complete la "Lista de control para consultas con el
médico" y llévela consigo. |
• | Haga una "Lista de control de
Healthwise para el cuidado propio", y llévela a la
consulta. |
• | Apunte lo que cree o teme que pueda ser el problema.
Muchas veces esa información le es útil al médico. |
• | Escriba las 3
preguntas más importantes que desea que el médico le conteste. Quizás no haya
suficiente tiempo para que haga muchas preguntas. |
|
• | Participe plenamente en todas las
consultas.• | Sea honesto y directo. Si no tiene intención de tomar un
medicamento que su médico le haya recetado, dígaselo. Si además recibe algún
tratamiento complementario, como acupuntura o terapia quiropráctica, o si está
tomando suplementos de hierbas, avísele a su médico. Para poder ayudarlo, él
necesita saber todo lo que sucede. |
• | Si su médico le recomienda un
medicamento, un análisis o un tratamiento, antes de acceder a él, obtenga más
información. Entérese de los riesgos y los beneficios, los costos, otras
opciones y los resultados más probables. |
• | Tome apuntes. Anote el
diagnóstico, el plan de tratamiento y de seguimiento y lo que pueda hacer en
casa. Luego léale sus apuntes al médico para asegurarse de que haya entendido
todo bien. Lleve a una amistad a la cita para que apunte lo que el médico diga
mientras usted escucha, si piensa que eso le ayudaría. |
|
• | Obtenga toda la información que pueda
acerca de su problema. Si tiene un problema complicado o quiere más
información acerca de sus opciones:
• | Antes que nada, pregúntele a su médico si tiene
información que usted podría llevarse a casa. Algunos médicos ofrecen
cassettes, vídeos, panfletos o copias de artículos de revistas
médicas. |
• | Si su plan de salud cuenta con una línea telefónica de
consejos, llame y pregunte si pueden ayudarle a conseguir más
información. |
• | Si utiliza la Internet para encontrar información,
acuda primero a los sitios web de organizaciones tales como las siguientes:
Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia por
Investigaciones y Alta Calidad Médicas) o Centers for Disease
Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de
Enfermedades). O acuda al sitio de una de las organizaciones nacionales que se
dedican a una enfermedad en particular, por ejemplo, American
Diabetes Association (Asociación Americana de Diabetes) o
National Cancer Institute (Instituto Nacional de
Cáncer). Es posible que su plan de salud también tenga un sitio web, donde
proporcione información. Para consejos sobre formas de encontrar información
confiable, vea “Información médica en el hogar”. |
• | Si tiene
preguntas o inquietudes sobre la información que encuentre, coméntelas con su
médico. |
|
Cómo encontrar a un médico que acoja su participaciónUn médico de familia que lo conozca y que entienda sus necesidades
puede ser su mejor aliado. Es probable que un grupo de especialistas cada uno
encargado de diferentes problemas no logre ver en su totalidad el cuadro de su
salud ni llegue a entender qué es lo importante para usted. Al elegir a un
médico, uno debe hacer muchas preguntas, pero las más importantes son las tres
siguientes: • | ¿Es el médico una persona capaz y tiene
experiencia? |
• | ¿Estará disponible cuando lo
necesite? |
• | ¿Podrán ustedes colaborar? |
Capacitación y experienciaA la mayor parte de la gente le conviene tener un médico de
cabecera que haya alcanzado una certificación académica en medicina de familia
o en medicina interna. Los niños y adolescentes necesitan un médico que haya
obtenido su certificación académica en pediatría o en medicina de familia. Para
alcanzar su certificación académica, el médico debe completar su capacitación
en una especialidad determinada y aprobar un examen para demostrar que tiene
las capacidades y la experiencia necesarias para ejercer esa especialidad. La
mayoría de los médicos de familia, internistas y pediatras que han obtenido su
certificación académica poseen amplios conocimientos acerca de muchas de las
enfermedades y afecciones más frecuentes. DisponibilidadComo los problemas médicos raras veces aparecen en momentos
convenientes, ayuda tener a un médico que esté disponible cuando uno lo
necesite. Antes de escoger un médico, llame o vaya a su consultorio. Dígale a
la recepcionista que está buscando un nuevo médico. Hágale las siguientes
preguntas: • | ¿Está aceptando el médico a nuevos
pacientes? |
• | ¿Cuáles son sus horas de consulta? |
• | Si
llamara en ese momento para hacer una cita de rutina, ¿para cuándo sería la
cita? |
• | Generalmente, ¿cuánto tiempo se concede para las consultas de
rutina? |
• | Si cancelara una cita, ¿le cobrarían por
ella? |
• | ¿Está el médico dispuesto a hablar sobre problemas de salud por
teléfono o por correo electrónico? |
• | ¿Trabaja el médico con
enfermeras especializadas o con auxiliares médicos? Estos profesionales de la
salud han recibido capacitación especial para atender problemas médicos de
rutina. Muchas veces pueden atender a los pacientes con mayor rapidez, ocuparse
de problemas de salud menores y, de ser necesario, comunicarse inmediatamente
con su médico. |
• | ¿Quién se encarga de atender a los pacientes cuando
el médico no está disponible? |
• | ¿En cuáles hospitales trabaja el
médico? |
• | ¿Tiene el médico derecho a recibir los pagos máximos
establecidos por su plan de salud? ¿Se encargará el consultorio de llenar los
formularios para su seguro? |
Disposición de colaborarDurante la primera consulta, dígale al médico que usted quiere
ayudar a tomar las decisiones. Fíjese en cómo se siente durante la consulta. • | ¿Atiende el médico bien cuando usted le
habla? |
• | ¿Le habla a usted de una forma que puede
entender? |
• | ¿Le dedica el médico suficiente
tiempo? |
• | ¿Piensa que podría llevarse bien con él o ella y que
ustedes podrían colaborar? |
Si contesta que “no” a las preguntas, búsquese otro médico. No
obstante, tenga en cuenta que quizás necesite más de una consulta para decidir
si podrá colaborar con cierto médico en particular. ¿Es hora de hacer un cambio?Si no está satisfecho con la forma en que lo trata su médico,
quizás haya llegado el momento de hacer un cambio. Sin embargo, antes de
empezar a buscar otro profesional, dígale a su médico actual cómo le gustaría
ser tratado. Probablemente a él le agradaría colaborar con usted pero para eso
debe decirle qué es lo que usted desea. De no hacerlo así, el médico podría
pensar que usted, al igual que muchas otras personas, prefiere que sea él o
ella quien se encargue de todo. Llamadas a su médico¿Está bien que llame a su médico? Claro que sí. Muchas veces, una
llamada a su médico es todo lo que necesitará para encargarse de un problema en
casa o para averiguar si necesita una cita. Aquí tiene cómo aprovechar cada
llamada lo más posible: Prepárese para la llamada. Apunte en una sola oración
una descripción de su problema. Luego apunte 2 ó 3 preguntas que tenga acerca
del problema. Tenga a la mano una lista de sus síntomas. También tenga a la mano un calendario en caso de que necesite hacer
una cita. Deje un recado claro. Dele su descripción de una oración a la persona que conteste y
dígale que desea hablar con su médico. Si su médico no está disponible, pídale a la recepcionista que le
pase el recado para que alguien le hable de regreso. Pregúntele cuándo esperar
la llamada. Esté listo para la llamada de regreso. Cuando el médico le hable de regreso, descríbale brevemente el
problema y los síntomas principales y hágale sus preguntas. Algunos médicos están dispuestos a responder las preguntas de sus
pacientes a través del correo electrónico. Si este medio le resulta cómodo,
consulte a su médico para asegurarse de que él o ella acepten correos
electrónicos de sus pacientes. La enfermera consejeraMuchos planes de salud y organizaciones para el mantenimiento de la
salud (HMOs, en inglés) ofrecen un servicio de
asistencia telefónica dotado de enfermeras consejeras. Las enfermeras
consejeras son enfermeras diplomadas que tienen capacitación especial para
contestar preguntas sobre diferentes problemas y para ayudarle a decidir cómo
tratar enfermedades leves. Muchas veces, llamando a la enfermera consejera podrá ahorrarse una
visita al médico o decidir si necesita una cita urgente o de rutina. Las enfermeras consejeras a veces también podrán ayudarle cuando su
médico le diagnostique un problema o le recomiende una prueba o un tratamiento
que usted no entiende bien. A veces, la enfermera consejera podrá responder a
sus preguntas. En otras ocasiones, quizás podrá ayudarle a pensar en las
preguntas que deba hacerle a su médico durante su próxima consulta. Formas de reducir los costos (pero no la calidad)Usted puede reducir los costos de la atención médica tomando
decisiones sensatas. Su objetivo debe ser obtener justo la atención que
necesita—ni más, ni (por supuesto) menos. Es probable que tenga que tomar una o varias de las siguientes
decisiones en algún momento. Utilice las “Técnicas para tomar decisiones
médicas sensatas” (vea arriba) para decidir si los servicios o los tratamientos
en cuestión son los más apropiados para usted. • | ¿Debe ir al médico si tiene un problema
de salud? Si sus síntomas y las recomendaciones de este libro le indican
que debería ir al médico, no posponga su visita. Cuando uno no hace caso de los
problemas, muchas veces se presentan complicaciones que son más caras de
tratar. |
• | ¿Es necesario que se haga alguna prueba (un análisis
de sangre, una radiografía o un estudio más complicado) para que su médico haga
el diagnóstico? No acceda a ninguna prueba hasta que entienda cómo le
ayudará. Vea "Decisiones conjuntas acerca de las pruebas médicas"
para mayor información. Las pruebas sólo deben hacerse cuando los beneficios
sean mayores que los riesgos y los costos. Nadie puede hacerle una prueba sin
su consentimiento. |
• | ¿Debo tomar medicamentos para tratar el
problema de salud que tengo? No dude en preguntar a su médico acerca de
cualquier medicamento que le haya recetado. Pregúntele qué pasaría si usted
decidiera no tomarlo y si existen otras alternativas en lugar de tomar esa
medicación. Para mayor información, consulte "Decisiones conjuntas
acerca de los medicamentos". |
• | ¿Debe hacerse una
operación para tratar el problema que tenga? Repase las preguntas que
hay que hacer acerca de la cirugía en "Decisiones conjuntas
acerca de la cirugía". Obtenga toda la información que pueda acerca de
la operación y piense en sus necesidades y en sus valores. Si no está
convencido de que los beneficios son mayores que los riesgos, no se haga la
operación. |
• | ¿Debe ir a la sala de emergencia? En las
situaciones que ponen la vida en peligro, los servicios de emergencia modernos
son esenciales. Sin embargo, las salas de emergencia cobran 2 ó 3 veces más por
los servicios de rutina que los consultorios médicos. No están organizados para
encargarse de los problemas de rutina y no atienden a las personas en el orden
en que llegan. En períodos ocupados, las personas con enfermedades leves pueden
esperar horas. Además, tenga en cuenta que su expediente no estará disponible,
así que los médicos de la sala de emergencia no tendrán mucha información
acerca de usted. Para decidir cuándo utilizar los servicios de emergencia, sea
sensato. Si piensa que puede tratar el problema en casa sin peligro y esperar a
ver a su médico de costumbre, hágalo. No obstante, si piensa que el problema
debe atenderse de inmediato, vaya a la sala de emergencia sin
falta. |
• | ¿Necesita internarse en el hospital? En este
país, más de las mitad del dinero que se utiliza para los servicios médicos se
gasta en estancias en los hospitales. Las estancias en el hospital cuestan
mucho más que las vacaciones en la mayoría de los hoteles de lujo. (Y los
hospitales son mucho menos divertidos.) No se interne en el hospital si sólo
necesita hacerse pruebas. Pregúntele a su médico si puede hacerse las pruebas
sin internarse. Su médico generalmente accederá a sus deseos si le indica que
está dispuesto a controlar su dieta y sus actividades. Si necesita internarse,
haga todo lo posible para que su estancia sea breve. Eso disminuirá los costos
y el peligro de que usted contraiga una infección en el hospital. Para estar
menos días en el hospital, consiga que alguien le ayude en casa. Pregunte si
podría recibir servicios de enfermería en casa mientras se recupera. Los
hospitales no son la única opción para las personas que tienen una enfermedad
terminal. Muchas personas deciden pasar el tiempo que les queda en casa, con
las personas que conocen y quieren. En la mayoría de las comunidades se pueden
hacer arreglos especiales mediante los programas de cuidados paliativos. Busque
“cuidados paliativos” (hospice, en inglés) en la sección
amarilla de su directorio telefónico o hable con su
médico. |
• | ¿Debo consultar a un especialista por mi problema de
salud? Los especialistas son médicos que poseen mucha preparación y
experiencia en un ramo en particular de la medicina. Por ejemplo, un cardiólogo
recibe años de capacitación para encargarse sólo de los problemas del corazón.
Con frecuencia las visitas a un especialista cuestan más que las visitas a un
médico general y es posible que las pruebas y tratamientos que usted necesite
recibir sean más costosos e invasivos. Por supuesto, en determinados casos sólo
los especialistas pueden proporcionar la información que uno necesita para
decidir qué hacer en cuanto a un problema de salud importante y realizar
procedimientos que no se encuentran disponibles a través de su médico de
familia. Cuando su médico de cabecera lo envíe a un especialista, usted podrá
aprovechar la consulta al máximo si se prepara un poco y se comunica bien.
Antes de ir a ver a un especialista:
• | Sepa cuál es su diagnóstico o cuál es el diagnóstico más
probable. |
• | Sepa cuáles son sus opciones básicas en cuanto a su
tratamiento. |
• | Asegúrese de que el especialista reciba su expediente
y los resultados de pruebas o análisis que le hayan hecho. |
• | Entienda
qué es lo que su médico de cabecera espera del especialista (que se encargue de
su caso, que confirme el diagnóstico, que le haga pruebas,
etc.). |
• | Pídale a su médico de cabecera que siga su caso. Pídale al
especialista que les mande sus recomendaciones o los resultados de las nuevas
pruebas tanto a usted como a su médico de cabecera. |
|
Cómo mejorar su estancia en el hospitalCuando tenga que estar en el hospital, hay cosas que podrá hacer
para mejorar la calidad de los servicios que reciba. Si está muy enfermo,
pídale a su pareja o a una amistad que vele por sus intereses. • | Pregunte ¿”por qué”? No acceda a nada a menos que tenga una
buena razón de hacerlo. Sólo acceda a los procedimientos que le parezcan
sensatos. |
• | Revise los medicamentos, las pruebas, las inyecciones y
otros tratamientos para asegurarse de que sean los correctos. Su esmero podría
mejorar la calidad de la atención que reciba. |
• | Si recibe una cuenta
detallada, revísela y haga preguntas sobre cualquier cargo que no
entienda. |
Los derechos del pacienteUsted tiene derecho . . . • | a que se le hable de una forma que usted
entienda. |
• | a que se le diga cuál es su problema. |
• | a leer
su expediente médico. |
• | a saber cuáles son los riesgos y los
beneficios de cualquier tratamiento y cuáles son sus
alternativas. |
• | a saber cuánto le costará un tratamiento o una
prueba. |
• | a participar en la adopción de decisiones. |
• | a
rechazar cualquier procedimiento médico. |
Información adaptada de la “Declaración de Derechos
del Paciente” de la Asociación Americana de Hospitales. Créditos| Autor(a) | Katy E. Magee, MA | | Revisor(a) médico(a) principal | Patrice Burgess, MD - Medicina Familiar | | Revisor(a) médico(a) principal | Adam Husney, MD - Family Medicine | | Revisor(a) médico(a) especialista | Steven L. Schneider, MD - Medicina Familiar | | Última revisión | May 1, 2006 |
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