Por
Katy E. Magee, MA Contenidos del tema
La medicina está haciendo descubrimientos admirables sobre la
relación que existe entre el estado de ánimo y la salud física y mental. Los
investigadores han descubierto que una de las funciones del cerebro es producir
sustancias que pueden mejorar la salud. El cerebro puede producir diferentes
sustancias para diferentes propósitos, como para calmar el dolor, para
fortalecer el sistema inmunitario y para combatir las infecciones, los virus e
incluso el cáncer. El cerebro puede mezclar ésas y otras sustancias para crear
una gran variedad de recetas individuales para cualquier padecimiento que uno
tenga. La producción de sustancias en el cerebro depende en parte de los
pensamientos, los sentimientos y las esperanzas. Si usted tiene una actitud
negativa hacia una enfermedad (o hacia la vida en general), y no tiene
esperanzas de mejorarse, es posible que el cerebro no produzca una cantidad
suficiente de las sustancias que el cuerpo necesita para recuperarse. Por otro
lado, si tiene esperanzas y una actitud más positiva, es probable que el
cerebro sí las produzca. La salud física también afecta la capacidad del cerebro de producir
sustancias que afectan la salud mental. Una enfermedad o una lesión que causa
problemas físicos a largo plazo puede también causar un desequilibrio entre las
sustancias químicas del cerebro. El desequilibrio puede causar depresión y
otros problemas de salud mental. La actitud positivaLas personas que tienen una actitud positiva generalmente
disfrutan más la vida, ¿pero son más sanas? Muchas veces así es. El optimismo
es un recurso para la recuperación. Cuando las personas optimistas tratan de
mejorar los resultados del tratamiento médico, la probabilidad de que venzan el
dolor y los problemas es mayor que para otras personas. Por ejemplo, después de
una derivación coronaria, los pacientes optimistas generalmente se recuperan
más rápidamente y sufren menos complicaciones que los pacientes que tienen
menos esperanzas. El cuerpo responde a los pensamientos, a los sentimientos y a las
acciones. Además de conservarse en buena forma, de comer bien y de controlar el
estrés, puede usar las 3 siguientes estrategias para mantenerse sano: 1. Sea optimista y tenga muchas esperanzas de que sanará o
de que se conservará sano. Las expectativas mentales y emocionales pueden afectar los
resultados médicos. La eficacia de cualquier tratamiento médico depende en
parte de lo que uno espera de él. El “efecto del placebo” comprueba eso. El
placebo es un medicamento o tratamiento que no proporciona beneficios médicos
excepto porque el paciente cree que lo ayudará. Muchos pacientes que reciben
placebo comunican un alivio de su problema médico a pesar de que no recibieron
ningún medicamento real. Usted podría mejorar su salud cambiando su actitud negativa a una
actitud más positiva. Pruebe lo siguiente: • | Deje de decirse cosas negativas mentalmente. Dígase cosas
positivas para promover su recuperación. |
• | Dígase cosas positivas
acerca de sí mismo. Por ejemplo, podría decirse “Soy una persona muy capaz” o
“Tengo coyunturas fuertes y flexibles”. |
• | Imagínese a sí mismo
aliviándose y ya sano. Cree imágenes mentales que apoyen lo que usted se diga a
sí mismo. |
• | No se sienta culpable. No sirve de nada sentirse culpable
por los problemas de salud. Es cierto que hay muchas cosas que uno puede hacer
para correr un menor riesgo de enfermarse y para aumentar la probabilidad de
recuperarse. No obstante, algunas enfermedades aparecerán y persistirán sin
importar lo que uno haga. Algunas cosas son inevitables. Haga todo lo que
pueda. |
2. Cultive el buen sentido del humor, las amistades y el
amor. Los sentimientos positivos promueven la salud. Por suerte, casi
todo lo que a uno le ayuda a valorarse también le ayuda a mantenerse
sano. • | Ríase. El buen humor hace que la vida sea más sana y
agradable. La risa aumenta la habilidad creadora, disminuye el dolor y acelera
la recuperación. Junte una colección de chistes, caricaturas, fotografías y
vídeos graciosos. Guarde la colección en su botiquín de primeros auxilios y
añádale nuevas cosas de vez en cuando. |
• | Comuníquese y reúnase con
sus amigos. Las amistades son esenciales para la buena salud. Las relaciones
estrechas con otras personas le ayudarán a recuperarse más rápidamente de las
enfermedades. También disminuirán el peligro de que le den enfermedades tan
diversas como la artritis y la depresión. |
• | Trabaje como voluntario.
Las personas que dan de su tiempo sin cobrar por él, viven más tiempo y
disfrutan más la vida. Ayudando a los demás nos ayudamos a nosotros
mismos. |
• | Cuide a sus plantas y a sus animales. Las plantas y los
animales pueden ser muy provechosos para la salud. Cuando uno acaricia a un
animal, la presión de la sangre disminuye y el corazón late más lentamente.
Además, los animales y las plantas nos hacen sentir que alguien nos
necesita. |
3. Recurra a un ser más poderoso. Si cree en un ser más poderoso, pídale que le ayude a sanar y a
conservarse sano. La fe, las oraciones y las creencias pueden jugar un papel
importante en la recuperación. Vea “Remedios espirituales” en "Medicina
complementaria". El sentido de su bienestar espiritual puede ayudarle a vencer
problemas personales y a aceptar las cosas que no pueda cambiar. Si le viene
bien, use imágenes espirituales cuando piense y hable consigo mismo acerca de
su vida y su salud. Créditos| Autor(a) | Katy E. Magee, MA | | Revisor(a) médico(a) principal | Patrice Burgess, MD - Medicina Familiar | | Revisor(a) médico(a) principal | Lisa S. Weinstock, MD - Psychiatry | | Revisor(a) médico(a) especialista | Lisa Cooper, MD, MPH - Medicina Interna | | Última revisión | May 1, 2006 |
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