Por
Katy E. Magee, MA Contenidos del tema
IntroducciónLas infecciones del oído pueden aparecer en el oído medio o en el
conducto externo del oído. Para información sobre las infecciones del conducto
externo del oído, vea "Infecciones del conducto externo del
oído". 
Dibujos, copyright 2003, Nucleus Communications, Inc.
Reservados todos los derechos. http://www.nucleusinc.com Las infecciones del oído medio (otitis media) muchas veces aparecen
con el catarro. El catarro puede hacer que se hinche y se cierre la trompa de
Eustaquio, que es el conducto que conecta el oído medio con la garganta. Cuando
la trompa de Eustaquio se cierra, se acumula líquido en el oído medio. Los
virus o las bacterias se multiplican en el líquido y así se produce la
infección del oído medio. El líquido infectado, atrapado en el oído medio, hace presión sobre
la membrana del tímpano. En algunos casos, la presión puede seguir aumentando
hasta que la membrana revienta. Si la membrana revienta una sola
vez, eso generalmente no es grave y raras veces afecta la audición. Sin
embargo, si el problema se repite varias veces, sí puede causar sordera parcial
(vea la sección sobre “Infecciones del oído recurrentes y derrame persistente”
en este tema). Algunos de los síntomas de las infecciones del oído medio son:
dolor de oído, mareo, zumbido o sensación de presión en el oído, sordera
parcial, fiebre, dolor de cabeza y escurrimiento de la nariz. Si un niño aún no
puede hablar, es posible que se jale la oreja que le duele. Si sale del oído un
líquido sangriento o como pus, es posible que la membrana del tímpano se haya
reventado. De ser así, el dolor generalmente se calmará. Cuando una persona tiene acumulación de líquido en el oído medio,
se habla de otitis media con derrame. El derrame generalmente
ocurre después de que la infección del oído medio se ha curado. Quizás la
persona no tenga síntomas, o tal vez tenga un poco de molestia y sordera
parcial; puede que los sonidos le parezcan amortiguados. El derrame que ocurre
después de una infección del oído medio no debe ser causa de inquietud.
Probablemente no será necesario tratarlo a menos que dure más de 3 meses y
afecte la audición de una forma considerable. Infecciones del oído recurrentes y derrame persistenteSi su niño tiene por lo menos 3 infecciones del oído en un plazo
de 6 meses, o 4 infecciones en 1 año, hable con su pediatra o su médico de
cabecera acerca del tratamiento preventivo con antibióticos. El tratamiento
consiste en dar a diario una dosis baja de antibióticos durante la temporada en
que su niño padece más infecciones del oído. Sin embargo, existe un aumento en el debate entre los
profesionales de la salud en cuanto a la eficacia de los antibióticos para
prevenir infecciones del oído. Además, se teme que el uso rutinario de
antibióticos pueda hacer que las bacterias cambien, de modo tal que los
antibióticos comunes no puedan matarlas. Como resultado, para tratar las
infecciones recurrentes se recomienda el uso de tubos para el oído (tubos de
timpanostomía) en lugar de antibióticos. En algunos niños, el líquido permanece en el oído medio por más
de 3 meses después de que la infección se ha curado. Si eso le sucede a su
niño, deberá someterlo a una prueba de audición, puesto que el derrame duradero
puede producir pérdida de la audición o retrasos en el desarrollo del habla. Si
no hay pérdida de la audición, puede optar por hacer un tratamiento en casa
durante otros 3 meses. Si el líquido no desaparece después de esos 3 meses, tal
vez su médico le recomiende los tubos para el oído. Si las pruebas de audición
indican que su hijo ha experimentado cierta pérdida, tal vez su médico le
recomiende tubos para el oído o antibióticos. La decisión de tratar (o no tratar) las infecciones del oído
recurrentes es una decisión individual. Hable con su médico sobre los riesgos y
los beneficios a largo plazo de todos los tratamientos disponibles. Prevención• | Amamante a su bebé. Los bebés alimentados con leche de pecho
sufren menos infecciones del oído. Si usa biberón, sostenga al bebé derechito
para evitar que la leche le entre en las trompas de Eustaquio. No permita que
el bebé se quede dormido con el biberón en la boca (sin embargo, no importa si
el bebé se queda dormido cuando está prendido del pecho de la
madre). |
• | No exponga a los niños al humo del cigarro. Los niños que
se exponen al humo del cigarro regularmente tienen infecciones del oído más
frecuentes. |
• | Si es posible, reduzca el contacto entre su niño y
otros niños que tengan catarro. |
• | No deje que su niño use chupón
después de los 6 meses de edad. Los bebés que siguen usando chupón después de
los 12 meses corren un mayor peligro de padecer infecciones del
oído. |
• | Lávese las manos con frecuencia, en especial si tiene un
resfrío u otra infección en las vías respiratorias
superiores. |
• | Asegúrese de que las vacunas de su niño estén al
día. |
Tratamiento en casa• | Para calmar el dolor, aplique calor al oído. Use una toallita
remojada en agua caliente o un cojín eléctrico a una temperatura baja. No use
el cojín eléctrico para los bebés o los niños. No lo use tampoco en la cama;
podría quedarse dormido y quemarse. |
• | El acetaminofeno, la aspirina y
el ibuprofeno ayudan a calmar el dolor de oído. No dé aspirina a nadie menor de
20 años, porque la aspirina está relacionada con el síndrome de Reye (vea
"Síndrome de Reye"). |
• | Tome más líquidos
transparentes (como agua, caldo, té o jugo de manzana). |
• | Si se
marea, vea "Mareo y vértigo". |
• | Si la infección del oído
hizo que la membrana del tímpano se reventara, evite que le entre agua en el
oído hasta que la membrana sane (como 3 ó 4 semanas). |
Cuándo llamar a un profesional de salud• | Si el dolor de oído es intenso o aumenta a pesar del
tratamiento en casa. |
• | Si el dolor de oído aparece con otras señas de
una enfermedad grave, como dolor de cabeza con nuca muy tiesa, fiebre,
irritabilidad o confusión. (Vea “Encefalitis y
meningitis”.) |
• | Si su bebé se jala o se talla la oreja y
parece tener dolor (grita o llora). |
• | Si su niño tiene una fiebre de
más de 102 grados, junto con otras señas de infección del oído. |
• | Si
un bebé menor de 3 meses tiene fiebre de 100.4 grados o más. |
• | Si
usted sospecha que la membrana del tímpano se ha reventado o si sale líquido
del oído que parece pus o que tiene sangre. |
• | Si los síntomas no
mejoran después de 48 horas de empezar a tomar un antibiótico. |
• | Si
un niño que tiene tubos en los oídos padece dolor de oído o si le sale líquido
del oído. |
• | Si el dolor de oído leve dura más de 3 ó 4
días. |
• | Si hay enrojecimiento o hinchazón alrededor o detrás de la
oreja. |
• | Si no puede mover sus músculos faciales normalmente. |
Créditos| Autor(a) | Katy E. Magee, MA | | Revisor(a) médico(a) principal | Patrice Burgess, MD - Medicina Familiar | | Revisor(a) médico(a) principal | Charles M. Myer, III, MD - Otolaringología Pediátrica | | Revisor(a) médico(a) especialista | Charles M. Myer, III, MD - Otolaringología Pediátrica | | Última revisión | May 1, 2006 |
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