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La salud de los senos




Por Katy E. Magee, MA

Contenidos del tema
Introducción
Mamografía
Revisión de los senos realizada por un profesional de salud
Revisión personal de los senos
Cómo prevenir o detectar pronto el cáncer del seno
Dolor en los senos
Cuándo llamar a un profesional de salud
Créditos

Introducción

De todos los tipos de cáncer que afectan a la mujer, el del seno ocupa el segundo lugar en términos del número de muertes que causa. Lo bueno es que, si se detecta pronto, muchas veces es curable. Hay 3 métodos para detectar el cáncer del seno: la mamografía, la revisión realizada por el médico y la revisión personal. La edad es uno de los factores que más aumentan el riesgo de padecer cáncer del seno. El riesgo aumenta bastante después de los 50 años de edad. Las mujeres menores de 50 años corren menos peligro de padecer cáncer del seno. Sin embargo, si su madre o una hermana tuvo cáncer del seno antes de la menopausia, pregúntele a su médico si debe empezar a hacerse mamografías y otros exámenes de detección antes de los 40 años.

Mamografía

La mamografía es una radiografía de los senos que puede localizar tumores que sean demasiado pequeños para que el médico o la mujer misma los detecten al hacer una revisión.

Las investigaciones han demostrado que las mamografías salvan vidas. En mujeres mayores de 50 años, las mamografías reducen hasta por una tercera parte el número de muertes causadas por cáncer del seno. Las mamografías también reducen el número de muertes causadas por cáncer del seno entre las mujeres menores de 50 años. Sin embargo, el número total de muertes evitadas no es muy grande porque el cáncer del seno es poco frecuente antes de los 50 años de edad.

Quizás su médico le indique con qué frecuencia le gustaría que se hiciera mamografías. Un médico podría recomendarle el siguiente programa a una mujer que no corre un alto riesgo de padecer cáncer del seno:

    Antes de los 40 años: no es necesario hacerse mamografías rutinariamente.
    Entre los 40 y los 49 años: hay que hacerse mamografías de acuerdo a un programa que la mujer y el médico hayan establecido.
    De los 50 años en adelante: hay que hacerse mamografías cada 1 ó 2 años.

Se recomienda que las mujeres que han tenido cáncer en un seno se hagan mamografías todos los años. Si una parienta suya tuvo cáncer del seno antes de la menopausia (sobre todo si se trata de su madre o de una hermana), pregúntele a su médico cuándo empezar a hacerse mamografías y con qué frecuencia.

Si se informa bien y piensa en sus propios valores y necesidades, podrá tomar una buena decisión en cuanto a las mamografías. Consulte a su médico sin falta si nota algún cambio o un bulto en uno de sus senos.

Cómo prepararse para una mamografía

    Haga la cita para 1 ó 2 semanas después de tener la regla.
    No se ponga desodorante, perfume, talco ni loción. Esas cosas pueden afectar la calidad de la radiografía.
    Póngase ropa que pueda quitarse fácilmente de la cintura para arriba.
    Si anteriormente se hizo una mamografía en otro lugar, pida que la envíen a donde vaya a hacerse la nueva mamografía o tráigala usted a la cita.
Revisión de los senos realizada por un profesional de salud

Para revisarle los senos, el médico o la enfermera los mirará y los tocará suavemente en busca de bultos u otros cambios anormales. Al mismo tiempo, él o ella podrá enseñarle a revisarse los senos usted misma.

Se recomienda que las mujeres se sometan a una revisión profesional una vez al año después de cumplir 40 años de edad. Ese tipo de revisión también debe hacerse si hay síntomas que podrían ser indicativos de un problema de los senos.

Revisión personal de los senos

Nota: Quizás a algunas mujeres les dé vergüenza tocarse los senos para revisárselos. Pero es importante que de todos modos se revisen, porque su salud, o incluso su vida, podría depender de ello.

El revisarse los senos es una forma sencilla de aprender cómo son los senos normalmente y de notar cambios que ocurran en ellos. Es una manera de encontrar bultos (la mayoría de los cuales no son cancerosos), quistes y otros problemas que no están relacionados con el cáncer. Una vez que usted sepa cómo se ven y cómo se sienten sus senos normalmente, podrá identificar cualquier cambio que ocurra con más facilidad. Además, sabrá cuándo llamar al médico en vez de esperar hasta su próximo examen de rutina. Una revisión personal de los senos no sustituye a una mamografía o a la revisión clínica de los senos realizada por un profesional de la salud.

Muy pocas mujeres tienen senos que son idénticos. Es normal que un seno sea un poco más grande que el otro. La mayoría de las mujeres tienen algunos bultitos en los senos o lugares donde el tejido se siente más grueso. Si los bultos son iguales de ambos lados, probablemente se trata de algo normal. Si encuentra un bulto que se siente diferente o mucho más duro que el resto del seno, o si encuentra cualquier otra cosa que le preocupe, pídale a su médico que la examine.

Fije un día de cada mes para revisarse los senos. Un buen momento de hacerlo es varios días después de que termine la regla, porque entonces es menos probable que los senos estén hinchados o adoloridos. Las mujeres que ya no tienen la regla pueden revisarse los senos cualquier día del mes.

La revisión se hace en 2 pasos. Pídale a un profesional de salud que le ayude a aprender cómo hacerla.

Primer paso: Frente al espejo

Párese frente a un espejo bien iluminado y mírese los pechos cuidadosamente: primero con los brazos a los lados; luego empujándose las caderas firmemente con las manos para apretar los músculos del pecho; después con los brazos levantados y finalmente agachándose hacia adelante (con los brazos a los lados).

Fíjese cómo cambia la forma de los senos a medida que mueve los brazos (si hay hoyitos en la piel o áreas que se aplanan o se fruncen). Los dos senos deben cambiar de la misma manera. También fíjese si cualquiera de los pezones parece sumirse, si eso es algo anormal para usted, y vea si ha cambiado la piel de los pezones. Para sentir si hay bultitos en los pezones, exprima cada uno suavemente entre el pulgar y el índice. Si sale un líquido lechoso sólo al exprimir los senos o los pezones, eso generalmente es normal.

Ilustración del examen del seno

Dibujos, copyright 2003, Nucleus Communications, Inc. Reservados todos los derechos. http://www.nucleusinc.com

Ilustración del examen del seno

Dibujos, copyright 2003, Nucleus Communications, Inc. Reservados todos los derechos. http://www.nucleusinc.com

Ilustración del examen del seno

Dibujos, copyright 2003, Nucleus Communications, Inc. Reservados todos los derechos. http://www.nucleusinc.com

Ilustración del examen del seno

Dibujos, copyright 2003, Nucleus Communications, Inc. Reservados todos los derechos. http://www.nucleusinc.com

Segundo paso: Acostada boca arriba

Para revisarse el seno derecho, póngase una almohada o una toalla doblada bajo el hombro derecho. Ponga la mano derecha debajo de la cabeza y use la mano izquierda para revisarse el seno. Use como la tercera parte de los dedos y no sólo las puntas. Mueva los dedos en pequeños círculos al mismo tiempo que empuja el seno suavemente para ver si siente bultos, áreas más gruesas o cambios de cualquier tipo. Asegúrese de revisarse el seno entero, sin olvidar el pezón, el esternón, el área debajo del seno y la axila (arca).

Pase la almohada o la toalla al hombro izquierdo. Use la mano derecha para examinarse el seno izquierdo.

En vez de acostarse boca arriba, algunas mujeres prefieren hacerse el segundo paso de la revisión cuando están paradas en la ducha. A veces es más fácil sentir el tejido de los senos cuando la piel está húmeda y enjabonada. Párese con un brazo levantado (con la mano detrás de la cabeza) y revísese el seno con la otra mano.

Cómo prevenir o detectar pronto el cáncer del seno
    No tome más de 1 bebida alcohólica al día. El tomar cantidades más grandes aumenta el riesgo de padecer cáncer del seno.
    Ingiera una dieta baja en grasas. Si bien no está probado que una dieta baja en grasas prevenga el cáncer, las mujeres de poblaciones que consumen una dieta rica en grasas son más propensas a morir de cáncer de seno que aquellas de poblaciones que consumen una dieta baja en grasas. Ingiera menos comidas fritas y menos carnes y productos lácteos ricos en grasas. Seleccione carnes magras y productos lácteos bajos en grasas y coma gran cantidad de frutas y verduras.
    Sométase a una revisión profesional de los senos una vez al año, después de cumplir 40 años de edad.
    A partir de los 50 años de edad, hágase una mamografía cada 1 ó 2 años. Si tiene entre 40 y 49 años, pregúntele a su médico con qué frecuencia hacerse las mamografías.
    Si ha habido mucho cáncer del seno en su familia, hable con su médico acerca del tamoxifeno, un medicamento que podría disminuir el riesgo de que le dé la enfermedad.
Dolor en los senos

El dolor en los senos es frecuente y, por fortuna, raras veces es grave. Muchas mujeres sienten los senos pesados o adoloridos como una semana antes de que comience la regla. Eso se debe a cambios hormonales que ocurren durante el ciclo de la regla. Las molestias suelen desaparecer al final de la regla. Además, las molestias por lo general se quitan para siempre después de la menopausia.

El dolor en los pechos que no está relacionado con la regla, generalmente es un dolor agudo o ardiente. Con frecuencia da de un solo lado; puede extenderse hacia la axila (arca) y puede ir y venir. Si la mujer tiene dolor en un solo lugar, que no se quita, debe consultar a un profesional de salud.

La tensión nerviosa y el uso de estrógeno (una hormona) y de ciertos medicamentos pueden hacer que el dolor en los senos empeore. Los senos adoloridos también pueden ser seña de embarazo.

Si el dolor en los senos normalmente se presenta con otros síntomas premenstruales (como hinchazón y aumento de peso), evite los alimentos salados antes de comenzar su menstruación e intente tomar 400 mg de magnesio todos los días. Hay indicios de que tomar aceite de onagra disminuye el dolor en los senos. También puede ayudarla usar un sostén que le dé más soporte, sobre todo al hacer ejercicio.

Si el dolor u otros cambios en los senos le causan inquietud, hable con su médico. Si usted es mayor de 40 años o tiene familiares que han padecido cáncer del seno, hable con su médico acerca de los exámenes de detección.

Cuándo llamar a un profesional de salud
    Si encuentra en el seno o en la axila un bulto que la preocupa, en especial si es duro y no se parece al resto del tejido de sus senos.
    Si usted ya pasó por la menopausia y encuentra un bulto.
    Si le sale un líquido sangriento o verdoso del pezón o si le sale un líquido lechoso o aguado sin que se exprima el pezón o el seno.
    Si la forma de uno de los senos cambia o si la piel parece fruncirse o “jalarse” cuando levanta los brazos.
    Si aparecen hoyitos en la piel de un seno (si se ve como la cáscara de una naranja).
    Si cambia el color o la textura de la piel del seno o del área oscura alrededor del pezón.
    Si tiene un nuevo dolor en un seno, que no se deba a una lesión y que dure más de 1 ó 2 semanas.
    Si tiene cualquier señal de infección en un seno:
      Aumento en el dolor, la hinchazón, el enrojecimiento, el calor o la sensibilidad al tacto
      Rayas rojas que se extienden desde la zona lesionada
      Pus
      Hinchazón de los ganglios linfáticos en el cuello, en las axilas o en la ingle
      Fiebre de 100 grados o más, que no tenga otra causa
    Si es hombre y nota un bulto en el área del pecho.
Créditos
Autor(a)Katy E. Magee, MA
Revisor(a) médico(a) principalPatrice Burgess, MD
- Medicina Familiar
Revisor(a) médico(a) principalJoy Melnikow, MD, MPH
- Medicina Familiar
Revisor(a) médico(a) especialistaJoy Melnikow, MD, MPH
- Medicina Familiar
Última revisiónMay 1, 2006

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