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Medicina complementaria




Por Katy E. Magee, MA

Contenidos del tema
Introducción
Riesgos y beneficios de la medicina complementaria
El fraude y la charlatanería
Cómo escoger la terapia más adecuada
Acupuntura
Tratamiento quiropráctico
Remedios espirituales
Remedios herbarios
Homeopatía
Masaje
Naturopatía
Yoga
Créditos

Introducción

El término “medicina complementaria” se refiere de una forma general a cualquier método médico que no forma parte de los métodos médicos convencionales de cierta sociedad o de cierta cultura. Lo que se considera “complementario” o “alternativo” es diferente en cada cultura. En los Estados Unidos, muchas personas usan terapias complementarias (como la acupuntura o los remedios herbarios) junto con los tratamientos convencionales (como medicamentos u operaciones) para controlar el dolor y el estrés y para acelerar la recuperación.

Hoy en día, los tratamientos complementarios están ganando mayor aceptación. Sin embargo, no son la mejor opción en todas las situaciones y para toda la gente. Como con cualquier otro tratamiento, la decisión de usar algún tipo de medicina complementaria sólo debe tomarse después de considerarse muy bien. Hay que obtener tanta información confiable como sea posible, entender los riesgos y los beneficios y pensar en las necesidades y las preferencias personales. Para mayor información, vea “Cómo tomar decisiones sensatas en lo referente a la salud”.

Si está pensando en probar alguna terapia complementaria, he aquí algunas cosas importantes que debe considerar:

    Piense en lo que desea obtener de la medicina complementaria. ¿Desea mayor comodidad y una mejor calidad de vida? ¿O está buscando una cura para su enfermedad? Si lo que busca es una cura, la medicina complementaria podría decepcionarlo y, en raros casos, resultar perjudicial para su salud. Comente sus expectativas con su médico y asegúrese de que sean realistas.
    ¿Piensa que la medicina complementaria podría ofrecerle algo especial o ha decidido optar por un tratamiento complementario porque está harto de la medicina convencional? Es importante que reconozca los aspectos positivos y las limitaciones tanto de la medicina convencional como de la medicina complementaria.
    ¿Cuánta preparación y experiencia tiene el profesional de salud? Llame a los organismos locales y estatales que autorizan la práctica de la medicina y a los departamentos de asuntos del consumidor para averiguar si el profesional tiene una licencia y una buena reputación. Hable con personas que lo conozcan y que tengan experiencia con él. Vaya a verlo y hágale preguntas acerca de su educación, su capacitación, sus licencias, su acreditación y su seguro.
    ¿Qué indican las evidencias? ¿Se han hecho estudios sobre esta terapia? ¿Se trata de estudios confiables? ¿Se aplican a su caso?

Es posible que su médico de cabecera pueda ayudarle a tomar decisiones bien fundamentadas en cuanto a la medicina complementaria. Algunas personas creen que su médico no quiere que ellas prueben tratamientos complementarios. Sin embargo, cada día más médicos se están dando cuenta de que, unidas a la medicina convencional, las terapias complementarias pueden mejorar la salud y ayudar a la gente a sentirse mejor. Tal vez su médico pueda recomendarle profesionales en medicina complementaria que sean competentes.

Avísele a su médico si decide probar algún tipo de medicina complementaria. Aunque tal vez a su médico le inquiete su decisión, para su seguridad es importante que él o ella sepa lo que usted está haciendo. Como mínimo, el tratamiento complementario no debe presentar ningún peligro. En el mejor de los casos, sus efectos deben unirse a los de su tratamiento médico convencional.

Riesgos y beneficios de la medicina complementaria

Todos los tratamientos, sean convencionales o complementarios, tienen riesgos y beneficios. En general, los siguientes son los riesgos y los beneficios de las terapias complementarias:

Riesgos

Pasar por alto los tratamientos convencionales eficaces: Tal vez el mayor peligro de usar una terapia complementaria sea la posibilidad de pasar por alto un tratamiento convencional eficaz o de no obtener un diagnóstico correcto. Algunos de los profesionales que ofrecen terapias complementarias no remiten a la gente a los médicos convencionales, aunque haya la posibilidad de que la medicina convencional pueda ayudar al paciente. Además, algunas de las personas que optan por tratamientos complementarios se rehúsan a usar tratamientos convencionales, sin importar cuál sea el problema. Eso puede ser peligroso. Lo mejor es obtener tanta información como sea posible y luego tomar decisiones bien fundamentadas. No hay ninguna razón de no elegir tanto métodos convencionales como complementarios para tratar cualquier problema médico en particular.

Posibles peligros: Dado que muchas terapias complementarias no se han investigado a fondo y la fabricación de medicamentos complementarios no se controla estrictamente, puede exponerse a efectos secundarios desconocidos o interacciones peligrosas. El bajo nivel de control sobre los productos o sobre los médicos también puede exponerlo a riesgos adicionales para su salud, en especial si padece otros trastornos médicos.

Muchas opciones y evidencia inadecuada: Hay muchos tratamientos complementarios diferentes y variada información sobre ellos. Algunos datos son confiables. Se han estudiado relativamente pocos tratamientos complementarios en cuanto a su seguridad y eficacia, usando los métodos científicos tradicionales. A diferencia de los medicamentos convencionales, los medicamentos a base de hierbas y los suplementos nutricionales son regulados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) como suplementos dietarios y no como fármacos. Hay muy poca información confiable disponible, por lo tanto, resulta difícil tomar una decisión bien fundada.

Costo: Muchas de las compañías de seguros médicos aún no cubren los costos de las terapias complementarias. Al igual que en el caso de los tratamientos convencionales, usted necesita decidir si una terapia complementaria le está ayudando. Además, necesita decidir si la terapia vale la pena en vista del tiempo y del dinero que necesita invertir en ella.

Beneficios

Enfoque integral: Las consultas con un médico convencional generalmente duran como 10 ó 15 minutos. En cambio, los profesionales que ofrecen tratamientos complementarios muchas veces pasarán 1 hora o más con el paciente para informarse acerca de sus hábitos y sus antecedentes. Probablemente le harán preguntas acerca de su familia, sus amistades, su dieta, sus actividades y su trabajo. Muchos problemas de salud, y sobre todo los que son crónicos, pueden responder mejor al tratamiento que toma en cuenta a la persona entera, su ambiente y sus hábitos.

Escuchar y tocar en forma activa: Las personas que proporcionan tratamientos complementarios muchas veces han aprendido a escuchar y a tocar a sus pacientes de una forma atenta. A muchas personas les sirve que alguien las escuche y las toque así.

La relación entre la mente y el cuerpo: La ciencia ha demostrado que el estado afectivo de las personas puede influir sobre su salud. Vea “La relación entre la mente y el cuerpo”. Las personas que por lo general se sienten felices suelen ser más sanas que las personas que se consideran infelices. Las personas que viven muy tensas corren un mayor peligro de enfermarse. La medicina convencional no ofrece mucha ayuda para esos tipos de problemas. En cambio, el uso de ciertas técnicas complementarias, como la meditación y el yoga, puede ayudar a la persona a deshacerse de la tensión y a tener una mayor sensación de bienestar. Esas cosas, a su vez, pueden mejorar la salud de la persona.

Mayor capacidad: Muchas personas se sienten más capaces de lidiar con sus problemas si tienen la oportunidad de probar terapias complementarias. Así se sienten más al mando de su cuerpo y de su salud.

El fraude y la charlatanería

Cada año, millones de personas se vuelven víctimas de engaños y de productos que no tienen ningún valor medicinal.

Con frecuencia se anuncian remedios falsos para muchos problemas crónicos y sobre todo para la artritis, el cáncer, la calvicie, la obesidad y la impotencia. Los anuncios van dirigidos a las personas que están dispuestas a probar cualquier cosa. Por desgracia, muchos de los productos causan efectos secundarios dañinos. Es sensato que sospeche de los anuncios que . . .

    consisten en testimonios personales.
    promueven productos con un ingrediente secreto.
    promueven productos que no se han analizado en revistas médicas destacadas.
    prometen beneficios que parecen demasiado buenos para ser ciertos.
    promueven productos que sólo se consiguen por correo.

Sospeche de cualquier profesional que . . .

    receta medicamentos o da inyecciones en cada consulta.
    promete una cura sin riesgos.
    le sugiere algo que le parece inmoral o ilegal.

La mejor forma de protegerse contra el fraude es hacer preguntas y ser observador. Si lo que ve u oye no le agrada, búsquese a otro profesional de salud u obtenga otra opinión.

Cómo escoger la terapia más adecuada

Hay muchos tipos de medicina complementaria. Puede ser difícil escoger entre diferentes tratamientos. Las siguientes secciones describen algunas de las opciones más frecuentes. Léalas para informarse sobre diferentes tratamientos y sobre las formas en que podrían ayudarle.

Para mayor información sobre éstos y otros tratamientos complementarios, consulte los materiales de la biblioteca de su zona, o comuníquese con el National Center for Complementary and Alternative Medicine Clearinghouse (Centro Nacional de Información y Documentación de Medicina Complementaria y Alternativa). La dirección es: NCCAM Clearinghouse, P.O. Box 8218, Silver Spring, MD 20907-8218; y el número telefónico es 1-888-644-6226.

Acupuntura

La acupuntura es una antigua terapia china. Se basa en la teoría de que un cierto tipo de energía fluye por todo el cuerpo. Si algo interrumpe o desequilibra el flujo de la energía, en teoría eso puede causar una enfermedad. Según los acupunturistas tradicionales, la acupuntura destapa las vías por donde fluye la energía y vuelve a balancearla, lo cual restablece la salud. Los investigadores médicos occidentales que han estudiado la acupuntura tienen la teoría de que reduce el dolor actuando sobre los mecanismos biológicos que lo controlan.

La acupuntura china tradicional consiste en insertar agujas muy delgadas en puntos específicos del cuerpo para regular el flujo de energía a lo largo de las vías que existen por todo el cuerpo. En otros tipos de acupuntura se usa calor, presión o una corriente eléctrica débil.

La acupuntura se puede usar para calmar el dolor y tratar ciertos problemas médicos, entre ellos la adicción, el asma, los dolores de cabeza, los cólicos menstruales y los problemas en las articulaciones y los músculos. Se han logrado buenos resultados usando la acupuntura para aliviar dolor de muelas, dolor después de una cirugía y las náuseas y vómitos relacionados con la quimioterapia.

Tratamiento quiropráctico

La quiropráctica es una terapia manual basada en la teoría de que muchos problemas médicos pueden deberse a luxaciones en la columna. La meta principal de la quiropráctica es ayudar al cuerpo a sanar por sí mismo corrigiendo las luxaciones de las articulaciones, en especial de los huesos de la columna.

Los tratamientos quiroprácticos generalmente consisten en jalar, torcer o empujar la columna para ajustar las coyunturas y los huesos de la misma. Algunos quiroprácticos usan calor, estímulos eléctricos u ondas ultrasonoras para relajar los músculos antes de ajustar los huesos y las coyunturas.

Se ha demostrado que la quiropráctica puede ser útil para tratar el dolor en el cuello y en la parte baja de la espalda, al igual que los dolores de cabeza.

Remedios espirituales

Hay diferentes métodos que básicamente consisten en concentrarse en otra persona para promoverle la salud y el bienestar sin llevar a cabo un tratamiento físico. Algunos ejemplos son la imposición de manos, la polarización de energía y el rezo individual o colectivo. Los remedios espirituales se usan extensamente. Algunos están relacionados con una religión establecida, pero otros no. En muchas escuelas de enfermería se les enseña a las estudiantes a tocar a los pacientes de formas terapéuticas. A veces las enfermeras usan esa técnica en situaciones convencionales para ayudar a sus pacientes a estar más cómodos y tranquilos.

Al igual que otros métodos complementarios, los remedios espirituales se basan en la idea de que las personas por naturaleza son sanas. La forma en que las personas viven y piensan puede alterar la energía natural que las mantiene sanas y por eso ellas pueden enfermarse. La meta de los remedios espirituales es dirigir o concentrar energía de tal forma que la persona recupere su equilibrio y su salud naturales. Como parte de algunos remedios espirituales es necesario tocar a la persona directamente, pero para muchos otros, eso no es necesario.

Los efectos de los remedios espirituales casi no se han estudiado. Es muy difícil estudiar ese tipo de terapia usando los métodos científicos tradicionales. Sin embargo, los partidarios de los remedios espirituales los consideran útiles para sanar heridas, curar infecciones y aliviar el dolor. Como mínimo, es posible que los remedios espirituales disminuyan la angustia y el estrés y brinden tranquilidad a una persona enferma.

El único riesgo conocido de usar los remedios espirituales surge cuando las personas pasan por alto los tratamientos médicos eficaces. Estos remedios no son adecuados para problemas que ponen en peligro la vida o como reemplazo de otros tratamientos que sirven para curar una enfermedad. Las oraciones y los remedios espirituales y terapéuticos siempre pueden usarse combinados con tratamientos más convencionales.

Remedios herbarios

Las plantas y otros productos naturales se han usado por miles de años para tratar las enfermedades y para conservar la salud. Son la base de muchos de los medicamentos convencionales. Por ejemplo, por cientos de años, las personas usaron un té hecho con la corteza del sauce para controlar la fiebre. Las compañías farmacéuticas aprendieron a copiar la composición química de la corteza del sauce para producir la aspirina.

Los remedios herbarios pueden lograr muchas de las mismas cosas que los medicamentos convencionales. Pueden evitar enfermedades. Pueden curar infecciones. Pueden bajar la fiebre o ayudar a que las heridas sanen. Pueden calmar el dolor o pueden ayudarle a uno a obrar (defecar) con regularidad. También pueden usarse como tranquilizantes o estimulantes.

Algunos remedios herbarios no producen ningún efecto. Otros incluso pueden ser dañinos. Al igual que los medicamentos convencionales, los remedios herbarios y los complementos naturales pueden causar efectos secundarios y reacciones alérgicas. Además pueden reaccionar con otros medicamentos que uno esté tomando.

Se han hecho miles de investigaciones sobre los efectos de los remedios a base de hierbas. La mayoría de las investigaciones se llevaron a cabo en Europa y Asia, en donde la medicina herbaria se practica ampliamente. En Estados Unidos, recién se está comenzando a analizar esas investigaciones y se han iniciado muchos estudios nuevos.

Cuando vaya a comprar complementos herbarios, busque los símbolos USP (United States Pharmacopeia) o NF (National Formulary). Esos símbolos indican que el producto se adhiere a las normas establecidas por la USP para la fabricación y la seguridad de los complementos herbarios. El símbolo USP además indica que la USP respalda ese producto, siempre y cuando se use de la manera indicada.

Si usa complementos naturales o herbarios, asegúrese de decírselo a su médico. Las mujeres que están embarazadas o que están dando pecho y las personas que tienen problemas médicos graves no deben usar ningún medicamento herbario o complemento natural sin antes consultar a su médico.

Homeopatía

Al igual que otros tratamientos complementarios, la homeopatía se basa en la idea de que el cuerpo tiene la capacidad para curarse a sí mismo. A veces, el cuerpo necesita recibir un estímulo para que se inicie el proceso de curación. La homeopatía consiste en seleccionar un tratamiento que pueda causar problemas de salud parecidos a los que uno tenga. El tratamiento se da en cantidades tan pequeñas que, en teoría, no causa el problema pero estimula al cuerpo para que se encargue de él.

La homeopatía se ha usado para tratar alergias, dermatitis atópica o eccema, artritis reumatoide, síndrome del intestino irritable y otros trastornos crónicos. No es un tratamiento adecuado para las enfermedades graves y las emergencias.

La homeopatía se usa extensamente en Inglaterra y en otros países de Europa. Nadie entiende realmente cómo funciona.

Masaje

La terapia del masaje se basa en la idea de que la manipulación y el contacto físico promueven la curación. Hay muchos tipos diferentes de masajes. Algunos son muy suaves, mientras que otros son muy intensos y activos. Algunos métodos se basan en las mismas ideas que la acupuntura: el masajista presiona o frota aquellos puntos del cuerpo donde la energía está bloqueada.

Este tipo de terapia se ha estudiado—y se sigue estudiando—extensamente. Muchas investigaciones han demostrado que el masaje disminuye el estrés y ayuda a controlar el dolor. Los problemas médicos que se deben al estrés o que empeoran a causa de él (como la depresión y la enfermedad inflamatoria intestinal) también pueden mejorar por medio del masaje.

Actualmente, el objetivo principal de las investigaciones es entender los efectos del masaje sobre enfermedades y problemas tales como el asma, la diabetes, los trastornos de la piel, la presión alta, los problemas de conducta, los trastornos de la alimentación y la fibromialgia.

Naturopatía

La naturopatía une métodos de la medicina convencional y de la medicina complementaria. Las escuelas de naturopatía dan clases de anatomía, biología celular, farmacología y otras ciencias que se estudian en las facultades de medicina convencionales. También dan clases sobre la medicina herbaria, la acupuntura y las terapias manuales. El objetivo de la naturopatía es ayudarle a recuperar y conservar la salud, pues se considera que ése es el estado natural del cuerpo.

La naturopatía se usa para promover la salud, evitar enfermedades y tratar todo tipo de problemas médicos. La mayoría de los naturópatas pueden tratar los dolores de oído, las alergias y otros problemas frecuentes. Un naturópata bien capacitado enviará a sus pacientes a ver a otros profesionales de salud cuando eso sea lo más apropiado.

El uso del ayuno y la postura de la naturopatía hacia las vacunas son 2 de los aspectos más inquietantes de ese tipo de medicina complementaria.

El ayuno somete al cuerpo a un esfuerzo adicional y puede ser peligroso, sobre todo si uno tiene una enfermedad como diabetes. Hable con su médico convencional antes de que decida ayunar. Si se pone en ayunas y empieza a sentirse mal, rompa el ayuno con pequeñas cantidades de jugo o de fruta y luego vuelva a su dieta acostumbrada.

Algunos naturópatas consideran que las vacunas no son necesarias. Esta filosofía es muy controvertida. Antes de que existieran las vacunas, las enfermedades infantiles causaban muchas muertes y problemas de salud crónicos. Hable con su medico convencional o visite el sitio web de Centros para el control y prevención de enfermedades (www.cdc.gov) antes de tomar una decisión respecto de las vacunas.

Yoga

El yoga es un programa de meditación y de ejercicios para mejorar la flexibilidad y la respiración, para disminuir el estrés y para conservar la salud. Se ha practicado en la India por cientos de años y se basa en el principio de la unidad entre la mente y el cuerpo.

Dos componentes básicos del yoga son la buena postura y la respiración completa. Hay mcuhos ejercicios o posiciones de yoga diferentes, llamados posturas. Según el ejercicio la persona puede estar parada, acostada o sentada en una silla y en otros ejercicios la persona se encuentra parada de cabeza. Mientras practica una postura, que sirve para estirar el cuerpo, una persona hace ejercicios de respiración para ayudar a relajar los músculos, mantener la postura y concentrar la mente.

La mayoría de las personas que prueban el yoga descubren que mejora la flexibilidad y disminuye la tensión nerviosa. Varias investigaciones han demostrado que el yoga baja la presión de la sangre y aumenta la sensación de bienestar de la persona. Las investigaciones también han demostrado que el yoga puede ayudar a las personas que tienen asma a aprender a respirar mejor. Para las personas que tienen problemas crónicos como jaquecas o migrañas, enfermedades del corazón, artritis o cáncer, puede ser provechoso unir el yoga a los tratamientos médicos convencionales.

Para obtener más información acerca de estos y otros tratamientos complementarios, investigue con su biblioteca local o con el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa (NCCAM) en el Instituto Nacional de Salud (NCCAM Clearinghouse, P.O. Box 8218, Silver Spring, MD 20907-8218, 1-888-644-6226). Visite el sitio web de NCCAM: nccam.nih.gov.

Créditos
Autor(a)Katy E. Magee, MA
Revisor(a) médico(a) principalPatrice Burgess, MD
- Medicina Familiar
Revisor(a) médico(a) principalMarc S. Micozzi, MD, PhD
- Medecina Alternativa y Complementaria
Revisor(a) médico(a) especialistaMarc S. Micozzi, MD, PhD
- Medecina Alternativa y Complementaria
Última revisiónMay 1, 2006

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