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Congelación




Por Katy E. Magee, MA

Contenidos del tema
Introducción
Prevención
Tratamiento en casa
Cuándo llamar a un profesional de salud
Créditos

Introducción

Cuando una persona pasa bastante tiempo en el frío sin protegerse bien, la piel o el tejido bajo la piel se puede congelar.

La piel congelada se ve pálida o azul y al tocarla se siente tiesa o como hule. La persona siente la piel fría y entumida. Hay 4 grados de congelación:

Primer grado: La piel se ve blancuzca o roja. La persona siente hormigueo o ardor, pero hay pocas posibilidades de que se formen ampollas si la piel se vuelve a calentar pronto.

Segundo grado: Por fuera, la piel se siente dura y congelada, pero el frío no ha afectado al tejido bajo la piel. Es probable que aparezcan ampollas.

Tercer grado: La piel se ve blanca o manchada y azulada. La piel y el tejido bajo la piel están duros y congelados. Siempre aparecen ampollas. El adormecimiento puede estar seguido de ardor o dolor punzante.

Cuarto grado: La piel está roja o azulada y luego se vuelve seca, negra y gomosa. Pueden aparecer ampollas como pequeños puntos de sangre debajo de la piel. Aparece un dolor fuerte en las articulaciones.

Prevención

Cuando haga mucho frío, manténgase seco y quítese del viento. Cubra cualquier parte de la piel que tenga destapada. No deje que le baje la temperatura interior del cuerpo.

    Póngase varias capas de ropa. La lana y el polipropileno son buenos materiales aislantes. Por fuera, póngase ropa que no deje pasar el viento ni el agua. Use calcetines de lana y botas impermeables que le queden bien.
    Póngase un gorro para que el calor no se le escape por la cabeza. Use mitones en vez de guantes (los mitones son guantes que sólo tienen un dedo para el pulgar).
    Guarde ropa protectora y mantas en su automóvil, en caso de que tenga una avería o un accidente en un lugar aislado.
    Cuando esté afuera y haga mucho frío, no fume y no tome alcohol ni bebidas con cafeína.
Tratamiento en casa
    Váyase adentro o resguárdese contra el viento.
    Revise si hay señas de hipotermia (vea "Hipotermia"). De ser así, trate ese problema antes de tratar la congelación.
    Si una parte del cuerpo ya se congeló, evite exponerla más al frío. No la vuelva a calentar si es posible que se vuelva a congelar. Espere hasta estar en un lugar seguro.
    Caliente las zonas pequeñas (como las orejas, la cara, la nariz y los dedos) con el aliento o meta las manos o los pies bajo ropa caliente, junto a la piel.
    No frote ni sobe la zona congelada, puesto que podría dañar aún más los tejidos lesionados. Si tiene los pies congelados, de ser posible evite caminar.
    Mantenga la zona congelada tibia y en alto. Envuélvala con mantas o telas suaves para que no se magulle. Si es posible, ponga la zona congelada en agua tibia (de 104 a 108 grados) entre 15 y 30 minutos.
    Es posible que aparezcan ampollas a medida que la piel se vaya calentando. No las reviente. Es posible que la piel se ponga roja, que arda, que cosquillee o que esté muy adolorida. La aspirina, el ibuprofeno o el acetaminofeno pueden ayudar a aliviar el dolor. No le dé aspirina a nadie menor de 20 años.
Cuándo llamar a un profesional de salud
    Si la piel se pone blanca o azul, dura, como hule y fría. Ésas son señas de la congelación de tercer grado. Para evitar que haya una infección y que los tejidos se dañen de una forma permanente, hay que recalentar las zonas congeladas con cuidado y tomar antibióticos.
    Si aparecen ampollas (congelación de segundo o de tercer grado). No reviente las ampollas. El peligro de que se infecten es muy alto.
    Si aparecen señas de infección:
      Aumento en el dolor, la hinchazón, el enrojecimiento, el calor o la sensibilidad al tacto
      Rayas rojas que se extienden desde la zona lesionada
      Pus
      Hinchazón de los ganglios linfáticos en el cuello, en las axilas o en la ingle
      Fiebre de 100 grados o más, que no tenga otra causa
Créditos
Autor(a)Katy E. Magee, MA
Revisor(a) médico(a) principalPatrice Burgess, MD
- Medicina Familiar
Revisor(a) médico(a) principalWilliam M. Green, MD
- Medicina de Urgencia
Revisor(a) médico(a) especialistaWilliam M. Green, MD
- Medicina de Urgencia
Última revisiónMay 1, 2006

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