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Pensamientos o amenazas de suicidio




Por Susan Van Houten, RN, BSN, MBA

Contenidos del tema
Generalidades
Tratamiento en el hogar
Prevención
Referencias

Generalidades

El suicidio ocurre casi con el doble de frecuencia que el asesinato. Cada año, en los Estados Unidos mueren 30,000 personas por suicidio. En los Estados Unidos:1

    El suicidio es la tercera causa principal de muerte en personas entre 15 y 24 años de edad.
    Los hombres blancos se suicidan más que cualquier otro grupo.
    El índice de suicidios en los estados del oeste es más alto que en el resto del país.
    El desempleo aumenta el número de suicidios.
    Casi en 3 de cada 5 suicidios se usa un arma de fuego.
    El índice de suicidios se eleva con la edad. El grupo de edades en el que hay más suicidios es el de personas de más de 65 años de edad.

Sólo muere 1 persona de cada 40 que intentan suicidarse. Es más frecuente que las mujeres intenten suicidarse, pero los hombres tienen 4 veces más posibilidades de morir en un intento de suicidio.

Muchas personas tienen pensamientos fugaces de muerte. Los pensamientos fugaces de muerte no son tanto problema y son muy diferentes de planear activamente suicidarse. El riesgo de suicidarse es mayor si con frecuencia usted piensa en la muerte y en matarse o si ha hecho un plan para suicidarse.

La mayoría de las personas que piensan seriamente en el suicidio no desean morir. Más bien, piensan que el suicidio es una solución a un problema y una forma de acabar con su dolor. Las personas que piensan seriamente en el suicido se sienten desesperadas, inútiles o que no valen nada. Una persona que se siente desesperada cree que nadie puede ayudarle con un problema o evento en particular. Una persona que se siente desvalida está inmovilizada y es incapaz de tomar medidas para resolver problemas. Una persona que se siente inútil está abrumada por una sensación de fracaso personal.

La mayoría de las personas que piensan seriamente en el suicidio, o que lo intentan, tienen uno o más de los siguientes riesgos:

    Antecedentes personales o familiares de intento de suicidio
    Antecedentes familiares de intentos de suicidio o de suicidios cometidos
    Antecedentes personales o familiares de ansiedad grave, depresión u otros problemas de salud mental, como trastorno bipolar (enfermedad maniaco-depresiva) o esquizofrenia
    Problema de alcohol o drogas (problema de abuso de sustancias), como alcoholismo

Los signos de advertencia del suicidio cambian con la edad.

    Los signos de advertencia de suicidio en niños y adolescentes pueden ser preocupación con la muerte o el suicidio, o el rompimiento reciente de una relación.
    Los signos de advertencia de suicidio en adultos pueden ser abuso de alcohol o sustancias, pérdida reciente del empleo o un divorcio.
    Los signos de advertencia de suicidio en adultos mayores pueden ser la muerte reciente de un compañero o el diagnóstico de una enfermedad limitante.

Siempre que una persona hable del suicidio o exprese sus deseos de morir o desaparecer, aunque sea en broma, debe tomársela en serio. También debe tomarse seriamente un intento de suicidio, aunque la persona no haya resultado lastimada. No tenga miedo de hablar con una persona que usted crea que está pensando en suicidarse. No hay evidencias de que hablar del tema provoque pensamientos suicidas o el suicidio. Cuando usted conozca las ideas de la persona al respecto, usted podría ayudar a prevenir el suicidio.

Las personas que tienen pensamientos suicidas pueden no buscar ayuda por sentir que nadie puede ayudarles. Por lo general no es así. Muchas personas con pensamientos suicidas tienen afecciones médicas que pueden tratarse con éxito. Las personas que tienen pensamientos suicidas suelen tener depresión o problemas por abuso de sustancias; ambas afecciones pueden tratarse. Es importante buscar ayuda cuando aparecen pensamientos suicidas pues el tratamiento médico por lo general logra disminuir estos pensamientos.

La posibilidad de suicidio es más seria de considerar cuando la persona tiene un plan para suicidarse con las siguientes características:

    Tener a la mano los medios para suicidarse o dañar a otra persona, por ejemplo, armas o medicamentos. Casi 3 de cada 5 suicidios se cometen con arma de fuego.
    Haber fijado una hora y un lugar para suicidarse.
    Pensar que no hay otra forma de solucionar el problema o ponerle fin al dolor.

Las personas que piensan en suicidarse suelen no estar decididas para elegir la vida o la muerte. Con ayuda compasiva, podrían elegir la vida.

Tratamiento en el hogar

Si usted está pensando en suicidarse, hable con alguien sobre sus sentimientos. Es importante recordar que hay personas dispuestas y capaces para hablar con usted acerca de sus pensamientos suicidas. Con el tratamiento apropiado, puede ayudarse a la mayoría de las personas que piensan en el suicidio a sentirse mejor con la vida.

Las personas con las que usted podría hablar pueden ser:

    Un familiar, un amigo o un clérigo.
    Su profesional de la salud, como un médico o un consejero.
    Otros recursos de salud mental, como una agencia comunitaria de salud mental o un programa de asistencia para empleados.
    La línea telefónica directa de ayuda para suicidios local o la nacional (1-800-SUICIDE o 1-800-784-2433).

Consejos para familiares y amigos

Usted podría ayudar a alguien que esté pensando en suicidarse.

    Si la amenaza de suicidio parece real y la persona tiene un plan específico para suicidarse:
      Llame al 911 (o a la policía si el 911 no está disponible) a fin de impedir que la persona cumpla su amenaza.
      Piense en su propia seguridad. Si está en un ambiente seguro y la persona no puede lastimarle:
        Permanezca al lado de la persona, o pídale a alguien de su confianza que se quede con ella hasta que llegue la ayuda.
        No discuta con la persona ni diga frases como: "No es tan malo como piensas"; tampoco la desafíe diciéndole: "No eres de los que se suicidan". Discutir con la persona sólo aumenta su sensación de no tener el control de su vida.
        Hable de la situación de la manera más abierta posible. Dígale a la persona que usted no quiere que se muera o que dañe a otra persona. Muestre comprensión y compasión.
      Si usted piensa que alguien que usted conoce tiene un plan suicida, llame a su profesional de la salud.
        Él podría ayudarle a identificar a un especialista en salud mental y concertar una cita para la persona que usted cree que está pensando en suicidarse. Podría no ser necesaria una cita con su profesional de la salud.
        Si usted no puede hablar con el profesional de la salud, llame a la línea telefónica directa de ayuda para suicidio local o a la nacional (1-800-SUICIDE o 1-800-784-2433).
        Cuando se haya elaborado un plan de tratamiento, usted podría colaborar con la persona para obtener la ayuda que necesite.
Prevención

El suicidio puede prevenirse. Aunque muchos suicidios ocurren sin advertencias, no es así en la mayoría de los casos. Usted puede aprender a reconocer los signos de advertencia de suicidio y tomar medidas cuando aparezcan. Tome medidas para evaluar sus sospechas si cree que algún conocido está pensando en suicidarse.

    Los signos de advertencia del suicidio cambian con la edad. Conozca los signos de advertencia del suicidio:
      Los signos de advertencia de suicidio en niños y adolescentes pueden ser preocupación con la muerte o el suicidio, o el rompimiento reciente de una relación.
      Los signos de advertencia de suicidio en adultos pueden ser abuso de alcohol o sustancias, pérdida reciente del empleo o un divorcio.
      Los signos de advertencia de suicidio en adultos mayores pueden ser la muerte reciente de un compañero o el diagnóstico de una enfermedad limitante.
    Tome en serio todos los signos de advertencia, aunque la amenaza o el intento parezcan sin importancia. Tome en serio cualquier conversación sobre el suicidio, aunque la persona lo mencione de broma.
    No tenga miedo de preguntarle cuál es el problema ni de sacar el tema del suicidio. No hay evidencias de que hablar del tema provoque pensamientos suicidas o el suicidio.
    Esté dispuesto a escuchar. Si un familiar, amigo o compañero de trabajo hablan de suicidio o expresan sus deseos de morir o desaparecer, aunque sea en broma, debe tomarlo en serio. Cuando usted conozca las ideas de la persona al respecto, usted podría ayudar a prevenir el suicidio.
    Ayude a la persona a concertar una cita con un médico o un profesional de la salud mental de inmediato.
      Ya que la persona con tendencias suicidas siente que nadie puede ayudarle, usted tendría que asumir un papel activo para encontrar a un profesional de la salud y llevarla a la cita.
      Si usted no conoce los recursos de salud mental de su región, un médico, un consejero, una agencia comunitaria de salud mental, la línea telefónica directa de ayuda para suicidios local o nacional (1-800-SUICIDE o 1-800-784-2433) podrían ayudarle a encontrar a un profesional de la salud.
      Asegúrese de que haya alguien con la persona en todo momento hasta que se haga contacto con un profesional de la salud mental.
      Ayúdele también a identificar otras fuentes posibles de apoyo, con personas que se interesen en ella, por ejemplo, familiares, amigos o un miembro del clero.
    Haga que la persona le prometa no causarse daño a sí misma ni a nadie más, hasta que haya hablado o visto a un profesional de la salud o hasta que no haya hablado con usted.
      Haga que la persona repita la promesa completa, no que sólo diga: "Muy bien", "Sí" o "Lo prometo".
      Pídale a la persona que firme una promesa de hablar con un profesional de la salud mental o con usted, antes de causarse cualquier daño a sí misma.
    Dele seguimiento al caso para ver cómo va el tratamiento de la persona. Una persona con tendencias suicidas puede tener reticencias para buscar ayuda y no seguir con el tratamiento después de su primera cita con el profesional de la salud. El apoyo que usted le dé podría ayudarle a decidir continuar con el tratamiento.
    Elimine todas las armas de fuego del hogar. En cerca de la mitad de los suicidios cometidos en los Estados Unidos en 2001 se usaron armas de fuego.1 Los estudios han demostrado que los intentos de suicidio tienen más probabilidades de causar la muerte en hogares donde hay armas, aunque éstas se guarden descargadas y bajo llave.
    Deseche todos los medicamentos, de receta y de venta libre, que no se estén usando en esos momentos.
Referencias

Citas bibliográficas

    National Center for Injury Prevention and Control, Centers for Disease Control and Prevention (2004). Suicide: Fact sheet. Available online: http://www.cdc.gov/ncipc/factsheets/suifacts.htm.


Autor: Susan Van Houten, RN, BSN, MBA
Evaluación médica: William M. Green, MD - Medicina de Urgencia
Andrea G. Giomi, MD - Internal Medicine/Nephrology
Lisa S. Weinstock, MD - Psychiatry
Última actualización: 12 enero, 2007
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