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Productos y medicamentos que se compran sin receta




Por Merrill Hayden; Katy E. Magee, MA

Contenidos del tema
Normas para el uso de medicamentos
Introducción
Antiácidos y bloqueadores H2
Medicamentos contra la diarrea
Agentes formadores de volumen y laxantes
Remedios para el catarro y las alergias
Gotas salinas para la nariz
Medicamentos para el dolor
Problemas causados por los medicamentos
Reacciones adversas
Ahorre dinero cuando compre medicamentos
Créditos

Normas para el uso de medicamentos

Las siguientes son normas básicas para el uso de medicamentos de receta y de venta libre.

    Use medicamentos solamente cuando otros tipos de tratamiento no le den resultado.
    Antes de tomar cualquier medicamento, entérese de los beneficios y de los efectos secundarios de esa medicina.
    Tome la dosis más pequeña que sea eficaz.
    Nunca tome el medicamento de receta de otra persona.
    Siga las instrucciones de la receta al pie de la letra o explíquele a su médico por qué no lo hizo.
    Guarde los medicamentos en sus envases originales, con la tapa bien ajustada, y almacénelos según las instrucciones.
    No tome medicamentos en frente de los niños pequeños. Los niños imitan todo lo que ven. No deje las vitaminas de los niños a su alcance y no haga mucho hincapié en el sabor dulce de los medicamentos para niños.
    Tenga en casa un manual para el consumidor acerca de los medicamentos.
Introducción

Los medicamentos que se consiguen sin la receta de un médico se conocen como medicamentos de venta libre.

Sin embargo, el hecho de que un medicamento sea de venta libre no quiere decir que cualquiera pueda tomarlo sin peligro. Esos medicamentos pueden reaccionar con otros y a veces pueden causar problemas de salud graves.

Hay medicamentos que sólo los adultos y los niños más grandes deben usar. Antes de darle cualquier producto a un bebé o a un niño pequeño, lea cuidadosamente las instrucciones del empaque o consulte a un farmacéutico.

Lea con cuidado la etiqueta de cualquier medicamento de venta libre que use, sobre todo si también toma medicamentos de receta para otros problemas. Pídale a su farmacéutico que le ayude a encontrar el medicamento de venta libre que más le convenga con base en sus necesidades.

Los siguientes son algunos medicamentos de venta libre frecuentes:

    Antiácidos y bloqueadores H2.
    Agentes formadores de volumen y laxantes.
    Medicamentos contra la diarrea.
    Remedios para el catarro y las alergias.
    Medicamentos para el dolor.

Estos medicamentos pueden ser muy provechosos cuando se usan correctamente, pero si se usan de una forma incorrecta, pueden causar problemas graves. Los siguientes consejos le ayudarán a usar los medicamentos de venta libre frecuentes de una forma sensata y segura. En algunos casos, tal vez descubra que no necesita tomar un medicamento.

Antiácidos y bloqueadores H2

Los antiácidos se toman para aliviar la acidez o indigestión causada por un exceso de ácido en el estómago. Aunque los antiácidos no son peligrosos si se toman de vez en cuando, sí pueden causar problemas si se toman con regularidad. Hay varios tipos de antiácidos. Sepa cuáles ingredientes contiene cada tipo para que pueda evitar las malas reacciones.

    Los antiácidos como Alka-Seltzer y Bromo Seltzer contienen bicarbonato de sodio. Evite esos antiácidos si tiene la presión alta o si lleva una dieta baja en sal.
    Los antiácidos de carbonato de calcio (como Tums y Alka-Mints) a veces se usan como complementos de calcio (vea la sección sobre "Minerales" en "Nutrición"). No obstante, esos productos pueden causar estreñimiento.
    Los antiácidos de aluminio (como Amphojel) son menos potentes y se tardan más en surtir efecto que otros productos. Además, pueden causar estreñimiento. Algunos pueden hacer que el cuerpo pierda calcio. Por lo tanto, las mujeres que han pasado por la menopausia no los deben usar. Si tiene problemas de los riñones, consulte a su médico antes de usar antiácidos que contengan aluminio.
    Los compuestos de magnesio (como Phillips’ Milk of Magnesia) pueden causar diarrea.
    Los antiácidos que contienen tanto aluminio como magnesio (como Maalox, Di-Gel, Mylanta y Riopan) suelen causar estreñimiento o diarrea en menos casos que los antiácidos que sólo contienen aluminio o que sólo contienen magnesio.

Los bloqueadores H2 disminuyen la cantidad de ácido que el estómago produce. Hay diferentes tipos de bloqueadores H2 que se pueden comprar sin receta. Para cada uno, hay que seguir precauciones un poco diferentes. Lea las instrucciones del empaque y sígalas con cuidado.

Precauciones para el uso de antiácidos y bloqueadores H2

    Si tiene acidez frecuente, trate de eliminar la causa en vez de tomar antiácidos regularmente. Vea “Acidez”.
    Consulte a su médico o a un farmacéutico antes de tomar un antiácido si está tomando otros medicamentos. Los antiácidos pueden interferir con la absorción y la acción de algunos medicamentos de receta. Además, consulte a su médico si tiene úlceras o problemas de los riñones.
    Si tiene problemas del hígado o de los riñones, deberá tener cuidado al usar los bloqueadores H2. El hígado y los riñones son los órganos que se encargan de deshacer y eliminar todos los medicamentos del cuerpo. Si el hígado o los riñones no le están funcionando bien, es posible que se acumule una cantidad demasiado grande de los bloqueadores en el cuerpo.
Medicamentos contra la diarrea

Hay 2 tipos de medicamentos contra la diarrea: los que hacen que los excrementos se vuelvan más espesos y firmes y los que disminuyen las contracciones del intestino.

Los medicamentos que espesan los excrementos contienen arcilla o pectina frutal y absorben bacterias y toxinas (venenos) en el intestino. Son seguros porque no entran a la sangre. Sin embargo, esos productos también absorben las bacterias que se necesitan para la digestión. No es recomendable usarlos a largo plazo.

Los productos antiespasmódicos disminuyen las contracciones del intestino. La loperamida (el principio activo de los productos como Imodium A-D y Pepto Diarrhea Control) es un ejemplo de ese tipo de medicamento. Algunos productos (como Donnagel y Parepectolin) contienen ingredientes tanto para los espasmos como para espesar los excrementos.

Precauciones para el uso de medicamentos contra la diarrea

    La diarrea ayuda al cuerpo a deshacerse de las infecciones, así que trate de no usar medicamentos contra la diarrea las primeras 24 horas. Después, úselas sólo si sigue teniendo cólicos y dolor sin otras señas de una enfermedad, como por ejemplo, fiebre (calentura).
    Asegúrese de tomar una dosis suficientemente alta. Tome el medicamento hasta que los excrementos se vuelvan más firmes y espesos y luego deje de tomarlo de inmediato, para no estreñirse.
    Reponga los líquidos que el cuerpo haya perdido. La diarrea puede causar deshidratación, sobre todo en el caso de los bebés, los niños pequeños o los adultos ya mayores. Vea "Bebidas de rehidratación". Allí aparece una receta para hacer una bebida de rehidratación en casa.
Agentes formadores de volumen y laxantes

Hay 2 tipos de productos para prevenir o tratar el estreñimiento: los agentes formadores de volumen y los laxantes.

Los agentes formadores de volumen, como el salvado o psyllium (que se encuentra en Metamucil, por ejemplo) ayudan en casos de estreñimiento aumentando el volumen de la materia fecal y facilitando su eliminación. Estos agentes se pueden usar con regularidad sin correr riesgos y resultan más eficaces.

Los laxantes (como Correctol, Ex-Lax, Senokot y Dulcolax) irritan los intestinos y así hacen que los excrementos atraviesen por allí más rápidamente. No se recomienda usar laxantes con regularidad.

Hay muchas otras formas de tratar el estreñimiento, como por ejemplo, tomando más agua. Vea "Estreñimiento".

Precauciones para el uso de laxantes

    Tome cualquier laxante o agente formador de volumen con bastante agua u otros líquidos.
    No use laxantes de una forma habitual. El uso excesivo de laxantes disminuye el tono y la capacidad de sensación del intestino grueso. Eso a su vez hace que el cuerpo tenga que depender de los laxantes. Si necesita ayuda para tener hábitos regulares, es mejor que use un agente formador de volumen.
    El uso regular de algunos laxantes (como Correctol, Ex-Lax y Feen-a-Mint) puede impedir que el cuerpo absorba vitamina D y calcio tan bien como de costumbre. Eso puede hacer que los huesos se debiliten.
Remedios para el catarro y las alergias

Por lo general, usted se aliviará del catarro más o menos en 1 semana, ya sea que tome medicamentos o no. Los líquidos y el descanso probablemente son el mejor tratamiento para el catarro (vea "Catarro"). Los antibióticos no sirven para el catarro. Sin embargo, hay otros medicamentos que ayudan a aliviar algunos de los síntomas, como la congestión de la nariz y la tos.

Las molestias de las alergias, sobre todo el escurrimiento de la nariz, muchas veces se mejoran con los antihistamínicos. Muchos medicamentos para el catarro también contienen antihistamínicos junto con un descongestionante. No obstante, todavía se duda de la eficacia de los antihistamínicos para tratar los síntomas del catarro.

Descongestionantes

Los descongestionantes facilitan la respiración porque hacen que las membranas hinchadas de la nariz se encojan y eso permite que pase el aire. También ayudan a disminuir el escurrimiento de la nariz y el goteo por la parte trasera de la garganta. Ese último puede causar dolor de garganta.

Los descongestionantes vienen en diferentes presentaciones: pastillas, gotas o aerosoles para la nariz. Las pastillas probablemente son más eficaces y dan alivio por más tiempo, pero tienen más efectos secundarios. La pseudoefedrina (el principio activo de los productos como el Sudafed) es un ejemplo de los descongestionantes que se consiguen en forma de pastillas.

Los aerosoles y las gotas dan alivio rápido pero temporal. Los aerosoles que contienen fenilefrina (como Neo-Synephrine) son eficaces. En comparación con las pastillas y los jarabes descongestionantes, es menos probable que los aerosoles y las gotas produzcan una mala reacción al usarse junto con otros medicamentos.

Precauciones para el uso de descongestionantes

    No les dé medicamentos para el catarro ni pastillas o jarabes descongestionantes a los bebés menores de 6 meses. No se ha demostrado que los medicamentos para el catarro que se consiguen sin receta sean eficaces para los niños de edad preescolar.
    No use gotas ni aerosoles medicinados para la nariz más de 3 veces al día y tampoco los use más de 3 días seguidos. Si lo hace, podrían tener el efecto contrario al que desea: las membranas de la nariz se le hincharán más que antes de usar las gotas.
    Cuando esté tomando medicamentos para el catarro, tome más líquidos.
    Los descongestionantes pueden causarles problemas a las personas que tienen ciertas enfermedades, como males del corazón, presión alta, glaucoma, diabetes o hiperactividad de la tiroides. Los descongestionantes también pueden producir malos efectos si se usan al mismo tiempo que ciertos medicamentos, como algunos antidepresivos y medicamentos para la presión alta. Lea el empaque con cuidado y pídale a su médico o a su farmacéutico que le ayude a seleccionar un descongestionante.

Remedios para la tos

La tos es la forma en que el cuerpo saca el moco de las vías respiratorias y cualquier sustancia que no deba estar allí. En muchos casos, la tos es provechosa y por eso no hay que tratar de deshacerse de ella. No obstante, a veces la tos puede ser tan fuerte que interfiere con la respiración o impide el descanso.

El agua y otros líquidos, como los jugos de fruta, probablemente son los mejores jarabes para la tos. Ayudan a calmar las molestias de la garganta y hacen que el moco se vuelva más aguado para que la tos pueda expulsarlo con más facilidad.

Usted puede hacer un jarabe para la tos sencillo en casa, mezclando 1 porción de jugo de limón con 2 porciones de miel. Úselo tanto como lo necesite. Puede darles este jarabe a los niños mayores de 1 año de edad.

Hay 2 tipos de medicamentos para la tos: expectorantes y antitusígenos. Los expectorantes hacen que el moco se vuelva más aguado y permiten que la tos productiva expulse el moco más fácilmente. Busque expectorantes que contengan guaifenesina, como Robitussin y Vicks 44E.

Los antitusígenos controlan o detienen el reflejo de la tos y son mejores para la tos seca que no lo deja a uno dormir. Busque medicamentos que contengan dextrometorfán, como Robitussin-DM o Vicks Dry Hacking Cough.

No trate de quitarse mucho una tos que expulse flema, a menos que le impida descansar lo suficiente.

Precauciones para el uso de remedios para la tos

    Los remedios para la tos pueden causarles problemas a las personas que tienen ciertas enfermedades, como asma, males del corazón o presión alta. A veces también les pueden causar problemas a los hombres que tienen la próstata ensanchada. Los remedios para la tos también pueden causar efectos adversos cuando se usan al mismo tiempo que otros medicamentos, como los sedantes y ciertos antidepresivos. Lea el empaque con cuidado o pídale a su médico o a su farmacéutico que le ayude a seleccionar un remedio para la tos.
    Los antitusígenos pueden suprimir la respiración. Úselos con cuidado si se los da a una persona ya muy grande o muy débil o a alguien que tiene problemas respiratorios crónicos.
    Lea la etiqueta para que sepa cuáles son los ingredientes. Algunos remedios para la tos contienen un porcentaje muy alto de alcohol; otros contienen codeína. Hay muchas opciones. Pídale a su farmacéutico que le ayude a hacer una selección.

Antihistamínicos

Los antihistamínicos secan el moco de la nariz. Se usan con frecuencia para tratar los síntomas de las alergias y la comezón.

Si tiene escurrimiento de la nariz a causa de alergias, un antihistamínico le ayudará. Para los síntomas del catarro, generalmente es más eficaz el tratamiento en casa y posiblemente el uso de un descongestionante.

Por lo general, es mejor usar uno de los remedios para el catarro o para las alergias que contienen un solo ingrediente, en vez de los medicamentos que contienen varios principios activos. Los productos como Chlor-Trimeton (clorfeniramina) y Benadryl (difenhidramina) son antihistamínicos con un solo principio activo. Los productos como Dristan, Coricidin y Triaminic contienen tanto un descongestionante como un antihistamínico.

Precauciones para el uso de antihistamínicos

    No dé antihistamínicos a los niños menores de 4 meses de edad. En el caso de los niños que tienen entre 4 meses y 1 año, consulte primero a su médico.
    Cuando los antihistamínicos se usan para tratar la congestión del catarro, muchas veces el moco se vuelve más espeso y por lo tanto es más difícil deshacerse de él.
    Cuando esté tomando antihistamínicos, tome más líquidos.
    Los antihistamínicos pueden causarles problemas a las personas que tienen ciertas enfermedades, como asma, glaucoma o epilepsia. A veces les causan problemas a los hombres que tienen la próstata ensanchada. Los antihistamínicos también pueden causar efectos adversos cuando se usan al mismo tiempo que otros medicamentos, como ciertos antidepresivos, sedantes y tranquilizantes. Lea el empaque con cuidado o pídale a su médico o a su farmacéutico que le ayude a seleccionar un antihistamínico que no le causará problemas.
    Los antihistamínicos muchas veces causan soñolencia, pero ese efecto se va quitando a medida que uno sigue usando el medicamento. Si después de 1 semana, se sigue sintiendo igual de soñoliento que al principio o si siente que el medicamento no le está ayudando, consulte a su médico.
    Hay antihistamínicos de receta que no causan soñolencia. Pregúntele a su médico si le convendría usarlos.
Gotas salinas para la nariz

Las gotas salinas para la nariz que se consiguen sin receta (como NaSal y Ocean) son prácticas, baratas y estériles. Mantienen húmedas las membranas de la nariz para que puedan filtrar el aire. No hacen que las membranas se hinchen.

También es fácil hacer gotas salinas para la nariz en casa. Mezcle ¼ de cucharadita de sal en 1 taza de agua que esté a la temperatura del cuerpo (el exceso de sal seca las membranas de la nariz). Ponga la solución en una botellita limpia que tenga un gotero (puede conseguirla en una farmacia). Use las gotas según las necesite. Haga una nueva solución cada 3 días.

Para ponerse las gotas, acuéstese boca arriba sobre una cama, con la cabeza colgada de una orilla. Eso ayudará a que las gotas lleguen más hondo. Trate de evitar que el gotero le toque la nariz.

Medicamentos para el dolor

Hay docenas de productos para aliviar el dolor. La mayoría de ellos contienen aspirina, ibuprofeno o acetaminofeno. Esos 3 medicamentos, al igual que el naproxeno, calman el dolor y bajan la fiebre (calentura). La aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno también alivian la inflamación. Pertenecen a un grupo de medicinas llamadas medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.

Cuando compre medicamentos para el dolor, recuerde que la composición química de los productos genéricos es equivalente a la de los productos más caros de marca registrada. Generalmente ambos tipos de productos son igualmente eficaces.

Aspirina

La aspirina se usa con mucha frecuencia para aliviar el dolor y bajar la fiebre en adultos. También calma la comezón leve y reduce la hinchazón y la inflamación. La mayoría de las pastillas contienen 325 mg de aspirina. Aunque la aspirina nos parece muy conocida y segura, es un medicamento muy potente.

Precauciones para el uso de aspirina

    Guarde la aspirina, y sobre todo la aspirina para bebés, fuera del alcance de los niños.
    En niños, la aspirina aumenta el peligro de padecer síndrome de Reye. Vea "Síndrome de Reye". No le dé aspirina a nadie menor de 20 años, a menos que su médico se lo indique.
    La aspirina puede irritar el estómago y causar sangrado o úlceras. Si la aspirina le causa malestar en el estómago, pruebe una de las marcas de pastillas recubiertas, como Ecotrin. Hable con su médico o con su farmacéutico para decidir cuál producto le dará el mejor resultado.
    Algunas personas son alérgicas a la aspirina. (Puede que también sean alérgicas al ibuprofeno.)
    Tire la aspirina si empieza a oler a vinagre.
    No tome aspirina si padece de gota o si toma medicamentos para diluir la sangre (anticoagulantes).
    No tome aspirina para los malestares que dan después de las borracheras. Cuando la aspirina se usa junto con el alcohol, aumenta el riesgo de que el estómago se irrite.
    Las dosis altas pueden causar intoxicación por aspirina. Deje de tomar este medicamento y llame a un profesional de la salud si aparece cualquiera de estos síntomas:
      Zumbido o repiqueteo en los oídos
      Trastornos de la vista
      Náuseas
      Mareos
      Respiración rápida y profunda

Otros usos para la aspirina

Además de disminuir el dolor y la inflamación, la aspirina es eficaz contra muchos otros padecimientos. Sin embargo, la aspirina puede causar efectos secundarios peligrosos y, cuando se toma junto con otros medicamentos, puede producir reacciones adversas. Por lo tanto, no use la aspirina para los siguientes propósitos sin contar con la supervisión de su médico.

    Ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares: Usada en dosis bajas con regularidad, la aspirina ayuda a prevenir los ataques al corazón y los accidentes cerebrovasculares en algunas personas, incluso a aquellas que padecen diabetes. Dosis de tan solo 30 mg por día han resultado eficaces. La aspirina también puede resultar una medida de primeros auxilios para los ataques al corazón. Masticar media pastilla puede resultar útil. Vea "Ataques al corazón".
    Cáncer del estómago y del colon: Algunas investigaciones han indicado que el riesgo de padecer cánceres del aparato digestivo disminuye al tomar 1 aspirina todos los días.
    Jaquecas o migrañas: El uso regular de dosis bajas de aspirina puede disminuir la frecuencia de las jaquecas.

Otros medicamentos para el dolor

El ibuprofeno (el principio activo de los productos como Advil y Nuprin) y el naproxeno (hallado en productos como Aleve) son otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. Al igual que la aspirina, esos medicamentos calman el dolor, bajan la fiebre y reducen la inflamación. Además, son iguales a la aspirina en otro aspecto: pueden causar náuseas, irritación del estómago y acidez. Las personas que toman medicamentos para diluir la sangre (anticoagulantes) deben tener precaución al usar estos medicamentos.

El acetaminofeno (el principio activo de los productos como Tylenol) baja la fiebre y calma el dolor. No produce el efecto antiinflamatorio que surten los medicamentos como la aspirina y el ibuprofeno, pero tampoco causa malestares del estómago ni otros efectos secundarios.

La etiqueta del producto le indicará cuántos miligramos (mg) de medicina contiene cada pastilla, cuántas pastillas debe tomar y con cuánta frecuencia debe tomarlas. No tome más de la dosis recomendada. Siga las instrucciones del empaque si podría ser peligroso que usted tomara la dosis usual del producto a causa de algún problema médico que tenga.

Problemas causados por los medicamentos

Los medicamentos pueden causar diferentes tipos de reacciones adversas:

Efectos secundarios. Los efectos secundarios son reacciones a un medicamento que son previsibles, pero desagradables. Generalmente son leves, pero pueden ser inconvenientes. En algunas ocasiones son más graves.

Alergias. Algunas personas tienen reacciones muy intensas a ciertos medicamentos, que a veces inclusive pueden ser mortales. Vea "Cuando llamar a un profesional de la salud" en "Alergias" para las señas de las reacciones alérgicas.

Reacciones entre 2 o más medicamentos. Estas reacciones ocurren cuando 2 o más medicamentos de cualquier tipo se mezclan en el cuerpo y producen un problema. Los síntomas pueden ser intensos y es posible que el médico crea que se deben a una nueva enfermedad.

Reacciones entre medicamentos y alimentos. A veces los medicamentos producen una reacción adversa cuando se mezclan con algunos alimentos. Algunos medicamentos son más eficaces si se toman junto con los alimentos, pero otros deben tomarse con el estómago vacío. Algunas de las reacciones entre los medicamentos y los alimentos pueden causar síntomas graves.

Sobredosis. A veces, la dosis completa para adultos de un medicamento es demasiado alta para las personas que son pequeñas o que tienen más de 60 años de edad. Puede ser muy peligroso tomar una cantidad demasiado grande de un medicamento.

Adicción. El uso prolongado de ciertos medicamentos puede producir dependencia. Además, la persona puede tener reacciones graves si deja de tomar el medicamento repentinamente. Para prevenir la adicción es necesario usar los narcóticos, los tranquilizantes y los barbitúricos muy cuidadosamente. Vea "Problemas con el alcohol y las drogas".

Reacciones adversas

Los efectos secundarios, las reacciones entre medicamentos, las reacciones entre medicamentos y alimentos, las sobredosis y la adicción pueden causar:

    Náuseas, indigestión y vómitos.
    Estreñimiento, diarrea o problemas para orinar.
    Sequedad de la boca.
    Dolor de cabeza, mareos, zumbido en los oídos o vista borrosa.
    Confusión, problemas de memoria y de orientación, soñolencia o depresión.
    Dificultades para dormir, irritabilidad o nerviosismo.
    Dificultades para respirar.
    Ronchas, moretones y problemas de sangrado.

No dé por hecho que algún síntoma adverso es un efecto secundario normal que usted tiene que aguantar. Llame a su médico o a su farmacéutico cuando sospeche que un medicamento está haciendo que se sienta mal.

Ahorre dinero cuando compre medicamentos

Los medicamentos pueden ser muy caros, sean o no sean de receta. Las siguientes son algunas formas en que usted puede gastar menos en medicamentos:

    Compre productos genéricos de venta libre. Su composición química es equivalente a la de los medicamentos de marca registrada, pero generalmente son más baratos. Cuando su médico le recete un medicamento, pregúntele si hay un producto genérico equivalente y si le convendría tomarlo.
    Compare los precios en diferentes farmacias. Los precios pueden variar mucho. Tal vez le convenga pagar un poquito más si conoce al farmacéutico y le tiene confianza.
    Cuando su médico le recete un nuevo medicamento, pregúntele si le puede dar muestras o pídale a su farmacéutico que sólo le venda las pastillas para 1 semana. Así, si es necesario cambiar el medicamento después, se ahorrará lo que hubiera pagado por todas las pastillas.
    Si toma algunos medicamentos caros con regularidad, piense en comprarlos por correo o por la Internet, si así puede conseguirlos más baratos. La única desventaja es que así no forjará una relación con un farmacéutico en la zona donde vive.
Créditos
Autor(a)Merrill Hayden
Autor(a)Katy E. Magee, MA
Editor(a)Katy E. Magee, MA
Revisor(a) médico(a) principalPatrice Burgess, MD
- Medicina Familiar
Revisor(a) médico(a) principalAdam Husney, MD
- Family Medicine
Revisor(a) médico(a) especialistaSteven L. Schneider, MD
- Medicina Familiar
Última revisiónMay 1, 2006

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