Por
Katy E. Magee, MA Contenidos del tema
IntroducciónEl estrés es la forma en que uno reacciona con el cuerpo, la mente
y los sentimientos a diferentes condiciones, cambios y retos en la vida. El estrés es una parte integral de los acontecimientos frecuentes
de la vida, desde los más importantes hasta los más insignificantes. Se
presenta con las molestias de todos los días al igual que con las crisis y los
acontecimientos que cambian la existencia. A menos que pueda deshacerse
regularmente de la tensión producida por el estrés, podría correr un mayor
peligro de que le den enfermedades físicas y mentales. Forma en que el estrés afecta al cuerpoA la primera señal de alerta, ciertos procesos en el cuerpo
producen automáticamente las siguientes reacciones físicas al estrés: • | El corazón late más rápidamente para enviar más sangre a los
músculos y al cerebro. |
• | La presión de la sangre
aumenta. |
• | Uno empieza a respirar más rápidamente. |
• | La
digestión se vuelve más lenta. |
• | Uno empieza a sudar
más. |
• | Las pupilas (niñas de los ojos) se dilatan. |
• | Uno
siente una corriente de fuerza. |
El cuerpo está tenso, alerta y listo para actuar. Después de la
reacción natural de alerta a una amenaza, el cuerpo permanece en ese mismo
estado hasta que siente que el peligro ha desaparecido. Entonces el cerebro le
indica al cuerpo que todo está bien, y el cuerpo deja de reaccionar al peligro
y poco a poco regresa a su estado normal. Los problemas con el estrés tienen lugar cuando el cerebro no manda
la señal de que todo está bien. Si el estado de alerta dura demasiado tiempo,
uno empieza a sufrir las consecuencias del estrés crónico. Puede ser difícil
percibir la relación entre el estrés y los problemas de salud físicos porque
los efectos de un estrés continuado aparecen lentamente y de manera sutil. Sin
embargo, los expertos en todas las ramas de la medicina están descubriendo una
relación entre el estrés, las enfermedades y la mala salud. Al cambiar la forma
en que usted responde a situaciones de tensión y buscar otras maneras de
aliviar la tensión causada por el estrés, puede disminuir el riesgo de tener
problemas de salud relacionados con él. Cómo aumentar la resistencia al estrésAlgunas personas parecen ser más resistentes al estrés y las
investigaciones han demostrado que esas personas corren menos peligro de
enfermarse. Los investigadores han identificado 5 factores de la personalidad
que sobresalen en esas personas: • | Ellas tienen un compromiso firme consigo
mismas, con su trabajo, su familia y sus principios
morales. |
• | Sienten que están al mando de sus
vidas. |
• | Perciben los cambios en la vida como un reto y no como una
amenaza. |
• | Participan en actividades que promueven la creatividad y
la individualidad. |
• | Tienen una fuerte red de apoyo y amistades
estrechas. |
Nunca es demasiado tarde para volverse más resistente al estrés. El
primer paso para lograrlo es tener fe en uno mismo (recuerde, ¡sea optimista!).
Concéntrese en un solo aspecto difícil de su vida a la vez. Comprométase a
mejorar las cosas por su propio bien y el bien de las personas a su alrededor.
Identifique cuáles cosas puede dominar y cuáles no. Acepte que sucederán
cambios y sepa que podrá contender con ellos. Acuda a su red de apoyo para
obtener la ayuda que necesite. Podría ser que quiera que alguien cuide a sus
niños unas cuantas horas para que usted pueda hacer sus mandados o simplemente
que alguien escuche sus planes. A medida que empiece a dominar un aspecto
difícil de su vida, descubrirá que tiene más tiempo y energía para contender
con otros retos. Cómo reconocer el estrésEl estrés produce síntomas muy típicos. Es posible que le dé dolor
de cabeza, que el cuello se le ponga tieso o que tenga molestias en la espalda.
Tal vez comience a respirar rápidamente, le suden las palmas de las manos o le
dé malestar del estómago. Quizás se ponga irritable y le molesten hasta las
interrupciones más pequeñas. Es posible que se enoje con más frecuencia y que
le grite a su familia sin ninguna razón. Puede que el corazón le lata más
rápidamente y que se sienta nervioso o muy cansado todo el tiempo. Quizás tenga
dificultades para concentrarse. Cuando tenga esos síntomas, reconozca que son señas de la tensión
nerviosa y encuentre formas de contender con ellos. Con tan solo entender por
qué se siente de esa forma podría estar dando el primer paso para encargarse
del problema. Lo que más afecta a su salud no es el estrés en sí, sino su
actitud hacia el estrés. Cómo controlar los síntomas del estrésAlgunas personas tratan de deshacerse de los síntomas del estrés
fumando, bebiendo alcohol, comiendo demasiado, usando drogas o simplemente
“encerrándose en sí mismas”. Otras personas se vuelven violentas o maltratan a
los demás. Ésas no son formas sanas de contender con el estrés y pueden tener
efectos dañinos. Si aprende a lidiar con el estrés de otras formas, podrá
evitar problemas que podrían afectarlo y afectar a otras personas. Además podrá
mejorar su calidad de vida en general. • | Exprésese. El estrés y la tensión afectan a las
emociones. Si expresa sus emociones, es posible que pueda entenderlas mejor y
que pueda lidiar mejor con ellas. Una buena forma de disminuir la tensión y el
estrés es hablando sobre los problemas con una buena amistad o con su pareja. A
veces, otra forma útil de deshacerse de la tensión es expresándose a través de
la escritura, los trabajos manuales o el arte. |
• | Llore.
El llanto puede aliviar la tensión. Es parte del proceso de la curación
afectiva. |
• | Muévase. El tener actividad física con
regularidad puede ser la mejor forma de lidiar con el estrés. Si da caminatas
vigorosas, aprovechará el pulso rápido y la tensión en los músculos causados
por el estrés. Además podrá descargar la energía que tenga atrapada. Después de
una caminata larga, el nivel de estrés generalmente es más bajo y más fácil de
controlar. |
• | Cuide bien de sí mismo física y
mentalmente. Duerma lo suficiente, coma una dieta nutritiva y tómese
tiempo para hacer las cosas que verdaderamente le agradan. Todo eso puede
ayudarle a disminuir el estrés y a sentir que lleva una vida bien
equilibrada. |
Técnicas de relajaciónEl uso regular de técnicas de relajación puede ser provechoso, sin
importar qué otras cosas uno haga para controlar el estrés. Las siguientes 3 técnicas de relajación y meditación son de las más
sencillas y eficaces que hay. Deben hacerse durante 20 minutos, 1 ó 2 veces al
día. Escoja un lugar y un momento en que nada vaya a distraerlo y nadie vaya a
molestarlo. Una vez que haya acostumbrado a su cuerpo y a su mente a relajarse,
podrá alcanzar el mismo estado de tranquilidad en cualquier momento que
quiera. Respiración en ondasLa forma en que uno respira afecta a todo el cuerpo. Una buena
forma de disminuir la tensión y de sentirse relajado es respirando plena y
profundamente. El propósito de la respiración en ondas es acostumbrarse a usar
los pulmones plenamente y estar consciente del ritmo de la respiración. Esta
técnica puede hacerse en cualquier posición, pero para aprender a usarla es
mejor acostarse boca arriba con las piernas dobladas. • | Ponga la mano izquierda sobre el abdomen y
la mano derecha sobre el pecho. Fíjese cómo se mueven sus manos a medida que
usted toma y suelta aire. |
• | Ensaye a llenar la parte inferior de los
pulmones al respirar, de modo que la mano izquierda suba cuando usted tome aire
y la mano derecha no se mueva. Siempre tome aire por la nariz y suéltelo por la
boca. |
• | Una vez que haya llenado y vaciado la parte inferior de los
pulmones de 8 a 10 veces, añada el segundo paso: primero llene la parte
inferior de los pulmones, como antes, y luego siga tomando aire para llenar el
resto de los pulmones. Al hacerlo, la mano derecha subirá y la mano izquierda
bajará un poco, a medida que el abdomen también baje. |
• | A medida que
suelte aire por la boca, dé como un silbido muy suave al mismo tiempo que la
mano izquierda vaya bajando y luego la derecha. Cuando suelte el aire, sienta
cómo la tensión se va yendo del cuerpo, a medida que usted se relaja más y
más. |
• | Ensaye a tomar y soltar aire de esta forma durante un plazo de
3 a 5 minutos. Fíjese que el movimiento del abdomen y del pecho es como el
movimiento de ondas que suben y bajan rítmicamente. |
Ensaye esta técnica todos los días durante varias semanas hasta
que pueda hacerla casi en cualquier lugar. Así tendrá algo que le ayudará a
relajarse en cualquier momento que lo necesite. PRECAUCIÓN: Algunas personas se marean las primeras veces que
prueban esta técnica. Si se marea o empieza a sentirse mal por tomar demasiado
aire, respire más despacio. Levántese lentamente. Relajación progresiva de los músculosEl cuerpo responde a los pensamientos o a las situaciones
angustiantes haciendo que los músculos se pongan tensos. Eso a su vez puede
causar molestias o dolor. La relajación profunda de los músculos reduce la
tensión y también la angustia general. La relajación progresiva de los músculos
es eficaz para combatir los problemas de salud relacionados con el estrés y
muchas veces le ayuda a la gente a dormirse. Los grupos musculares y el procedimientoUsted puede usar una cinta grabada que enumere cada grupo de
músculos o puede simplemente apretar y relajar cada grupo muscular usted mismo.
Escoja un sitio donde pueda acostarse boca arriba y donde tenga suficiente
espacio para estirarse, como un piso alfombrado. Apriete cada grupo de músculos
(con fuerza pero sin causarse calambres) durante un plazo de 4 a 10 segundos.
Luego tome 10 ó 20 segundos para “soltar” los músculos y relajarse. A lo largo
de la sesión, revise varias veces cada grupo de músculos que ya haya apretado y
relajado y relaje cada uno un poco más cada vez. Manos: Apriételas. Muñecas y antebrazos: Extienda las muñecas y los
antebrazos y luego doble las muñecas hacia atrás. Bíceps y parte de arriba de los brazos: Haga puños
con las manos, doble los codos y apriete los bíceps. Hombros: Encójalos. (Revise si los brazos y los
hombros están relajados.) Frente: Arrúguela mucho. Alrededor de los ojos y el puente de la nariz:
Cierre los ojos lo más fuerte que pueda. (Si usa lentes de contacto, quíteselos
antes de comenzar el ejercicio.) Mejillas y quijada: Sonría de oreja a
oreja. Alrededor de la boca: Apriete los labios con
fuerza. (Revise si la cara está relajada.) Nuca: Empuje la parte trasera de la cabeza contra
el suelo. Parte delantera del cuello: Baje la barbilla hasta
tocar el pecho. (Revise si la zona de la cabeza y del cuello está
relajada.) Pecho: Tome aire profundamente, detenga la
respiración y después suelte el aire. Espalda: Arquee la espalda de modo que la levante
del piso. Vientre: Métalo y apriételo. (Revise si la zona
del pecho y del vientre está relajada.) Caderas y nalgas: Apriete las nalgas con
fuerza. Muslos: Apriételos. Parte de abajo de las piernas: Doble la punta de
los pies hacia la cara, como si estuviera tratando de levantar los dedos para
tocarse la cabeza. Luego doble la punta de los pies en dirección contraria al
mismo tiempo que enrosca los dedos. (Revise si la zona de la cintura para abajo
está relajada.) Cuando termine, cuente del 5 al 1 para volver a su estado
normal de atención. La relajaciónLa relajación es justamente lo opuesto a la tensión. La
relajación hace que el pulso y la respiración se vuelvan más lentos, hace que
baje la presión de la sangre y ayuda a los músculos a aflojarse. Técnica (tomada del Dr. Herbert Benson y
adaptada) • | Acuéstese en un lugar donde pueda estirarse
cómodamente. Cierre los ojos. |
• | Comience la relajación progresiva de
los músculos (vea más arriba). |
• | Preste atención a la respiración.
Cada vez que suelte el aire, diga la palabra “paz” mentalmente o en voz alta (o
cualquier otra palabra o frase). Concéntrese en respirar desde la parte más
profunda de los pulmones. En vez de concentrarse en repetir una palabra, puede
fijar la vista en cualquier objeto que no se mueva. Cualquier cosa que le ayude
a concentrarse ayudará a despejarle la mente.Siga así de 10 a 20 minutos.
Cuando piense en cosas que lo distraigan, no se fije en ellas. Deje que esos
pensamientos se vayan solos. |
• | Permanezca sentado varios minutos,
hasta que esté listo para abrir los ojos. |
• | Fíjese en cómo han
cambiado la respiración y el pulso. |
No se empeñe en relajarse profundamente. Lo importante de este
ejercicio es permanecer calmado y no dejar que sus pensamientos lo distraigan:
deben irse como olas en la playa. Créditos| Autor(a) | Katy E. Magee, MA | | Revisor(a) médico(a) principal | Patrice Burgess, MD - Medicina Familiar | | Revisor(a) médico(a) principal | Lisa S. Weinstock, MD - Psychiatry | | Revisor(a) médico(a) especialista | Lisa Cooper, MD, MPH - Medicina Interna | | Última revisión | May 1, 2006 |
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