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Dolor de cuello




Por Katy E. Magee, MA

Contenidos del tema
Introducción
Prevención
Tratamiento en casa
Cuándo llamar a un profesional de salud
Créditos

Introducción

La mayoría de las personas de vez en cuando sienten dolor o rigidez en el cuello, o un poco de tortícolis. El dolor de cuello puede extenderse a los hombros o a la parte de arriba de la espalda o de los brazos; también puede causar dolor de cabeza. El dolor puede reducir el movimiento del cuello. Esto generalmente afecta más un lado del cuello que el otro.

El dolor de cuello generalmente se debe a tirantez, espasmos o esfuerzo excesivo de los músculos del cuello o a hinchazón de los ligamentos, tendones o coyunturas del cuello. Estos problemas por lo general se deben a actividades o movimientos prolongados o repetitivos que mantienen al cuello bajo presión. Otras causas comunes del problema son las posturas que ponen al cuello en posiciones incómodas: sostener el teléfono contra la oreja con el hombro, dormir boca abajo o con el cuello torcido o trabajar en un escritorio de formas que hacen que uno fuerce el cuello.

El dolor de cuello también puede deberse a otras causas, como las siguientes:

    Una lesión causada por un movimiento repentino de la cabeza y del cuello (latigazo), un golpe en el cuello o una caída.
    La artritis o un daño de los discos en el cuello que cause que un nervio quede “pellizcado”. Cuando ésta es la causa del dolor en el cuello, el dolor generalmente se extiende por el brazo. Puede haber entumecimiento, hormigueo o debilidad del brazo o de la mano. Cuando hay síntomas de un nervio pellizcado, es necesario visitar al médico.
    La meningitis, una enfermedad grave que requiere atención de emergencia. La meningitis causa mucha rigidez en el cuello, junto con dolor de cabeza y fiebre o calentura (vea "Encefalitis y meningitis").
Prevención

La mayoría de los dolores del cuello pueden evitarse teniendo buena postura, haciendo ejercicio con regularidad y evitando estar por mucho tiempo en posiciones que mantienen el cuello bajo presión. Usted también puede fortalecerse y protegerse el cuello haciendo ejercicios una vez al día. Vea la sección sobre "Tratamiento en casa" de este tema. Si es posible que el dolor de cuello se deba a la tensión nerviosa, haga los ejercicios para la relajación progresiva de los músculos que aparecen en "Tensión nerviosa o estrés".

Si usted tiene más molestias al final del día, fíjese en su postura y en la forma en que mueve el cuerpo durante el día.

    Siéntese derecho en su silla con la cintura bien apoyada. No se siente por mucho rato sin levantarse o cambiar de posición. Tome pequeños descansos varias veces cada hora para estirar los músculos del cuello.
    Si usa una computadora, ajuste la pantalla de modo que la parte de arriba quede al nivel de sus ojos. Use un sostén que sujete sus papeles al mismo nivel que la pantalla.
    Si habla mucho por teléfono, tal vez le convendría usar audífonos o un teléfono con portavoz.
    Si trabaja en una fábrica (por ejemplo, ensamblando, soldando, etc.), asegúrese de tener los objetos con que trabaje al nivel de los ojos y de no estar con el cuello doblado por mucho tiempo.

Si usted tiene más molestias por la mañana, tal vez necesite tener el cuello mejor apoyado cuando duerme.

    Pruebe esto: doble una toalla a lo largo hasta que tenga 4 pulgadas de ancho y póngasela alrededor del cuello. Sujétesela con un seguro para que le dé buen apoyo.
    Tal vez necesite un cojín especial para apoyarse el cuello. Busque un cojín que le apoye el cuello cómodamente cuando usted esté acostado boca arriba o de lado (pruébelo antes de comprarlo). Evite cojines que le doblen la cabeza hacia adelante cuando usted está boca arriba.
    Evite dormir boca abajo con el cuello torcido o doblado.
    El dolor de cuello que uno siente por la mañana también puede deberse a actividades del día anterior.
Tratamiento en casa

Mucho del tratamiento para el dolor de espalda también es eficaz para el dolor de cuello. Vea "Tratamiento en casa" en "Dolor de espalda".

    Si usted hace poco tuvo un accidente que le haya (o pudiera haberle) afectado el cuello, vea “Lesiones de la médula espinal”.
    Vea los consejos para el uso de hielo en "Primeros auxilios para el dolor de espalda" en "Dolor de espalda". Si usted tiene un problema cerca del hombro o de la parte de arriba de la espalda, generalmente será más eficaz ponerse el hielo en la nuca.
    Después de las primeras 72 horas (o si usted tiene dolor crónico), puede ponerse compresas calientes en el área adolorida por períodos de 20 minutos.
    Use aspirina, ibuprofeno o acetaminofeno para calmar el dolor. No dé aspirina a nadie menor de 20 años.
    Caminar también ayuda a aliviar y evitar el dolor de cuello. El suave meneo de los brazos muchas veces calma el dolor. Empiece por dar caminatas cortas de 5 a 10 minutos de duración, 3 ó 4 veces al día.
    Si el dolor de cuello le da junto con dolor de cabeza, vea “Dolores de cabeza por tensión”.
    Una vez que se le empiece a quitar el dolor, haga los ejercicios a continuación.

Ejercicios para el cuello

Usted no necesita hacer todos los ejercicios. Haga los que le ayuden más. Haga cada ejercicio lentamente. Deje de hacer cualquier ejercicio que le cause más dolor. Empiece haciendo los ejercicios 2 veces al día.

Estiramiento de la nuca: Siéntese o párese muy derecho, con la mirada hacia adelante. Meta la barbilla lentamente al mismo tiempo que mueve la cabeza hacia atrás, sin mover el cuerpo. Cuente hasta 5 en esta posición y luego relájese. Repita de 6 a 10 veces. Este ejercicio estira la nuca. Si siente dolor, no mueva la cabeza tan atrás. Quizás le resulte más fácil hacer el ejercicio si lo hace acostado boca arriba con una compresa de hielo en la nuca.

Ilustración del ejercicio para estirar la nuca

Dibujos, copyright 2003, Nucleus Communications, Inc. Reservados todos los derechos. http://www.nucleusinc.com

Estiramiento del pecho y de los hombros: Siéntese o párese derecho y mueva la cabeza hacia atrás, como en el ejercicio anterior. Levante los brazos de modo que las manos queden junto a las orejas. A medida que suelte el aire, baje los codos hacia atrás. Sienta cómo sus escápulas se mueven hacia abajo y se acercan. Mantenga esta posición por unos cuantos segundos. Relájese y repita de 6 a 10 veces.

Ilustración del ejercicio del estiramiento del pecho y el hombro

Dibujos, copyright 2003, Nucleus Communications, Inc. Reservados todos los derechos. http://www.nucleusinc.com

Levantamiento de los hombros: Acuéstese boca abajo con los brazos junto al cuerpo. Levante los hombros del suelo, sin enchuecarlos, tanto como pueda sin que sienta dolor. Mantenga la barbilla hacia abajo y la mirada fija en el suelo. Mantenga las caderas y el pecho pegados al suelo. Repita de 6 a 10 veces.

Ilustración de levantamiento del hombro

Dibujos, copyright 2003, Nucleus Communications, Inc. Reservados todos los derechos. http://www.nucleusinc.com

Movimiento de la cabeza: Mueva la cabeza hacia adelante, hacia atrás y de lado a lado, al mismo tiempo que hace un poco de fuerza con las manos en dirección contraria. Mantenga cada posición durante varios segundos. Repita de 6 a 10 veces.

Cuándo llamar a un profesional de salud
    Llame al 911 o a otros servicios de emergencia de inmediato si el dolor de cuello le da con cualquiera de estas señas de un ataque al corazón:
      Molestias o dolor opresivos en el pecho (se siente como si alguien estuviera sentado encima del pecho)
      Sudores
      Respiración fatigosa
      Náuseas o vómitos
      Dolor en el abdomen, en la parte de arriba de la espalda, en el cuello, en la quijada o uno o ambos hombros o brazos
      Mareo
      Pulso rápido o irregular
    Si además de tener el cuello tieso, tiene dolor de cabeza y fiebre. Vea “Encefalitis y meningitis”.
    Si usted tiene dolor intenso en el cuello después de una lesión o una caída. Vea “Lesiones de la médula espinal”.
    Si a usted le da una nueva debilidad o un entumecimiento constante en los brazos o en las piernas.
    Si el dolor se extiende por un brazo, o si usted tiene entumecimiento u hormigueo en las manos.
    Si una lesión o un golpe en el cuello le está causando nuevo dolor.
    Si usted no puede controlar el dolor con el tratamiento en casa.
    Si, a pesar del tratamiento en casa, usted no se ha mejorado después de 2 semanas.
Créditos
Autor(a)Katy E. Magee, MA
Revisor(a) médico(a) principalPatrice Burgess, MD
- Medicina Familiar
Revisor(a) médico(a) principalRobert B. Keller, MD
- Ortopedia
Revisor(a) médico(a) especialistaRobert B. Keller, MD
- Ortopedia
Última revisiónMay 1, 2006

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